Saturday, November 13, 2021

UN NUEVO PROBLEMA MARCIANO, ¿HACIA DÓNDE IR?

EL ROVER PERSEVERANCE pasará por el
portezuelo que se abre entre esos dos cerros marcianos.
        Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Estos versos de Antonio Machado contienen una profunda sabiduría popular y ancestral. En cambio los antropólogos dicen que desde que en la tierra habitan los humanos hay caminos. Aunque ambas afirmaciones se vean contradictorias, concedámosle a la primera un valor poético y filosófico porque no se refiere a espacios físicos sino al tránsito de los seres por la vida...

       Quiero trasladar esta aparente dicotomía al ambiente marciano, donde a lo menos cuatro ingenios robóticos no tripulados recorren su superficie. Primero, allí no hay caminos. No los hubo jamás ‒por lo menos hasta donde sé‒. Tampoco hay vida  ‒hasta ahora no se han dado pruebas en contrario‒. Con estas dos afirmaciones entre rayas, yo me pongo a cubierto. Pero, sigamos...

       Para abrochar quedémonos con los antropólogos. Si en Marte no hay caminos porque no hay seres vivos libres que los necesiten, los rovers (robots) manejados desde la tierra, avanzan a campo traviesa o sea, sobre un nivel bruto y yermo trasladándose hacia adelante. 

     ¿Para dónde vamos? Para allá, no, para este otro lado, por acá, por acá...

        Evidentemente que no es tan así la cosa, los científicos deben ir haciendo sus apuestas basadas en sus intereses mientras las ruedas de los rovers corren sobre sustrato marciano a la velocidad de una tortuga. Y las huellas que quedan registradas en ese planeta, si no las borran los vientos y las tormentas de arenas, ¿podrían ser clasificadas alguna vez como caminos que conduzcan a visitantes futuros hacia ninguna parte?

      Este es un problema científico con un fuerte componente filosófico que será recurrente en otros planetas por visitar.
 

Thursday, November 11, 2021

EL «ULISES» DE JOYCE EN LA CONSULTA DE UN MÉDICO

 
          De «La Odisea» sabía harto. Siendo niño como todos leí primero la versión de la colección Billiken, después vi la película (Kirk Douglas) y más tarde disfruté del relato íntegro de Homero. El protagonista era Odiseo o Ulises. Cuando aún era estudiante liceano sorprendido abrí bien los ojos al tomar conocimiento de la novela «Ulises» del irlandés James Joyce. Durante una clase en mi liceo, un compañero de curso de apellido Villa (Juan Villa, hoy abogado) le pidió una opinión a la profesora de castellano de apellido Batarce (Graciela Batarce) sobre ese libro. Ella no se sorprendió con la pregunta y le respondió que con respecto a ese  «Ulises» los comentarios eran dispares y que sólo el tiempo decantaría la obra y que quizá la historia terminaría con la controversia. Con su respuesta, algo a la rápida y quizás incómoda, Graciela no fue al fondo, ni a la trama, ni a los personajes ni a la forma de la obra. Pero, a partir de lo que ella dijo entendí que "Ulises" estaba ahí haciendo ruido en el medio académico y en el mundillo intelectual penquista.

          Muchos años después el libro llegó a mis manos y quise salir del empacho que me tenía metido desde los años 60. Comencé a leerlo y, confieso, no pasé de la página 5 (de un total de 720). No le hallé ni patas ni cabeza y eso que estoy bien entrenado porque leo harto. Tiempo después intenté de nuevo hincarle el diente un par de veces y renuncié en cada oportunidad por el mismo motivo. Ocurrió que en una reunión social conversé con un médico sobre literatura, llegamos a «Ulises» y él sí lo había leído. Le conté mi problema para enganchar con la trama y me aconsejó intentar otra vez y que tratara de pasar de la página 30. Y me añadió que era una obra extraordinaria, que incluso inspirado por ella él había viajado a Dublin nada más que para recorrer las calles de la ciudad donde se desarrollaba la acción y visitar el castillo desde donde se veía el mar (color verde-moco, según Joyce) de esa bahía irlandesa; en fin, razones no le faltaron para ir de paseo a Irlanda.

         Después me pregunté qué ventajas tendrían aquellos que lo leyeron de las que yo carecía que no podía avanzar por los entresijos del relato. Con el orgullo herido ataqué de nuevo pasé de la página 30, como me lo prescribió el médico, y rematé en la 720. ¡Leído! Ahora podría yo darle mi opinión al entonces estudiante Villa, quien la solicitó a la profesora 50 años antes. Les resumiré aquí mi punto de vista y no la que hubiera leído u oído de otros.

          Para meterse en ese libro no hay que ir con ideas preconcebidas ni con la esperanza de seguir una historia hasta el final. Una exigencia de Joyce es presentarse en blanco. Los estudiosos dicen que el nombre se debe a un paralelo con las peripecias del Odiseo de Homero. Pero, la gran diferencia está en que la historia del héroe de Joyce, llamado Leopold Bloom (Ulises) transcurre en un solo día (en 1904), en cambio la de Odiseo tomó 10 años.

          No hago referencia al contenido porque no es mi propósito aburrirlos con un análisis si hay tantos disponibles por todas partes. Me enfocaré nada más en lo que para mí fue realmente lo novedoso: la forma. Joyce ensaya aquí todos los tipos de relatos posibles: poesía, música, prosa, pentagramas, textos sin puntuación, empleo de algunos espacios sin escribir, como desafiando al lector a que los llene. En la forma se descubre una estética nueva de la lengua, que rompe con todos los relatos lineales de siempre y con el sentido común. El héroe es un diletante, uno más. Sus construciones gramaticales resultan intencionadamente estrambóticas. Como que el mismo Joyce hubiera estado hasta la coronilla con lo que había leído hasta entonces y que por eso exploró algo distinto. De allí su audacia de zambullirse en un estilo que no existía en el que da al lector libertad para significar las oraciones. Por eso, la dificultad de entrarle a la primera. Y resulta curioso pero la persona que lee ‒en algunos pasajes‒ se puede reír a carcajadas, como a mí me ocurrió, por lo insólito de su lógica llevada al límite de la cordura. Tal sería, desde mi punto de vista, lo cautivador de este libro.

       Usted lector me podría consultar: ¿Lo leerías de nuevo? Mmmm, quizá sí, en atención a que la primera vez me lo planeteé como un desafío, como un este no me la gana. ¿Una segunda vez?Probablemente sí, pero sería por placer. Igual, buena la pregunta.

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Dos apuntes sobre el texto anterior:

Lenka Franulic : "El Ulyses no será jamás un libro para el grueso público debido a las enormes dificultades que encierra su lectura".

Umberto Eco: Hay dos tipos de lectores, el semántico que es aquel que busca contenidos, cuentos o historias en los libros y el lector crítico que lee y analiza buscando la belleza del trabajo del escritor, su estilo, su idea, la armazón, su punto de vista. Para este último tipo de lectores fue escrito Ulises. Punto.


  

Wednesday, November 10, 2021

LA CURACIÓN EN LA MÚSICA

 
         Cualquiera sabe que un largo y aburrido viaje en auto o en cualquier medio de transporte se puede mitigar con música popular. Los viajeros cargan sus equipos electrónicos con sus canciones preferidas y, nos fuimos.

        El problema se presenta cuando la retahíla de temas se escucha por segunda o por tercera vez. Eso aburre porque sabemos el orden: cuál es primero y qué le sigue. No hay sorpresa. O sea, el asunto es la curación que es la selección de las canciones y su yuxtaposición. Ahí parece estar la clave.

          Si uno escucha una radio, todos los temas que difunde han sido oídos  una multiplicidad de veces. Lo que sorprende o hace que el auditor permanezca en la sintonía es la sucesión, la concatenación. Y conseguir eso es un arte lo construyen artistas programadores (curadores) en sus momentos de inspiración. Decidir qué va primero, qué cosa después y cautivar al público con la propuesta no debe ser nada fácil.

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Tim Cook, mandamás de Aple, dio una charla sobre este asunto de las curaciones en la música popular. El hombre sabe de la importancia del ordenamiento de los discos por su impacto comercial.

Tuesday, November 09, 2021

LAS PROFUNDIDADES DE LO PEOR

 
         Lo mejor tiene un solo nivel,  quizá lo óptimo estaría más arriba, pero es como lo mismo. En cambio, lo peor presenta varios escalones que conducen hacia lo más oscuro. Esas gradas sombrías carecen de nombre por lo fatales. Siempre se podría estar más mal. Pero, no quiero que se confunda esta afirmación como esos consuelos vanos de optimismo negativo.

        Veamos ejemplos en la literatura acerca de lo peor. En «Un Día en la Vida de Iván Denisovich», de Solzhenitzyn, las cosas van cada vez más para mal. En las cárceles soviéticas, esas de Siberia, el sufrimiento y la humillación de los cautivos eran extremos. Sin embargo, todos los internos sabían que debían evitar castigos adicionales que harían la vida aún más deplorable. O sea, dentro de ese infierno ya destestable, había otros más horribles aún que era mejor eludir. Bueno, y así suma y sigue, después de ese segundo infierno había aún más. Esas escalas de la degradación hacia lo profundo hacían que los prisioneros agradecieran el hecho de estar en los primeros niveles, ya de por sí insufribles... 

       El capitán Buinovski, personaje de esta novela, quien era un ex prestigioso marino, por una nimiedad el jefe de los guardianes soviéticos, lo condenó a pasar una temporada en esa celda de castigo para presos díscolos. Esa que todos sabían que era horripilante y de la que nadie comentaba detalles. Pocos imaginaron que el ex marino podría salir vivo de allí y siempre lo ayudaron con buenas vibras. Pensaban que si  tuviera la suerte de sobrevivir, lo esperaba otro recinto de «recuperación» pero no para vivir sino para terminar sus días.

      No obstante, la novela guarda una cuota de esperanza. Este ejemplo de que lo peor no tiene límites viene al caso cuando a veces, en meditaciones pensamos que en nuestra realidad mucha gente lo pasa mal, muy mal. Y si nadie solidariamente acude en su ayuda, para ellos sus vidas seguirán escalas abajo. No nos olvidemos de esa gente.    

Monday, November 08, 2021

DE LO PARTICULAR A LO GENERAL


            Hay profesiones compartimentadas en demasía, hecho que se podría graficar: los árboles no dejan ver el bosque. Ocurre con las especialidades de la salud. Y ya no son las clásicas: gastroenterólogos, traumatólogos, urólogos, cardiólogos, por dar ejemplos. No, las especialidades se han fragmentado aún más. Y eso es bueno por el nivel de conocimiento y dominio puntual, pero presenta un inconveniente. Las opiniones de estos médicos redundan en lo suyo, sin que ninguno dé un veredicto desde la generalidad.

          Cualquiera que haya consultado a un especialista y le haya hecho una pregunta amplia, el médico se abstiene y deriva la opinión porque el celo parece ser muy fuerte. Como que hoy en día faltaran médicos generales, doctores con visión de conjunto, capaces de emitir un primer juicio, una aproximación, sobre indicios de mal funcionamiento en cualquier recoveco del cuerpo humano. 

         Es el resultado de la parcelación profesional, muy valiosa y un gran progreso, sin duda. Pero, el pero es que al fin, la mirada desde arriba corre por cuenta del paciente.

Saturday, November 06, 2021

ES BUENO QUE SEAMOS TANTOS

                  Debe existir el número máximo de seres humanos que el planeta sea capaz de tolerar. De ser así, si traspasáramos esa cifra, la vida ‒como la conocemos‒ comenzaría a degradarse. Quizá alguien ya hizo el cálculo sobre cuál es ese máximo. Para el 2020 [el último dato conocido] en el mundo habíamos 7.750 billones de habitantes. Consumiendo aceleradamente todos los recursos que el agua, el aire y la madre tierra pueden proveernos, la vida aún es bella. Pero debe haber un límite.

             Sin embargo, en lugar de entregar mi visión cuantitativa cargada de pesimismo, que parece ser la que impera, daré mi perspectiva desde la calidad. Y es sencilla: el mundo es bueno y bello porque habemos tantos. No somos solamente un rebaño gigantesco que se abulta a cada segundo dando la impresión de repletar las capacidades planetarias. Veo que en la enorme masa humana surgen destellos de brillantez, de genialidades.

                 Gracias a que somos tantos, hay más posibilidades que aparezcan ideas revolucionarias para transformar lo que haya que transformar y hacer lo aconsejable. Si no fuéramos el número que somos, hoy estaríamos en otro momento de la historia pasada. De la cantidad de seres del ahora o de la que seamos mañana saldrán las mentes que aporten las soluciones de los problemas que nos aquejan.

                    Y es justamente hoy que ya vemos como los jóvenes visualizan el futuro y que asoman propuestas para mejorar nuestro mundo. Los medios abusivos que nos oprimen, que estrujan el planeta movidos por la insensatez de amasar fortunas tendrán que modificarse. Deposito mi fe en la fe y en que de los números ‒o sea, de entre las personas que somos‒  emergerá eso que necesitamos.  


Thursday, November 04, 2021

URGENTE SE NECESITAN POETAS

           Nos sobran ingenieros comerciales, expertos y economistas*. Nos faltan músicos, pensadores y poetas. Pongamos un aviso: Se necesita poeta con harta experiencia o con poca, nos da lo mismo. Enviar su CV a nuestra dirección, incluya una foto tamaño carné. Trabajo: imaginar un camino de salida a nuestra realidad que es ya una aporía. ¿Funcionaría algo así? Puede que haya llegado la oportunidad para el arte.

           Veamos por qué hemos ofrecido un puesto a un poeta. Según el teorema de Kurt Gödel, [equivalente a la teoría de la relatividad de Einstein]  nunca llegaremos a la verdad porque estamos encerrados en axiomas y procedimientos. La cabeza no nos da para conseguir la salida. Nuestro pensamiento tiene límites y no podemos hacer más, toda las ciencas y la filosofía juntas terminan en el punto de partida, en lo no demostrable. Es como estar conscientes de que nos pisamos la cola, que estamos empantados sin posibilidad de escape. De ahí la aporía. 

      Estudiosos sugieren que sólo los poetas tienen la llave de esa puerta hermética. Dicen que la poesía no viola el teorema de Gödel porque ella  no se basa en axiomas y reglas y goza de toda la libertad para el uso del lenguaje. 

       Añaden: «los poetas escapan a las garras del maldito teorema porque trabajan en el campo del misticismo». Y a este respecto, qué mejor nombre que Rainier María Rilke, quien en sus Elegías del Duino llama a escuchar con humildad la voces de los ángeles.

        Otra opinión, no lejos de la anterior, sostiene que a la poesía no hay que buscarle sentido con los códigos de la comunicación corriente. En el caso poético, los códigos están en las palabras mismas que se han utilizado y en los versos mismos. Intentar con nuestra semántica del día a día pretender traducir lo que dice una poesía es un error, además de ser imposible. Hay que poner de nuestra parte, porque muchas veces el mensaje está escondido en las metáforas y en su polifonía.** 

      «Se trataría de gestos del espíritu hacia algún tipo de perfección», nos dice por su lado el escritor José Ingenieros en su intento por definir a los poetas.

Herman Hesse aporta lo suyo: 

«... siempre consideraré como función del poeta el recordar, el no olvidar, el guardar en palabras lo perecedero, el evocar el pasado a través de la invocación y la descripción llena de amor. Es el estado supremo y más deseable de nuestra alma: amor si avidez».

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* Esta afirmación no tiene por fin menoscabar el trabajo de estos profesionales.

** «Los Límites de la Interpretación», Umberto Eco,



 

 

 


  

Sunday, October 31, 2021

LOS VERBOS EN INFINITIVO NO TIENEN FINAL

LA ESCUELA DE ATENAS, Rafael Sanzio.
         

          Fue curioso para mí leer que los verbos en infinitivo dicen muy poco, o casi nada. Esta proximidad a la nada misma ‒sigo leyendo‒ se debe a que los infinitivos son demasiado generales, tanto que terminan siendo una pura abstracción, como que carecen de significado. Y esta afirmación es todavía más asombrosa si consideramos que aprendimos desde niños los verbos donde los infinitivos estaban en el primer lugar del despliegue verbal. Acuérdense: infinitivo, gerundio, participio... En mi escuela había niños a quienes les parecía chistoso el nombre gerundio. Y para seguir la broma decían así ¿te imaginas tener un perro que se llame gerundio? ¡Gerundio, ven para acá! Raro, igual.

        Sin embargo, vuelvo sobre el infinitivo. Analicemos, infinitivo quiere decir abierto, que no tiene fin, que el concepto no está cerrado y si es así la palabra que cae en esa categoría estaría vacía, porque su sentido no logra terminar, es infinito. Pongamos por ejmplo el verbo escuchar. En griego se dice ακούω (acúo); pero ακούω en realidad se traduce como "yo escucho" o, sin pronombre personal, solamente "escucho". Porque en griego no existen los infinitivos como los conocemos en las lenguas romance. Y "escucho" es una forma verbal terminada, perfectamente comprensible: primera persona del singular del presente de indicativo. Eso es por lejos mucho más preciso que un infinitivo, en este caso "escuchar".

       Por ese motivo hay lingüístas que dicen que los infinitivos deberían ir al último de todas las formas verbales, debido a su indeterminación...

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Fuente: "Introducción a la Metafísica", Martin Heidegger.

Friday, April 30, 2021

LO MÁS LEJANO QUE HEMOS PODIDO VER

FOTO DEL ESPACIO PROFUNDO, cuya superficie corresponde a la 
cabeza de un alfiler.

            Al doctor Bob Williams le gusta apostar, porque dice que es la única forma de obtener resultados sorprendentes; bueno tampoco descarta el fracaso, porque eso es apostar. Williams es un astrónomo renombrado en el mundo científico, fue director del telescopio espacial Hubble, también director del observatorio de Cerro Tololo en La Serena. Las nuevas generaciones de astrónomos lo conocen como el padre de la observación en el campo profundo. ¿Y qué es eso? Tratar de ver si es que hay alguna cosa en aquellas inimaginadas zonas más alejadas del cielo.

            La idea loca de Williams –y en el uso de sus atribuciones como mandamás del Hubble– fue averiguar qué pasaba si apuntaba el telescopio hacia la nada, un lugar oscuro, donde nada brillaba, nada se veía. Y optó por un punto negro como el azabache y hacia allá dirigió el equipo. Enfocó en una zona equivalente a la cabeza de un alfiler, como un agujerito por el que se podía mirar. Mantuvo el telescopio encendido por 14 noches seguidas, a la espera de saber si captaba algo. Los científicos permanecían con los dedos cruzados, mientras Williams sonreía confiando en que algo resultaría, si no, bueno cuando más se habrían perdido 14 noches de observación, un alto costo sin embargo, pero valía la pena intentar.

EL DOCTOR BOB WILLIAMS y a su lado el telescopio orbital Hubble.

        El día 15 el Hubble despachó a las facilidades científicas de California, su trabajo. Y ¡wow!, apareció una fotografía de esa zona invisible del cielo con miles de galaxias conteniendo cada una millones y millones de estrellas, todo en una superficie no más grande que un alfiler. Esto fue en los años noventa. Y hasta la fecha la imagen es un clásico de la astronomía, la foto de los fenómenos que ocurren en lo más profundo del cielo. Nunca el ojo humano había logrado ver cosas tan, pero tan lejos.

         Conocí al doctor Williams en Cerro Tololo y en los noventa me lo encontré en el aeropuerto de Pudahuel. Y allí sacó de su mochila la foto que se despliega aquí y me la mostró. Estaba orgulloso, esa foto que parece papel mural para empapelar una habitación, era el resultado de su apuesta, el límite máximo al que podemos ver. La imagen captada ocurrió hace 12 mil millones de años y recién llega a nosotros. Bob Williams, un crack.

 

Sunday, April 25, 2021

EL GÉNESIS SE ESCRIBE EN EL PLANETA MARTE

FOTOGRAFÍA DEL PLANETA MARTE captada por el robot Perseverance. Ese
cerrito fue bautizado "La Mesa", en el cráter Jezero.
 

        Quizá estamos presenciando el inicio de la historia de un mundo distinto al que habitamos. Todo el material visual que nos llega del planeta Marte amplía el horizonte. En nuestra imaginación se forma una especie de sentido de pertenencia que va desde la superficie del sol hasta los límites de Plutón. O sea, es como que todo el sistema solar fuera de la humanidad...

       Pero, por el momento no nos vayamos de Marte. Dan para pensar la belleza de sus cerros, las siluetas de sus cordilleras, el anaranjado del cielo y también sentimos miedo cuando vemos formaciones rocosas extrañas que nos evocan calaveras, esqueletos, ruinas, ladrillos, suelos con adoquines, rocas que parecen raros animales petrificados. La imaginación recorre esos parajes deshabitados, valles y llanuras en las que jamás ha caminado un ser humano. Y ya no es difícil suponer que muy pronto alguien de nuestra especie pondrá sus pies allí. Estamos en el límite del antes y el después de la llegada de representantes de la humanidad a esos lugares.

       ¿Cómo llamar a este período en la historia marciana? La prehistoria podría ser. A mí, sin embargo, se me ocurre el Génesis de Marte, porque había todo y había nada, porque todo era virginal, prístino, sin mancha. Con nuestra llegada a esos espacios deshabitados y salvajes, arribará también el pecado, escondido dentro de nosotros mismos, ¡cómo no!

CÓMO RELATAR EL FÚTBOL


     En un tiempo pasado yo trabajé en una radio penquista. Y alguien le dijo al dueño de la emisora que intentara conmigo para  relatar el fútbol. Sin consultármelo, me ordenó que el próximo domingo yo debería narrar un partido. Así que ese día yo estaba frente al micrófono para cumplir ese desafío. Cuento hasta aquí no más esta historia, porque el resultado de la intentona fue obvio. Cuando los años han pasado, me tomo con humor esa experiencia incómoda. A modo de consuelo y con una sonrisa pienso que me hubiera ido realmente mejor si se me hubiera ocurrido aprenderme algunas expresiones de memoria. Tales expresiones aunque muy trilladas ayudan a un relator, porque simplemente las pronuncia sin tener que pensarlas ni construirlas durante el partido. Esos señores no improvisan. A continuación, doy una lista tentativa con las frases que no tuve a mano:


AYUDA MEMORIA PARA EL FÚTBOL


ahí van los grandotes

falso nueve

cambio de frente

su pierna menos hábil

en zona de rebote

una segunda pelota

reposición manual

el balcón del área grande

se le acabó la cancha

la manda a pasear acampo rival

en el jardín del arquero

volumen ofensivo

se arma la contra

están bien parados en la retaguardia

más lo que adicione el juez

un gol de camarín

la filtró

avanza el reloj

un error grosero

pelota dividida

tiro libre de riesgo

carente de chispa

a mano cambiada

tiene minutos en cancha

el banco de suplentes

prefiere reventar

le quedó para la zurda...


      A lo mejor usted, amigo lector, tiene otras. De todas maneras la lista citada es de mi autoría armada con los clichés que les he oído a muchos relatores.


Saturday, April 17, 2021

EL IDIOMA QUE SE NOS OLVIDÓ


        En una poesía encuentro pistas de nuestra imaginada lengua original, tema que me apasiona. He publicado otros posts sobre el mismo asunto. El poema se titula La Lengua Olvidada, escrita por el libanés Jalil Gibran (1883-1931). Trata de la vida desde la cuna de un ser humano y de su forma de comunicarse.

        Su madre le pregunta a la nodriza que cómo está el niño.

        «Ha dormido bien, ha tomado su papa, está feliz», responde la nodriza.

       «Mentira –grita la guagua–, su leche es amarga, mi cama es dura».

       Ni la mamá ni la nodriza le entienden. El niño se da cuenta de la incomprensión: «Porque el idioma del que yo hablaba era del mundo del cual yo provenía».

       Unos días después, un adivino le dijo a la madre: «tu hijo será un líder, un gran estadista».

      «Esa profecía es falsa, porque yo seré músico», gritó la guagua y de nuevo nadie le entendió.

      Treinta y tres años después el hombre –ese niño de ayer– se encontró con el adivino.

     «Siempre supe que tú ibas a ser un gran músico. Profeticé tu futuro», le dijo el brujo.

      «Le creí porque a mí se me había olvidado el idioma de aquel otro mundo».

      Este verso final me colmó de asombro. Cuando lo leí por segunda vez me planteé si quizá hay una lengua auténticamente original que traemos «por defecto» y que ya no recordamos los adultos: el idioma de la verdad.


Thursday, February 04, 2021

LA LENGUA SALVAJE DE LOS BORRACHOS

               LOS BORRACHOS O EL TRIUNFO DE BACO, Diego Velásquez, Museo del Prado.

