Wednesday, February 22, 2006

GRAZNIDOS DE "DINOSAURIOS" EN CONCEPCIÓN

Caminaba por la Via del Corso en Roma, un soleado día invernal, cuando advertí que muchos romanos iban con sus paraguas desplegados, como si quisieran protegerse de los tibios rayos solares. La razón era que sobre la ciudad eterna volaba en aquel momento una impresionante bandada de pájaros, los que en su recorrido hacían sus gracias y nadie quería ser víctima.
Gaviotas chillonas sobre la catedral penquista.
En mi querido Concepción pasa algo parecido. A diferencia de las aves de Roma, que parecían tordos, las gaviotas que revolotean en el cielo penquista son grandes. Imagino que con las alas extendidas deben medir unos 80 centímetros. Son unos pájaros enormes. Creo que pertenecen a la variedad denominada Dominicana. Destacan por la blancura de sus plumas, pero, por sobre todo, por el sonido prehistórico de sus graznidos. ¿Así rugirían alguna vez los dinosaurios?

En mi último paso por la ciudad, nunca vi tantas de estas especies volando juntas en el área céntrica, anidando en la catedral, en los edificios públicos, en el Banco de Chile, en Corpbanca y se las ve y oye por todas partes. Se diría, mucho más que en Talcahuano.

Más allá de la poesía, que en algunos pudieran inspirar, creo que estas aves, por su elevado número, son una plaga. Si caminamos por las veredas céntricas, veremos las baldosas salpicadas de desecho palmípedo arrojado desde el aire. Y, mucha atención, no nos vaya a tocar la mala suerte de ser alcanzados por uno de estos proyectiles.

Las autoridades tendrían que idear un método para ahuyentarlas y hacerlas volver a la orilla del mar. Son un espectáculo, sin embargo, cuando en pleno vuelo se disputan un trozo de pan arrebatado a las palomas. Es un combate aéreo de picotazos, graznidos, chillidos y lamentos, sin contar, por cierto, con las bombas biológicas que no alcanzan a las adversarias sino a algún incauto penquista o visitante.

No comments: