Tuesday, July 31, 2007

TODOS LOS CONTENIDOS ESTARÁN DIGITALIZADOS



Estar conectado con algo es una necesidad de vida y esa conexión la proporcionan los medios. De allí que integrar los medios: libros, internet, televisión, cine, conciertos, chat y lo demás es un negocio astronómico. Y por ese camino va la prédica del gurú del marketing, Al Lieberman, a quien tuve el gusto de conocer personalmente (foto) en el lanzamiento de su último libro La Revolución del Marketing del Entretenimiento.
      Liberman es el director del programa de MBA de entretenimiento y medios de la Universidad de Nueva York y está de visita en Chile promoviendo su libro, invitado por VTR. El mensaje del experto es arriesgarse, atreverse a crear contenidos para los medios de comunicación, porque las posibilidades de ganar dinero pueden ser incalculables. Con la digitalización, las ganancias serán aun mayores, teniendo en cuenta el enorme ahorro en materiales o soportes que hoy en día requieren esos productos y que ya no serán necesarios.
     La digitalización permitirá el lanzamiento de películas simultáneamente en todo el mundo. Bastará con que el estudio cinematográfico suba su producción a los satélites para que miles de salas en todo el planeta reciban ese material y éstas a través de un computador lo proyecten en sus pantallas digitales. Nunca más se necesitarán copias en los teatros, porque los contenidos serán generados directamente del original, esto es de donde fueron producidos.
         Lieberman nos da una perspectiva del futuro, cómo viene la mano, cómo será el recambio generacional en el negocio del entretenimiento. «Hay gente que no se arriesga, que se va a la segura, trabaja, por ejemplo en Pepsi Cola, porque los humanos siempre estaremos bebiendo líquido. O sea, Pepsi tiene mercado para rato. Ésa es cosa de ellos. Pero, créanme, el negocio del entretenimiento es el más rentable y con la digitalización, los costos serán menores y muchas más las ganancias», dijo el experto en su charla.
      Si bien Lieberman nos anuncia que los cines serán digitales; hace menos de un año otro gurú de la tecnología y las comunicaciones, Nicholas Negroponte, director del MIT, nos dijo que los libros ya no llegarán a nosotros en papel, los leeremos en el computador. Cuide sus libros, guarde sus películas porque durante este siglo serán reliquias.

Monday, July 30, 2007

REÍRSE O MALDECIR CON LAS NUEVAS PATENTES


    Está pendiente la puesta en marcha de la nueva combinación de letras y números identificatorios para los vehículos, debido al aumento explosivo de autos, camionetas, buses, camiones.
      El registro de vehículos motorizados dijo el año 2005, que se quedó corto con las dos letras tradicionales, por lo que ahora corresponde colocar tres letras en las patentes de los autos. Junto con la combinación alfabética se agregarían tres número en lugar de cuatro.
      Por algún motivo esta innovación aún no recibe luz verde.
    Si bien con dos letras era posible leer algo, como por ejemplo: UY, AY, KK, TU, UP y otras; con tres habrá muchas más posibilidades inteligibles. Veamos al pasar: GOL, OUT, GAY, CON, DOS, BIS, CHU, PUT, RIO, MAR, TNT y todas las otras combinaciones que pueda imaginar usted. Todo eso será posible con el paso del tiempo en las patentes del futuro.
   Sin duda que leer las patentes podría llegar a ser un juego entretenido en los estacionamientos, en las plazas de peajes o en las plantas de revisión técnica. Y no faltará alguno que cree un premio en algún programa de televisión ¿Quién tiene la patente más chora? POR, LAP, UTA.

GABRIELA EN LA ENCRUCIJADA KAFKIANA

KAFKA

       Puede haber algo en común entre Gabriela Mistral y Franz Kafka. Creo, que se refiere a publicaciones póstumas.

        Kafka editó sólo algunas cosas menores, pero escribió mucho más que eso. Lo más importante de la obra del gran escritor checo se conoció después de su muerte y contra su voluntad. En 1924, cuando ya presentía que moriría, le pidió a su albacea, Max Brod, que destruyera los manuscritos. Su mensaje, diríamos, fue: “no publiques nada. Rompe todo lo que haya salido de mi pluma”. Y Brod aceptó hacerse cargo del material, pero le había advertido a su amigo Kafka que primero revisaría esos escritos y quién sabe. O sea, se comprometió a medias a cumplir ese deseo. 
    Brod publicó. Y fue gracias a esta "desobediencia" que la humanidad tuvo la posibilidad de conocer una obra extraordinaria.
    Con nuestra Gabriela Mistral podría ocurrir lo mismo. Porque ella dejó unos manuscritos y uno documentos literarios en Nueva York. Para cualquier editor, textos inéditos producidos por un Premio Nóbel son una tentación. Más de una institución quisiera ganar dinero patrocinando una publicación de este tipo. Pero, lo que no nos consta es que ese material sea buena poesía. Si la misma Gabriela no quiso darlas a conocer en su momento, tendría razones, por ejemplo, pensar que ese material no merecía la pena.
    De todas formas ya se han oído voces poderosas. Ignacio Valente, por ejemplo, les envió un mensaje a Luis Vargas Saavedra, a cargo de la investigación en Nueva York, y al propio rector de la UC, Pedro Pablo Rosso, que tuvieran mucho cuidado con ese material póstumo. La sola opinión del cura crítico literario –que considero muy autorizada– debe tener a este último bien complicado porque la idea de ganar dinero es también una opción válida. La disyuntiva de Rosso sería entonces publicar o no publicar, o sea, un buen problema kafkiano.

Thursday, July 19, 2007

EL DÍA FINAL DE LA TIERRA


      No somos capaces de ver el futuro. Los que se acercan un poquito ─y por eso adoptan posturas doctorales─ son los meteorólogos. Pero, también se pegan sus patinadas, aunque nunca los he oído pedir disculpas. ¿Será porque sus predicciones son lights? Si ellos se equivocan, lo peor que nos puede pasar es que vayamos al trabajo con paraguas y al poco rato salga un sol abrasador.
       Con respecto al pasado, lo vemos está ahí. Pero, es intocable. No lo podemos alterar ni modificar.
     Es decir estamos aprisionados en el presente, atisbando el porvenir, intuyendo eso que se nos avecina o cómo viene la mano.
       La ciencia ha intentado dar una mirada profunda. Así la física prevé que la Tierra terminará su existencia inexorablemente achicharrada por el sol, engullida por el fuego de la corona solar, en cinco mil millones de años más.
   Entonces la pregunta es ¿qué pasará con nosotros? Lo más probable es que nos hayamos mudado a Marte. Y algún otro grupo se irá a una de las lunas de Júpiter, Titán, por ejemplo. Según los físicos, para entonces el sol habrá crecido en diámetro una enormidad y su tinte no será el mismo. Ellos dicen que adoptará una tonalidad roja, como al atardecer.
      Si habitáramos en Marte, dicen que tendríamos un espectáculo increíble. El sol tardaría varias horas en salir por el horizonte y veríamos una enorme bola de fuego que dominaría un gran espacio de cielo. Ni pensar en las temperaturas. Podríamos sentarnos en la playa a ver un atardecer, que tomaría un larguísimo rato, horas.
Pero, a los físicos –también bastante endiosados—le podría salir al camino la Teoría del Caos, esto es que si una mariposa vuela erráticamente en Beijing, puede ser la causa de una tormenta al día siguiente en Nueva York. Cuando los meteorólogos se equivocan, nadie les dice nada. Cuando los físicos se equivoquen no estaremos aquí para pasarles la cuenta.

Monday, July 09, 2007

ANTES SE CHATEABA SIN COMPUTADORES NI SMARTPHONES

        Hoy el chat es una cuestión más rutinaria que andar en micro. Sin embargo, es un medio de comunicación inimaginado para millones hace poco más de quince años. En esta nueva forma de contactarnos, el messenger es una herramienta universal.

        Digamos que el chat se generalizó hacia fines de los noventa. Pero, yo lo conocía desde mucho antes. Chateaba con amigos en 1970, cuando no se conocían los computadores personales…

        ¿Cómo es que yo podía chatear sin que existieran los PCs ni se hubiera creado el messenger? Un ejemplo a modo de respuesta:

        El Diario Color de Concepción tenía sus oficinas en la calle Maipú al llegar a Colo Colo. Como se trataba de un medio importante, tenía una oficina en Santiago en la calle Huérfanos a pasos de Ahumada en un décimo piso. Pues bien, en ambos puntos --en Conce y en la capital-- había dos equipos de télex.

    Los télex (en la ilustración) eran como máquinas de escribir eléctricas que tenían un rollo de papel, sobre el que uno escribía y que era, diríamos, la pantalla. Lo que uno escribía aquí en Santiago, se imprimía simultáneamente –tipo a tipo, letra a letra-- también en el télex que estaba en Concepción. Porque ambos equipos estaban conectados vía microondas. Existía una red de antenas en los cerros más elevados que unían a las ciudades por este sistema inalámbrico de microondas y que eran de propiedad de ENTEL, una empresa del estado.  De esta suerte, yo escribía aquí en Santiago en el teclado del télex un mensaje que se imprimía sobre el papel sin fin y también sobre el papel del télex de Concepción al mismo tiempo. Y alguien me respondía desde allá con otro mensaje que se imprimía en el papel de mi télex. Y así nos pasábamos horas chateando sin imaginar qué era un computador personal conectado por wifi.

Se podía chatear por esos equipos, pero en realidad eran para transmitir noticias de un extremo a otro y no para una comunicación interpersonal de ida y vuelta. Cualquier mensaje que se comunicara quedaba registrado en papel, en las dos puntas de la comunicación. Está claro que no había memorias ni discos duros...

        Como se ve, el chat tiene su historia que no empezó con el computador personal, internet o la globalización. Antes --en los comienzos de 1970-- también se chateaba y era súper entretenido, como ahora.


        Esta comunicación de punta a punta, inalámbrica con lugares remotos usando télex no equivalía a la actual internet. Porque no se podía navegar al modo como lo hacemos hoy. Era solamente chat y emisión o recepción de mensajes. Para la existencia de internet faltaban aún cuatro factores claves: el computador personal con pantalla, las constelaciones de satélites de comunicaciones, los data centers y todas las aplicaciones o programas computaciones que usamos a diario. Entonces nada de esto se conocía a nivel público.



Friday, July 06, 2007

JARDÍN INFANTIL EN CASA



   Como en los cerros, lomas, vegas y bosques de Tirúa el invierno es  aún más bravo, los niños más chicos se quedan en casa ─no los mandan al colegio─, lo que es bueno para su salud, su seguridad y el regaloneo.
     Pero, corren el riesgo de atrasarse en su desarrollo intelectual y social. El tiempo frío atenta contra su futuro, porque quedan en desventaja frente a los que sí pudieron ir al jardín infantil, sin importar el frío.
De allí que en el Hogar de Cristo haya surgido una idea que ya está en marcha: llevar el jardín infantil a la casa de los niños que capean el frío, el agua y el barro. Por esta razón, equipos de profesionales ─muy jóvenes y llenos de energía, por cierto─ de esa institución recorren los cerros, las lomas, las vegas y los bosques de Tirúa con elementos técnicos y juegos que despertarán la modorra intelectual de esos niños.

    El trabajo es admirable porque implica grandes sacrificios para los profesionales: psicólogos, asistentes sociales y educadoras de párvulos que lo realizan.
     Las fotografías que acompañan a esta nota, muestran el esfuerzo y el resultado de ese trabajo admirable, lejos de la ciudad, de la capital, sin carreteras, sin medios de transporte, expuestos a las galernas y a los gélidos aguaceros del fin del mundo.

Wednesday, July 04, 2007

EL ESTILO PERIODÍSTICO SE CONVIRTIÓ EN CLICHÉ


    Somos víctimas del estilo periodístico, cuyas características centrales son las siguientes: lo más importante al comienzo, frases cortas, no a los gerundios, ir directo al tema, evitar los rodeos, no a las metáforas, no se meta en los detalles, no pierda el norte, céntrese en una sola historia. Bla, bla, blá.
      De tanto escribir de este modo, los periodistas perdemos oportunidades valiosas como, por ejemplo, intentar frases largas, que tienen un sabor distinto. Con el fin que todos entiendan el mensaje, dejamos de lado hermosas metáforas, evitamos ejemplos útiles y eliminamos premisas que ayudarían a un silogismo. El estilo periodístico limita al lector, porque no le deja espacio para que él le agregue lo suyo al relato, ni despierta emociones profundas salvo exclamaciones como “oh, increíble, no puede ser, otras vez el mismo cuento”. Tampoco abre las ventanas de la evocación.
      En una librería me encontré con la última novela de una amiga periodista. Excelentemente bien escrita. Impecable manejo del idioma y sus giros. Pero, ella no se desprendió del estilo periodístico. Por eso, leer sus páginas fue como recoger harta información, notar buenos efectos, pero no encontré la vena personal de mi amiga. Porque el estilo periodístico se remite a los hechos y porque esa narrativa pretende, como una de sus metas principales, la objetividad aunque sea disfrazada. O sea, desde el punto de vista formal esa novela la pudo escribir cualquier periodista que siguiera las normas del estilo.
     Los periodistas deberíamos liberarnos de esa manera de escribir presente en nuestros genes, cada vez que intentemos hacer algo fuera de la línea. A mis colegas los invito a escribir con metáforas, con juegos de palabras, con frases largas, con paréntesis, perífrasis, hipérboles, a narrar varias historias simultáneamente, a que se pierdan en la rosa de los vientos. El norte sólo ténganlo como referente, porque como se trata de un placer es mejor no saber por dónde empezar o en qué parte poner el punto final.
   Rompamos alguna vez, aunque por un rato, con el estilo periodístico. No escribamos sólo para nuestros editores jefes. Si intentamos un camino distinto, el lector también participará en el entretenido juego de interpretar y construir él mismo su propio cuento.

EL BOXEO ES MALO, PERO ES HONESTO


     Alguna vez fui aficionado del boxeo. Pagué mis entradas para tantas veladas boxeriles. Y me apiñaba en las tribunas con la gente para ver el desempeño de los púgiles. Pero, cambié de opinión. Hoy en día no me gusta nada de eso. Cuando lo veo en la televisión, salto a otro canal.
     La razón de mi cambio es que después de pensarlo mucho, no me cupo en la cabeza que dos personas civilizadas subieran al cuadrilátero a golpearse con el único fin de que uno de ellos quedara inconsciente en el suelo. Ése sería ─digamos─ el gol si de fútbol se tratara.
     A lo anterior hay que agregar que se aprenden técnicas para botar al rival, para alcanzarlo en sus partes más vulnerables, en sus zonas más sensibles al dolor. O sea, se busca abatir al contrincante, dejarlos exhausto y, si es posible, inconsciente por más de diez segundos. Del otro lado, se aprenden tácticas para esquivar los golpes y para absorber. Esto es, desarrollar la capacidad de aventar con la mente el dolor o su efecto inmediato, cada vez que no se pueda evitar el puñetazo.
    Los boxeadores dicen que los dolores después de un combate duran por lo menos una semana. Y no hablemos de los efectos a largo plazo. O sea, el boxeo es un asco, que ni siquiera debiera llamarse deporte.
    Pero, pensándolo bien, el boxeo es una actividad honesta que se propone derechamente que uno de los rivales quede fuera de combate. No hay eufemismos. Aquí la cosa es golpear para liquidar el pleito. El boxeador ganador levanta los brazos como diciendo «yo fui» el que derribó a este hombre. No como en el fútbol, un deporte bastante mojigato en ese aspecto, porque el jugador que golpea a su rival miente y dice «no señor juez, yo nunca le pegué a este caballero». El golpeador reclama, más encima, que es injusto que el árbitro le aplique la tarjeta roja.

Friday, June 29, 2007

LA MALA EDUCACIÓN QUE VIENE DE LA CASA Y QUE ASOMA EN LA TELE


       Cuando fuimos niños nos enseñaron muchas reglas básicas para sobrevivir y para insertarnos correctamente en la sociedad. Recuerdo, por ejemplo, que antes de cruzar una calle había que detenerse por muy apurado que uno fuera y mirar a la derecha y a la izquierda. También, que las damas tenían la preferencia, en cualquiera situación como subir a un bus, al tren, Que había que cederles el asiento en la locomoción colectiva. Y muchos otros casos, que sería latero enumerar.

       En mi casa me decían que yo no debía tratar de vos a otra persona, sino de tú. Pero, lo más importante, y que viene al caso, es que jamás debía apuntar con el dedo a otro, porque era algo muy feo.
      A partir de esa enseñanza es que nunca indico con el dedo a alguien. Sin embargo, veo que esa actitud la tienen prácticamente todas las personas hoy en día. En la televisión, la gente se apunta con el índice en actitud acusadora. Algunos presentadores de noticias anuncian una nota y apuntan a la cámara, de modo que yo como tele espectador en mi casa me siento apuntado por ese señor.
   Hay un episodio histórico en el medio de comunicación relacionado con el dedo índice. Fue cuando Ricardo Lagos apuntó a la pantalla para dirigirse a Pinochet. Lagos lo hizo sola una vez, que yo recuerde y entiendo que en ese gesto había un sentido político y no un desliz de mala educación.
    Sin embargo, quienes hoy siguen empleando el dedo para dirigirse a los demás, seguro que ni siquiera recuerdan ese gesto puntual del ex presidente de la república. Yo creo que simplemente lo hacen por mal educados y, en consecuencia, porque nadie se preocupó en sus casas de decirles lo que era correcto y lo incorrecto.

Wednesday, June 20, 2007

HOLA INVIERNO, VERANO A LA VISTA


     Esa mañana del 21 de junio, Douglas Spaulding, de 12 años, se levantó muy temprano, porque quería ver el primer día del estío en el campo de Ohio. ¿Cuántos helados de frutilla me tomaré este verano?, ¿cuántos arándanos, frambuesas, aromáticos duraznos y jugosas manzanas me comeré? Ésas eran sus preguntas mientras miraba el vigoroso sol estival levantándose por el horizonte en la hermosa novela de Ray Bradbury «El Vino del Estío» (Dandelion wine).
     Al otro lado del mundo, parodiando a Douglas, uno podría decir este 21 de junio, muy temprano mirando las calles, aterido, a través de los visillos del dormitorio: ¿cuántos desayunos humeantes son necesarios para combatir el frío?, ¿cuántos caldos de pollo con crutones necesitaré este invierno para soportar las bajas temperaturas?, ¿cuántas copas de vino navegado con canela, deberé tener en mi mesa para reírme del hielo?
    Sin embargo, no importa. Lo verdaderamente interesante de este 21 de junio es que el sol alcanza su punto más al norte en el cielo, lo que significa que ese punto marca, también, el inicio de su regreso hacia nuestras latitudes. ¿Ese sólo hecho no es suficiente para estar alegres? Comienza el invierno, sí. Pero, el sol ya está de vuelta.

Tuesday, June 19, 2007

¿DEBERÍA LA TV INFORMAR DE CUÁNTAS PERSONAS LA ESTÁN VIENDO?

    Creo que la tv estará en condiciones de proporcionarnos información sobre sí misma en un futuro no lejano. Me refiero a la sintonía on line, cuántas personas la están sintonizando.
    A propósito, un director ejecutivo de una estación eliminó el servicio para que los empleados del canal no lo tuvieran, porque parece que descubrió que era un asunto perverso. Creo que la justificación de la medida fue evitar tentaciones que distorsionen los programas. El primer efecto colateral: los periodistas de ese medio ahora se sienten desinformados, como si anduvieran a ciegas, respecto del impacto de su trabajo en el público. Por eso, llaman a colegas de afuera, o sea, de otros canales, para averiguar la sintonía.
       La información on line, que entrega el sistema de medición llamado people meter, en una pantalla, es tan sabrosa, que los diarios despliegan sus variaciones, peaks, promedios, etc. Porque los lectores quieren saber. Algunos ejecutivos de la tv ven sus programas más concentrados en la pantalla de la sintonía, que en la pantalla que llega al público. Detrás de este interés existe el placer del triunfo, el gusto por las expectativas de más ingresos y una cuota de morbosidad. Cuando la sintonía baja, mejor hablemos de otra cosa.
    Si la necesidad ─morbosidad─ existe y las capacidades tecnológicas están, bastaría con lograr arreglos legales, para que a algún operador de cable se le ocurra ofrecer este servicio a clientes que paguen. Podríamos pulsar un botón del control remoto y dar la contraseña para ver la pantalla del on line. Sabríamos, de primera fuente y en tiempo real, cómo va la cosa. Los periodistas que fueron privados del servicio ya no tendrían que preguntarle a la competencia. Bastaría con que llamaran a sus casas.

(N. de la R.: texto escrito el 2004)

LA LENGUA ORIGINAL

      Un astrónomo brasileño, que preparaba un informe sobre sus observaciones de galaxias a través del enorme telescopio, le pidió a un colega norteamericano que leyera su trabajo antes de presentarlo. Quería oír sus comentarios profesionales y obtuvo uno solo: «un paper redactado en portugués será un chiste para la comunidad científica. ¡Cámbialo!»
      Cuando escuché el diálogo, yo trabajaba para ese observatorio. El hecho de oírlo me dio ira, porque era el colmo de la soberbia gringa. Pero, pasado el tiempo, le encuentro sentido al áspero consejo. La ciencia seria se estandarizó en inglés, por lo que presentar hoy un paper en otro idioma no lo tomarían en cuenta. Eso está ocurriendo también en otras actividades humanas, como el comercio. El más claro ejemplo: la lengua oficial de la APEC es el inglés. No es que los otros idiomas no sean válidos. Se trata simplemente de un ordenamiento necesario, para que el mundo global funcione y no sea una torre de Babel. Esa es mi explicación.
       Estas razones cambiarán a nuestro país, el que se dividirá en dos mundos. Por un lado estarán los chilenos que lean, escriban y hablen en inglés y por otro, los que no. Ya hay actividades en que la exigencia es inevitable: recepcionistas, guías turísticos, meseros de restaurantes, taxistas, sastres, modistas, dependientes de lugares de arriendo de vehículos, peluqueros, personal de museos, de sitios típicos, fotógrafos callejeros, vendedores de multitiendas, gente de pubs, acomodadores de cines, etc. Y el abanico se seguirá expandiendo.
     En el futuro, nuestro querido castellano nos servirá para vivir nuestra nacionalidad, con nuestras familias, conversar, hacer recuerdos, planear viajes, hablar de comidas. Pero, para sobrevivir en la selva competitiva, deberemos servirnos del inglés. Quién sabe si dentro de apenas veinte años, Chile sea un país bilingüe con predominio anglo. Por esta nueva realidad hoy recuerdo, lo absurdo que fue en mis tiempos de universidad que se haya suprimido ese idioma de la malla curricular de Periodismo. A modo de explicación se nos dijo, entonces que la Universidad no impartiría nunca más la enseñanza de la lengua imperialista.

TU CREDIBILIDAD, TU CAPITAL MÁS VALIOSO

Dan Rather.
   He seguido, con interés profesional, la trayectoria del periodista norteamericano Dan Rather, quien fuera hombre ancla del noticiario de la cadena CBS. Recuerdo su postura desafiante como reportero joven ante las vacas sagradas del periodismo durante los años setenta. Rather encarnaba entonces la savia juvenil y era admirado por su valor. Tal fue su fuerza que destronó de la presentación de noticias al hombre de mayor credibilidad en Estados Unidos: Walter Cronkite.
    La transición de un conductor senior a uno junior, fue traumática en CBS. Junto con ganar el forcejeo, Rather heredó la credibilidad. Hoy cuando tiene 73 años, deja la titularidad y abre las puertas a posibles cambios profundos en el exitoso noticiario de CBS. Lo amargo para él, un reportero de una experiencia sin igual, es que deja su cargo por haber empañado su credibilidad.
      En la última campaña presidencial, Rather investigó y preparó un reportaje denuncia sobre el pasado supuestamente complicado del Presidente Bush (hijo) en la Guardia Nacional. Los republicanos exigieron a CBS que el periodista exhibiera los documentos en los que se basaba. Pero, lamentablemente para Rather, se probó que los antecedentes no eran del todo verídicos por lo que él mismo comunicó su retiro. Sobre este episodio se filmó una película muy exitosa: «La Verdad».
     El último trabajo notable de Rather fue su entrevista en Bagdad a Sadam Hussein tres días antes del inicio de la guerra. Fue un encuentro en uno de los palacios del dictador, en donde Rather preguntaba con humildad pero al mismo tiempo con firmeza al hombre más poderoso del medio oriente. Recuerdo una pregunta clave: «¿Cómo se ve usted en diez años más, señor presidente?». Respuesta: «Estaré aquí mismo, como presidente».
    Ni Sadam ni Rather están ya en sus mismas posiciones, Saddam subió al cadalso hace rato y Rather tuvo que abandonar la TV.
    Lo interesante del caso es el valor de la credibilidad del periodista y de un conductor de noticias.

(Escrito el 2004)

Monday, June 18, 2007

RESCATANDO LAS DORADAS MANZANAS DEL SOL


      Físicos de la NASA se esmeran en rescatar el material solar contenido en las pequeñas celdas de la cápsula espacial Génesis, que se estrelló la semana anterior al fallar la apertura de su paracaídas cuando regresaba a la tierra.
    Las celdas recuperadas y no dañadas se llevaron a los laboratorios, donde con gran cuidado, los científicos tratarán de abrirlas para obtener su precioso contenido: puñados de átomos brillantes que escaparon de la corona del sol y que en su conjunto no pesan más de 20 microgramos.
        Según se informa, esa minúscula porción tiene el aspecto de diminutos granitos de sal.
       Génesis salió al espacio para cumplir esa tarea el 2001. Avanzó apenas un centésimo de la distancia porque acercarse más era riesgoso, si se tiene en cuenta que en la superficie del sol los termómetros marcarían seis mil grados. En órbita y fuera de toda interferencia, abrió sus celdillas construidas de oro, diamante y otros materiales preciosos para recoger algo todavía más valioso: una pizca de sol.
   Esta historia me recordó el maravillo cuento Las Doradas Manzanas del Sol, de Ray Bradbury. En la ficción, un cohete inicia un viaje a la superficie del astro rey, para recoger una muestra de su ardiente material. Antes de salir, los astronautas de aquella nave, llamada Copa de Oro, cargaron dos mil limonadas y mil botellas de cerveza en los refrigeradores de nave para mitigar el calor. Sólo así pudieron cumplir la misión y volver con un pedacito de sol guardado en una copa sellada. Recuerdo la curiosa orden del capitán en el despegue desde la tierra: «¡Al sur! ¿Por qué? Porque cuando uno vuela hacia la luz amarilla del mediodía y hacia la pereza, no hay otra dirección», añade el relato.
   Lo que hoy están haciendo los científicos es recuperar las muestras de Génesis. Dicen que al estudiar aquellos novedosos átomos, podrán triangular información y conocer más acerca del origen del sistema solar y de la vida. ¿Para eso gastaron 260 millones de dólares?. Para mí que sólo querían darse un gusto: acariciar las doradas manzanas del sol.

(N. de la R.: texto escrito el 2004)

LA FEROZ QUEMADURA DE LA MEDUSA


       Leo en la enciclopedia Hispánica que el contacto fortuito con una medusa al nadar, produce una irritación en la piel. Deduzco que el especialista que hace esta descripción tan ingenua es un tipo que no conoce a esos animales, porque conocer es tocar.
Medusa, Caravaggio, museo Ufizzi, Florencia, Italia.
(Foto, Nelson Palma Jr.)
   Recostado sobre una tabla me deslizaba en el lomo de una ola rompiente, sin percatarme que debajo iba enredada una medusa. Como el animal es transparente dado que su cuerpo es agua en un 95 por ciento, no es fácil verlo contra el fondo verde oscuro del mar. Ajeno a su presencia y al terminar mi recorrido en la orilla, me levanté. Fue en ese instante cuando sentí algo así como el azote de una lámina de hierro al rojo vivo contra mi muslo derecho. Di un grito por la sorpresiva quemadura en medio del agua helada. Quejándome y con mi pierna a la rastra me fui a la arena seca, donde en vano traté de aplacar el ardor y la angustia con toallas mojadas.
      Me tuvieron que llevar a una posta donde me limpiaron la zona enrojecida y me suministraron un calmante. No es pura irritación, como dice Hispánica, ¡es quemarse con agua hirviendo!
    Estos invertebrados semi invisibles inyectan venenos en la piel, a través de espinas diminutas. Así cazan peces y otras especies. Sus víctimas se paralizan. Con sus tentáculos, la medusa lleva a sus presas a una cavidad bucal debajo de la umbrella, esa estructura con forma de hongo, donde las devora.
    Los biólogos dieron en el clavo al bautizar a estos animales con el nombre de uno de los seres más temibles de la mitología. Los griegos contaban que la medusa (foto de escultura) tenía serpientes venenosas en lugar de cabellos, y que quien la mirara se convertía en piedra, o sea, quedaba paralizado. A esa medusa maldita la mató Perseo, observándola a través del espejo de su escudo para poder golpearla. Pero, cuidado bañistas, porque no hay Perseos en la playa.
(N. de la R.: texto escrito el 2004)

¿EL TERRORISTA CARLOS ESTUVO EN HUALPÉN?

            Salvador, mi colega reportero de entonces en Concepción, colgó el teléfono. Estaba pálido de nervios y de emoción. Me dijo con voz trémula: «Me llamaron para decirme que acaban de ver a Carlos (foto 1), en persona. Está en Talcahuano. Llegó sin aviso y en este momento va a una reunión clandestina con dirigentes de tomas ilegales en Hualpencillo. Me voy a reportear. Tengo que entrevistarlo». Se puso su chaqueta, le gritó a Machuca, el fotógrafo, para que lo siguiera y ambos salieron corriendo. Este episodio ocurrió en 1970, en el Diario Color, hoy desaparecido. Eso equivaldría en el presente a: «vieron a Osama Bin Laden en Penco...»
                A la sazón, Carlos era el terrorista más temido del mundo, el más buscado por las policías. El venezolano Ilich Ramírez Sánchez, Carlos, cargaba numerosos crímenes a la espalda, secuestros de aviones, atentados con bombas y baleos a inocentes. Era como James Bond, con licencia para matar. Aparecía como un fantasma y para nada bueno, en cualquier parte de la tierra. ¿Por qué no, entonces en Hualpencillo (hoy Hualpén) si tenía pasaporte chileno falsificado con el número 035857?
David Yallop, escritor británico, fallecido
el 2018 a los 81 años.
            Temido y odiado, sin embargo era tratado como rey por los gobiernos a los que servía. Pese a sus crímenes, nunca lo detuvieron, hasta que en Sudán terminaron sus años de gloria. Las autoridades de ese país africano, que eran sus amigos y le brindaban protección, le pegaron la desconocida. La madrugada del 15 de agosto de 1994, su propia escolta policial lo detuvo, lo llevó al aeropuerto de Jartum y lo entregó a agentes franceses encubiertos, quienes lo secuestraron y lo condujeron a Francia. Ramírez Sánchez pertenecía a una organización llamada “El Brazo Armado de la Revolución Árabe” que reconocía alero bajo la Organización para la Liberación de Palestina, OLP.
                  Su pandilla operaba en el Medio Oriente, con base en Beirut. Allí conoció a Yasser Arafat. Pero, Carlos interactuó más con Abú Nidal, Habash y Haddad, guerrilleros palestinos que ya no existen. Los servicios de inteligencia de occidente apodaron a Ramírez Sánchez el Chacal. El escritor e investigador británico David Yallop sostiene que por «la desinformación y el mito de los medios de comunicación, este criminal se convirtió en un asesino descarado. Los gobiernos le daban privilegios porque le tenían miedo. Carlos se creyó el mito y la prensa mundial fabricó a este antihéroe».
            Yallop llegó a la convicción que todo aquel ejercicio de desinformación y el invento del personaje se montó en Siria para destruir a Arafat ante su pueblo y ante el mundo árabe, propósito que, por cierto, nunca consiguió. El destino quiso que ambos terminaran sus días en París, Arafat murió en un hospital militar francés y Carlos (foto 2) permanece condenado a perpetuidad en la prisión de La Santé, por la serie de atentados con bombas y secuestros, pero principalmente por haber asesinado a dos policías franceses.
             Aquella tarde de 1970 en Concepción, a la que me refería al inicio, mi amigo Salvador regresó al diario con las manos vacías, frustrado, después de haber recorrido toda la barriada de Hualpén a la siga de Carlos. Si verdaderamente el Chacal estuvo allí no dejó ninguna pista, ni ningún dirigente de tomas de esos años habló del asunto, hasta este momento.

(N. de la R.: texto escrito el 2004)

UNA DEUDA CON EL AVIADOR LUIS ACEVEDO

El piloto Luis Acevedo junto a su Bleriot. Año 1913.
     Crucé a pie el puente Llacolén sobre el Bío Bío porque quería ver el potrero desde donde despegó el Bleriot de Luis Alberto Acevedo en el que fue su último vuelo. Suponía que desde ese punto podría imaginar la trayectoria que siguió el avión volando primero sobre el río, pasando cerca del cerro Chepe y girando hacia el sur, en un intento del piloto por volver al potrero en vista de los problemas surgidos por el exceso de carga. El Bleriot cayó “de espaldas” en el rio, cerca de La Mochita, donde la profundidad se medía apenas en centímetros. Pero fue suficiente para matar al tripulante de 1.90 m de estatura.
      Cuando llegué al cabezal del puente, que toca a la comuna de San Pedro de la Paz, me detuve y comencé a buscar con la mirada, pero sin suerte, el lugar escogido por Acevedo para iniciar su aventura. Una población se levanta hoy en la antigua pista que recorrió el Bleriot entre la laguna y el río.
      Acevedo quería ser el primer aviador en volar sin escalas entre Concepción y Santiago. Para conseguirlo, agregó a su avión dos estanques, uno de combustible y otro de aceite. Pero, las modificaciones excedieron el peso y alteraron la estiba del avión. En un primer intento el Bleriot no alcanzó la potencia necesaria y hubo que cambiar la hélice para poder levantar vuelo. Era pasado el mediodía de ese 13 de abril de 1913. Miles de penquistas observaron el despegue con alegría y con horror presenciaron el desenlace, momentos después. El frágil avión se sostuvo en el aire por 5 minutos. Acevedo quiso intentar un aterrizaje de emergencia, pero no alcanzó a salir de la zona del río y una ráfaga lo lanzó contra el cauce. Su esposa lo había despedido en el potrero.
     Concepción se volcó a las calles para el funeral y en Santiago, las exequias fueron apoteósicas. Luis Acevedo tenía 28 años. En la ciudad penquista, una plaza honra su nombre. Pero, en San Pedro de la Paz, parado ahí, yo al final del puente y aterido por el frío de esa tarde, eché de menos un monumento que recordara como se merece a este valiente.
(N. de la R.: este artículo lo escribí el 2004)

Friday, June 01, 2007

LAS CONSECUENCIA DE UN DERRAME DE PETRÓLEO

Esta foto, en que se observan las siluetas de mi hijo y mía, en la playa de Lenga, es posible divisar a la derecha, el muelle de Enap Bío Bío. La imagen la captó Patricia.)

        En un reciente viaje a Talcahuano, visitamos con mi hijo y su señora, la caleta Lenga, distante siete kilómetros al sur de ese puerto y situada en el último rincón de la bahía de San Vicente. El camino de pavimento presenta a la derecha el mar quieto por el resguardo de los cerros y a la izquierda, dunas con pinos, humedales llenos de junquillos, aves nativas y casas de trabajadores agrícolas en la distancia.
     El viaje a Lenga remata en un estrecho puente de madera que cruza el estuario del mismo nombre. Vimos desde arriba cómo el mar entraba en los humedales inundando espacios que durante las horas de baja marea, quedaban a la intemperie. Desde ese punto, hay que regresar. Apenas unos metros más al norte, existe una parada «obligada» ─los restauranes del lugar─, para bajarse del auto a probar machas, tortillas de rescoldo o empanadas de mariscos y para entibiarse junto a los hornos de barro.
    Al abrigo de esos hornos, con una tortilla en una mano y en la otra una sarta de machas, miré hacia el mar gris de un día frío y nublado, pero bello. La vista detectó a la distancia un largo muelle, al final del cual era posible ver enormes barcos tanqueros que descargaban petróleo.
    Ese viaje a Lenga fue premonitorio. Sin haber intuido siquiera, dos días después de mi visita, un derrame de 400 metros cúbicos de crudo, trajo la desolación a la plácida playa. Falla en los ductos de Enap Bío Bío causaron la tragedia de la vida silvestre y de la microeconomía de esos restaurantes que viven del turismo.
    Afortunadamente la reacción de la empresa y de la Armada para controlar la situación, dio frutos, no sin antes haber provocado una mortandad de especies que estaban en su hábitat. Es en estas situaciones cuando surge la pregunta de si se respeta de verdad un concepto de moda: la responsabilidad social empresarial. ¿Se preocupó Enap de velar por el buen mantenimiento de sus instalaciones?, ¿Qué hacían sus profesionales y técnicos, que reciben muy buenos suelos? No tengo respuesta.
     Esta negligencia no afectó a la empresa, golpeó a los actores más frágiles: los pescadores artesanales y la vida silvestre. El gobierno tampoco se ha preocupado de exigir que se cumplan las reglas establecidas y acordadas en Talcahuano para preservar el fino encanto de Lenga y el delicado ecosistema de la bahía de San Vicente. Así de cierto. No hay sensibilidad.