          Los lingüistas dicen que en la comunicación humana primero está el pensamiento, luego la idea y después el lenguaje, que es el mecanismo de expresar lo anterior. El lenguaje (hablado) se da en varios niveles, enumeraré algunos: hay quienes hablan durante el sueño, otros hablan en el delirio febril, otros en estado de locura, otros durante un trance inducido. A veces en reuniones de sectas protestantes algunos hermanos en éxtasis hablan en lengua, así se dice. Emiten voces y frases ininteligibles, que sus cercanos interpretan para comprensión del resto, de allí que debamos considerarlo lenguaje, porque si nadie comprendiera nada, sería un murmullo sin sentido. Hay gente que habla también sin razón cuando regresa de la anestesia. Y está el lenguaje humano en el completo uso de las facultades mentales. Pero, dejé para el final el lenguaje de los borrachos, esa jerigonza que usan personas bajo el efecto etílico y que a nadie le interesa oír ni menos comprender.

       El escritor y filósofo rumano Emile Ciorán decía que echaba de menos el lenguaje de un borracho para decir algunas cosas sin remilgos, ya que el refinado francés no se lo permitía. (Ciorán, 1911-1995, emigró muy joven a París, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida y donde falleció).

        No sé que alguien se haya preocupado de analizar este lenguaje, pero podemos afirmar que es directo y que atraviesa todos los filtros de la moderación y la prudencia, especialmente en el ámbito social. Muchos de quienes oyen a un borracho hablar se desconectan porque con seguridad consideran que los contenidos de esos balbuceos en realidad no tienen fondo. En cambio, yo enfocaré mi breve comentario desde la forma del discurso.

      Un borracho usa pocas palabras: verbos, en sus respectivos tiempos y formas, sustantivos, adjetivos y paremos de contar. Esas voces sueltas, sin estructura sintáctica, le bastan. Los borrachos no necesitan más para lanzar interjecciones. Porque eso que les escuchamos no son relatos, sino sentimientos de satisfacción o insatisfacción. Son sobre todo verbalizaciones de emociones, las que, pese a su carencia gramatical, se entienden perfectamente. El estado etílico modifica el hablar a tal punto que la lengua se convierte en sí misma en única y salvaje: la jerga de los borrachos. Ciorán habla más acerca de esto.


 

Monday, February 01, 2021

HAY QUIENES DESDEÑAN LOS ACONTECIMIENTOS


       Existe en el mundo un tipo de personas que rechaza, niega los acontecimientos históricos. Estudiosos de estas conductas los agrupan teóricamente en tribus. Es gente que tiene una interpretación lineal de la historia humana. Para ellos no hubo coyunturas, ni momentos de inflexión simplemente el tiempo transcurrió sin que los acontecimientos hubieran modificado a la sociedad. Se trató de episodios que quizá hayan dejado alguna cicatriz, nada más. Estas tribus teóricas conviven en la misma categoría de quienes afirman que la tierra es plana, los tierraplanistas.

        Negar los acontecimientos es una forma de porfiada reacción al avance de la historia. Es seguir creyendo que el mundo sigue siendo como era antes. Desde esa postura le hacen la guerra a los cambios que son el resultado del acontecimiento. La guerra puede ser de facto o del pensamiento. Su negación es rotunda.

        Luego de este prólogo general, me voy a lo particular. Ha habido dos acontecimientos que para los tribales ya pasaron y se olvidaron, no causaron nada. Los tribales integran una parte sustancial de la clase política. Para ellos si bien existió el estallido social y que después se produjo la avalancha de votos en favor de redactar una nueva constitución, siguen dentro de la interpretación lineal de la historia. Las dos acontecimientos el 18/O y el Apruebo quedaron atrás, piensan, es hora de seguir adelante.

        Nadie de esa tribu política menciona estas cosas, nadie parece sentir rubor. Por eso los vemos preparándose para nuevos cargos, nuevas designaciones, pidiendo votos, o sea, siguiendo el esquema rechazado. Al mirar con tanta displicencia dos poderosas manifestaciones populares, ellos prosiguen guiándose por la gula política de resguardar ventajas conseguidas anteriores a los acontecimientos.

Friday, January 22, 2021

SOBRE PRIVILEGIOS Y «PRIVILEGIOS»

            
NIÑOS AL AIRE LIBRE, Pinterest.

T
enemos muchos privilegios. Por ejemplo el aire. No podríamos pasar muchos segundos sin henchir nuestros pulmones. El privilegio de la visión nos regala la luz del día. El don de la audición nos abre el alma a las vibraciones del silencio o a la música más refinada, otro privilegio. Si podemos correr al aire libre, abrir los brazos, respirar hondo y elevar la vista al cielo, somos unos privilegiados. 
                 Pero, hay otros privilegios, que hemos creado nosotros, que me revuelven las tripas, son los privilegios como se entienden en la cultura: el camino más corto, el atajo, la puerta lateral, los estacionamientos reservados, el palco principal. Los privilegios son, en el fondo, derechos sin fundamento. El que usa estas ventajas pasa por encima de todos los demás, abusa. Los privilegios crean ciudadanos de primera y de segunda clase. 
                  Por esta creación de privilegios reservados el mundo está con una rara ira contenida. Porque generan desigualdades y establecen una división invisibles y odiosa entre las personas. Una nueva constitución política deberá borrar desde la raíz todo privilegio creado “a la maleta”.

Tuesday, January 12, 2021

ESTAR AL DÍA ES INNATURAL

Foto tomada de internet.
      
       En un nivel profesional mantenerse informado de la realidad, estar al día, es una exigencia social, imprescindible para un encuentro con otros. Otorga un tipo de autoridad y estatus. Si la persona informada conoce detalles de eso de que habla y es capaz de relacionarlos con otros hechos actuales, cuanto más respetada puede llegar a ser. Pero, aparte de eso, no brinda nada más.

       Esta necesidad de que la gente estuviera al día, la satisfizo el periodismo y, mucho más tarde, su hermana defectuosa, la farándula. Ambos hallaron su nicho en ese vacío. A su sombra nacieron los medios. El concepto estar al día da para más, pero, mejor analicemos.

         Desde las profundidades de los tiempos y hasta hace apenas dos siglos, el ser humano no sabía eso de estar al día. Vivía la vida plena con sus limitaciones, sin estar informado. Hará unos mil años alejadas comunidades en China sabían que el soberano de Pekín era fulano de tal. Si lo derrocaban, lo sabrían 30 años después, justo cuando el soberano golpista había muerto. Y no pasaba nada. Los incas sabían lo que ocurría en los confines del imperio gracias a la información que le traían los chasquis después de recorrer por meses el territorio. Los hechos acaecidos en las colonias americanas y los edictos del rey en Europa se sabían con tres o cuatro meses de diferencia.

        Resumo, el ser humano nunca estuvo al día. Concluyo, pues, que tal añadido de nuestra cultura tecnológica, es innatural.

        Conocí a personas que se esforzaban por estar al día, que sufrían porque otros sabían del presente aún más. Una tortura, puesto que los hechos cambian constantemente. Lo que sabes hoy mañana ya estará obsoleto. La actualidad es una rueda que va por una pendiente sin detenerse. Ir a su ritmo todo el tiempo es agotador. Conocí a un gran amigo que se enfermó tratando de ir a la rapidez de la actualidad, el pobre entró en depresión, de la que logró salir harto tiempo después, otra prueba de mi postura sobre este absurdo.

        Dijimos más arriba que los medios se fortalecieron a la sombra del periodismo. Finalmente son los medios los que nos imponen la actualidad, una actualidad que construyen ellos según sus intereses o su ideología.  

      Se puede vivir sin estar informado de la actualidad, nadie ha muerto por eso. Tengo la convicción que es más provechoso para el espíritu estar al día con los contenidos de la literatura, la filosofía, el arte o la historia en vez que de aquello que publican los diarios a su antojo.

Wednesday, October 28, 2020

LA RADIO MANEJA NUESTROS GUSTOS

    Hay una canción de todo gusto, hermosa bella. Se llama Jerusalema. Cuando la oí me encantó a la primera y comprobé en youtube que tenía millones de visualizaciones. La bajé y la reedité a mi pinta tomando imágenes de numerosas versiones subidas en todo el mundo. Hallé la traducción al español y la incorporé en subtítulos. La puse en facebook y en un mes y veinte días, fue reproducida 3 millones cien mil veces. Sorpendente, en ese tiempo también obtuvo más de 20 mil likes y un número parecido de comentarios positivos. Esa canción nunca la han tocado en las radios. ¿Por qué si gusta tanto? Creeo tener la respuesta.

        Esa canción no es anglo, está escrita en lengua venda y la canta una mujer sudafricana. No cumple con las exigencias de las élites que poseen los medios radiales y televisivos que nos rodean y nos aprisionan. A Jerusalema el establishment le cerró las puertas. Le dijo “no vales nada” y la dejó afuera del ecosistema cultural que nos imponen. Y la canción mencionada tiene millones de seguidores.

    ¿Qué hacen las radios? Repiten y repiten canciones anglo archi escuchadas. No son malos esos temas, son agradables de oír. Pero, el medio cierra las posibilidades de difusión a producciones en otras lenguas, las excluye y las ningunea. Es injusto para los creadores como para las audiencias. Ellos manejan nuestros gustos, las gigantes empresas eligen por nosotros, el rebaño. Y si enciendo la tele, lo mismo: sólo producciones estadounidenses, ni una sola de otro lugar del mundo. Porque lo controlan todo.

    Este asunto cultural, que es un problema, debería ser considerado en la próxima constitución política de la república.

Thursday, September 03, 2020

¿CÓMO ENTENDER A LAS MUJERES?


            E
stoy seguro que usted habrá escuchado esta pregunta: ¿quién entiende a las mujeres? La primera respuesta es pensar que se refiere a lo voluble de sus preferencias, que un día sí, que otro no.