(Las dos fotos al pie del texto son de Sur Urbano y muestran el impacto del derrame.)

Monday, May 28, 2007

ÁRBOLES FORZUDOS



     Me sorprende la fuerza de los árboles. Lucen el poder de un levantador de pesas pero, sin descansar, sin elongar, sin hacer ruido. Observo y me deslumbra la potencia de poderosas raíces bajo los pavimentos. Me pregunto cómo ese ramaje subterráneo levanta pesadas losas de concreto, cómo se hunde en la tierra dura y pedregosa sin usar palas o azadones.
     El otro día vi un pavimento pulverizado por las raíces aceradas de una acacia y después, un muro y una vereda torcidos por la fuerza subterránea de un aromo. Me pregunté ¿cómo es posible liberar tanta energía sin músculos, sin palancas? ¿El crecimiento vegetal puede tener en sí mismo tanta fuerza? ¿Alguien habrá calculado cuantos kilos por centímetro cuadrado puede ejercer una raíz?
     Cuando uno se compra un arbolito y lo lleva a su lugar de destino, debemos tener a mano una pala de hierro, un azadón y un chuzo ─así llaman a una barra de metal con un extremo afilado como un atornillador─. Hay que hacer el hoyo de alguna manera. Y toma un buen rato excavar, retirar la tierra y dejar el orificio listo. Quienes lo hemos hecho, estamos claros que la tierra es dura y a veces durísima. Los chuzos rebotan en el suelo rocoso.
     Cuando el arbolito ocupa su puesto, empieza su crecimiento, muchas veces sin riego. Su raíz delicada se vuelve fuerte y agresiva horadando la tierra más dura que podamos imaginar. Si hay pavimento, esa raíz empuja hacia arriba, quebrándolo, en la construcción de su propio espacio. Pero, ¿cómo se genera la fuerza necesaria para ese pesado trabajo? La única respuesta es el crecimiento, que puede llegar a demostrar tanta fuerza, como el que pueda tener una retroexcavadora.

(Foto: www.ciudadjardinmalaga.es)

LOS TEMAS PROPIOS IMPROPIOS DE LA TV


Durante dos décadas --entre finales de los setenta a finales de los noventa--, los canales nacionales se preocupaban de informar a sus audiencias, bien o mal con o sin omisiones. Un telespectador promedio quedaba con un barniz de lo más importante en política, en internacional, en policía, en medio ambiente, en asuntos regionales, en espectáculos, en variedades y en cosas insólitas. Aquellos espacios incluían comentarios sobre política, tecnología, sobre hechos del exterior. Los editores de entonces enviaban equipos de reporteros a distintas partes, con el fin de estar presentes en la cobertura de noticias duras.

La excepción se daba sólo para los lanzamientos de un noticiario renovado. En esas fechas, los editores creaban espacios entre las noticias, para insertar temas propios, llámese un reportaje de una gira por el exterior, una o dos notas exclusivas de regiones.

Yo creo que ése fue el génesis de los “temitas propios”, como hoy llaman los editores a sus coberturas, apartándose de la agenda de interés nacional. Así, en los noticiarios abundan reportajes tales como el submundo de la droga, las pandillas que asaltan bencineras, la trata de blancas, el tráfico de baterías usadas, etc. Pero, no es extraño deducir que esta moda se haya originado en las llamadas "pautas blancas", generadas durante el régimen militar.

Los temitas propios tienen dos fuentes: los pensantes de una reunión de editores y los pensantes de los departamentos comunicacionales que asesoran a empresas, instituciones, corporaciones y el gobierno.

Un reportaje se puede fraguar en una oficina corporativa con periodistas y comunicadores, muy lejos de un departamento de prensa independiente. Los profesionales corporativos pasan el dato de su asunto de su interés, a un editor amigo y le ofrecen medios, movilización, hospedaje o imágenes para su realización. El editor le da vueltas al ofrecimiento y plantea la idea en reunión de pauta. Allí los pensantes barajan la opción de producir el reportaje ofrecido, al que agregan complementos y se arma el cuento: tenemos listo un temita propio.

De ese modo, los noticiarios de hoy se llenan de hechos de este tipo que se presentan con llamados rimbombantes: el oculto robo hormiga en los supermercados, la verdad detrás de las carreras clandestinas de automóviles y no sigo.

Hay editores arrogantes en los medios que desprecian las noticias de la agenda nacional, diciendo que no interesan a nadie. Así, privilegian sus hechos puntuales, que son fruto de su creación la mayoría de las veces. Pero, en ciertos casos, con clara influencia corporativa.

Los temitas propios interesan más al medio y a las corporaciones que a los millones de telespectadores. No niego que dan rating y que son rentables por lo extraño, las imágenes o el asombro pasajero. Pero, de eso no queda nada en los discos duros de la población. En vista de estas realidades, propongo crear dos noticiarios por estación de tv. Cuarenta minutos para “temitas propios” y diez minutos para los hechos que nos interesan a todos y que hoy son los grandes ausentes de las pantallas.