            No es éste, sin embargo, el propósito de esta nota, sino aquello que está más allá de la simple pregunta y su primera respuesta. Mi tema apunta a la imposibilidad de desarrollar una capacidad de entender todo el contenido de sus conversaciones. Pero, si ellas hablan bien no hay ningún problema, me podría replicar usted amigo lector. Yo le digo no. Porque tenemos que aceptar que ellas emplean paralelamente unos códigos indescifrables para nosotros. Esos códigos, que sólo ellas entienden a la perfección, a veces tienen más carga de significados que la lengua compartida y captada por todos. Por consiguiente, me atrevo a afirmar, que las mujeres se comunican en dos lenguajes simultáneos, el que conocemos, y ese otro misterioso e idescifrable con sello femenino. Y consiste en risas, sonrisas, movimientos de manos, cambios de posición, silencios, sonidos como mmmm, fruncimiento de labios, pucheros, pestañeos rápidos, levantar la vista al cielo, cerrar los ojos, tomarse el pelo, mirar las puntas de sus cabellos, mirar para otro lado, pequeños gritos de alegría, saltitos, pisar en la punta de los pies como pas de deux. Ojo, no lo pase usted por alto, en cada uno de esos detalles hay sentido. Pues bien, esta enumeración de actitudes y acciones es sólo una parte de un alfabeto informal, hermético, críptico, soterrado que les permite llevar una conversación y al mismo tiempo ir diciendo otras cosas tal vez distintas, pero sin mencionar palabra y que la interlocutora entiende muy bien. Aunque estudiemos cien años ese segundo idioma no lograremos jamás entender con todas las de la ley lo que entre ellas se dicen las mujeres.

Monday, August 24, 2020

LA MALA ESCRITURA EN LA HISTORIA


          En distintas circunstancias de la vida y cuando se presenta la ocasión de tener al frente alguna persona interesada en el asunto gramatical, saco a relucir la monserga de siempre: «Los jóvenes no saben escribir, cometen errores inaceptables en ortografía. Lo hacen pésimo. No sé qué les enseñan en los colegios y para qué decir de las universidades. Adónde llegaremos así como vamos». Y agrego algo que usted, estimado lector, tal vez habrá dicho igual que yo, que en nuestros tiempos la educación era mucho mejor, que nosotros no cometíamos esos errores imperdonables que vemos hoy.
          Y un poco para justificar la rudeza de lo dicho, culpamos a los medios digitales que están arruinando la lengua. La internet hace estúpidas a las nuevas generaciones y pone en riesgo nuestro futuro. Incluso, una red social nos obliga a pensar en 140 caracteres.
            Pero, atención. Mucho cuidado.
      Las quejas respecto a la involución del lenguaje pueden encontrarse en cualquier momento de la historia. Un comentario publicado en un periódico norteamericano en 1961 decía: «Los recién graduados no demuestran ningún dominio sobre el idioma».
            En 1917, antes de la irrupción de la radio y la televisión, otro comentario académico: «De cada universidad es para llorar. Nuestros mechones no pueden deletrear, no saben nada de puntuación. Los colegios secundarios son un desastre porque sus alumnos son tan ignorantes hasta de los rudimentos más básicos».
          Pero, aún más atrás en el tiempo. En pleno Siglo de las Luces. Europa 1785, un comentario casi extremo: «Nuestra lengua está degenerando en forma muy rápida. Tememos que esto será imposible de corregir».
          Mmmm, si confío en los comentarios citados, concluyo que el problema ha sido de siempre y lo será por los siglos de los siglos.
     Y para rematar oigo a un profesor de Psicología de la Universidad de Harvard decir: «Hay buenos escritores que también escriben muy mal».
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Este texto se basó en la exposición sobre lingüística del profesor Steven Pinker (foto) de la Universidad de Harvard y que está en internet en:  


Thursday, August 20, 2020

LA REVOLUCIÓN DE LOS VIEJOS


         Hará unos 30 años leí un artículo en una revista internacional, que se titulaba «La Revolución Gris». No recuerdo exactamente las palabras, ni menos el texto, pero sí el significado de ese título, que por lo demás me gustó. Lo hallé imaginativo, creativo.
       Los neurolingüistas dicen que nuestra memoria no retiene frases ni oraciones sino que guarda contenidos, o sea significados. Así, entonces, traeré al presente eso que recuerdo y a lo que le hallé harto sentido entonces, pero ahora más por el paso de los años. La idea de la nota era que en cualquier momento iba a estallar una revolución social que iniciarían los viejos. De allí, eso de gris, por las canas.
       El autor de ese texto observaba que los jóvenes se habían quedado dándose vueltas en lo mismo y que fueron los abuelos los que tomaron la vanguardia. El artículo agarró vuelo por la contradicción. Porque de los jóvenes esperamos ideas nuevas que hagan avanzar la historia. Pero, la nota planteaba la cuestión al revés, que los viejos empujarían el carro. Esto es raro, de allí mi interés por cómo se iba a resolver la trama. El artículo de hace 30 años mencionaba una serie de aspectos en que los líderes eran viejos y cuyos argumentos hoy carecen de interés. Para el propósito de esta nota el título fue más valioso que todo lo que venía más abajo por las coincidencias.
        Porque de nuevo estamos frente al mismo tema. Baste con ver la campaña presidencial en Estados Unidos: el actual presidente Donald Trump, tiene 74 años (nació en 1946) y su oponente demócrata es Joe Biden, con 77 (nació en 1942). Los dos son lo suficientemente viejos para preguntarnos ¿Y los jóvenes? No están ni aparecen en el horizonte. En cambio en 1960, por ejemplo, la cosa fue distinta, ganó la presidencia de ese país John Kennedy, a los 43 años, uno de los presidentes más jóvenes que haya tenido esa nación. ¿Qué nos pasa, ahora? Nada, ni podemos hacer nada aunque estemos hasta más arriba de la coronilla con la avinagrada revolución gris... querámoslo o no.