Wednesday, June 20, 2007

HOLA INVIERNO, VERANO A LA VISTA


     Esa mañana del 21 de junio, Douglas Spaulding, de 12 años, se levantó muy temprano, porque quería ver el primer día del estío en el campo de Ohio. ¿Cuántos helados de frutilla me tomaré este verano?, ¿cuántos arándanos, frambuesas, aromáticos duraznos y jugosas manzanas me comeré? Ésas eran sus preguntas mientras miraba el vigoroso sol estival levantándose por el horizonte en la hermosa novela de Ray Bradbury «El Vino del Estío» (Dandelion wine).
     Al otro lado del mundo, parodiando a Douglas, uno podría decir este 21 de junio, muy temprano mirando las calles, aterido, a través de los visillos del dormitorio: ¿cuántos desayunos humeantes son necesarios para combatir el frío?, ¿cuántos caldos de pollo con crutones necesitaré este invierno para soportar las bajas temperaturas?, ¿cuántas copas de vino navegado con canela, deberé tener en mi mesa para reírme del hielo?
    Sin embargo, no importa. Lo verdaderamente interesante de este 21 de junio es que el sol alcanza su punto más al norte en el cielo, lo que significa que ese punto marca, también, el inicio de su regreso hacia nuestras latitudes. ¿Ese sólo hecho no es suficiente para estar alegres? Comienza el invierno, sí. Pero, el sol ya está de vuelta.

Tuesday, June 19, 2007

¿DEBERÍA LA TV INFORMAR DE CUÁNTAS PERSONAS LA ESTÁN VIENDO?

    Creo que la tv estará en condiciones de proporcionarnos información sobre sí misma en un futuro no lejano. Me refiero a la sintonía on line, cuántas personas la están sintonizando.
    A propósito, un director ejecutivo de una estación eliminó el servicio para que los empleados del canal no lo tuvieran, porque parece que descubrió que era un asunto perverso. Creo que la justificación de la medida fue evitar tentaciones que distorsionen los programas. El primer efecto colateral: los periodistas de ese medio ahora se sienten desinformados, como si anduvieran a ciegas, respecto del impacto de su trabajo en el público. Por eso, llaman a colegas de afuera, o sea, de otros canales, para averiguar la sintonía.
       La información on line, que entrega el sistema de medición llamado people meter, en una pantalla, es tan sabrosa, que los diarios despliegan sus variaciones, peaks, promedios, etc. Porque los lectores quieren saber. Algunos ejecutivos de la tv ven sus programas más concentrados en la pantalla de la sintonía, que en la pantalla que llega al público. Detrás de este interés existe el placer del triunfo, el gusto por las expectativas de más ingresos y una cuota de morbosidad. Cuando la sintonía baja, mejor hablemos de otra cosa.
    Si la necesidad ─morbosidad─ existe y las capacidades tecnológicas están, bastaría con lograr arreglos legales, para que a algún operador de cable se le ocurra ofrecer este servicio a clientes que paguen. Podríamos pulsar un botón del control remoto y dar la contraseña para ver la pantalla del on line. Sabríamos, de primera fuente y en tiempo real, cómo va la cosa. Los periodistas que fueron privados del servicio ya no tendrían que preguntarle a la competencia. Bastaría con que llamaran a sus casas.

(N. de la R.: texto escrito el 2004)

LA LENGUA ORIGINAL

      Un astrónomo brasileño, que preparaba un informe sobre sus observaciones de galaxias a través del enorme telescopio, le pidió a un colega norteamericano que leyera su trabajo antes de presentarlo. Quería oír sus comentarios profesionales y obtuvo uno solo: «un paper redactado en portugués será un chiste para la comunidad científica. ¡Cámbialo!»
      Cuando escuché el diálogo, yo trabajaba para ese observatorio. El hecho de oírlo me dio ira, porque era el colmo de la soberbia gringa. Pero, pasado el tiempo, le encuentro sentido al áspero consejo. La ciencia seria se estandarizó en inglés, por lo que presentar hoy un paper en otro idioma no lo tomarían en cuenta. Eso está ocurriendo también en otras actividades humanas, como el comercio. El más claro ejemplo: la lengua oficial de la APEC es el inglés. No es que los otros idiomas no sean válidos. Se trata simplemente de un ordenamiento necesario, para que el mundo global funcione y no sea una torre de Babel. Esa es mi explicación.
       Estas razones cambiarán a nuestro país, el que se dividirá en dos mundos. Por un lado estarán los chilenos que lean, escriban y hablen en inglés y por otro, los que no. Ya hay actividades en que la exigencia es inevitable: recepcionistas, guías turísticos, meseros de restaurantes, taxistas, sastres, modistas, dependientes de lugares de arriendo de vehículos, peluqueros, personal de museos, de sitios típicos, fotógrafos callejeros, vendedores de multitiendas, gente de pubs, acomodadores de cines, etc. Y el abanico se seguirá expandiendo.
     En el futuro, nuestro querido castellano nos servirá para vivir nuestra nacionalidad, con nuestras familias, conversar, hacer recuerdos, planear viajes, hablar de comidas. Pero, para sobrevivir en la selva competitiva, deberemos servirnos del inglés. Quién sabe si dentro de apenas veinte años, Chile sea un país bilingüe con predominio anglo. Por esta nueva realidad hoy recuerdo, lo absurdo que fue en mis tiempos de universidad que se haya suprimido ese idioma de la malla curricular de Periodismo. A modo de explicación se nos dijo, entonces que la Universidad no impartiría nunca más la enseñanza de la lengua imperialista.

TU CREDIBILIDAD, TU CAPITAL MÁS VALIOSO

Dan Rather.
   He seguido, con interés profesional, la trayectoria del periodista norteamericano Dan Rather, quien fuera hombre ancla del noticiario de la cadena CBS. Recuerdo su postura desafiante como reportero joven ante las vacas sagradas del periodismo durante los años setenta. Rather encarnaba entonces la savia juvenil y era admirado por su valor. Tal fue su fuerza que destronó de la presentación de noticias al hombre de mayor credibilidad en Estados Unidos: Walter Cronkite.
    La transición de un conductor senior a uno junior, fue traumática en CBS. Junto con ganar el forcejeo, Rather heredó la credibilidad. Hoy cuando tiene 73 años, deja la titularidad y abre las puertas a posibles cambios profundos en el exitoso noticiario de CBS. Lo amargo para él, un reportero de una experiencia sin igual, es que deja su cargo por haber empañado su credibilidad.
      En la última campaña presidencial, Rather investigó y preparó un reportaje denuncia sobre el pasado supuestamente complicado del Presidente Bush (hijo) en la Guardia Nacional. Los republicanos exigieron a CBS que el periodista exhibiera los documentos en los que se basaba. Pero, lamentablemente para Rather, se probó que los antecedentes no eran del todo verídicos por lo que él mismo comunicó su retiro. Sobre este episodio se filmó una película muy exitosa: «La Verdad».
     El último trabajo notable de Rather fue su entrevista en Bagdad a Sadam Hussein tres días antes del inicio de la guerra. Fue un encuentro en uno de los palacios del dictador, en donde Rather preguntaba con humildad pero al mismo tiempo con firmeza al hombre más poderoso del medio oriente. Recuerdo una pregunta clave: «¿Cómo se ve usted en diez años más, señor presidente?». Respuesta: «Estaré aquí mismo, como presidente».
    Ni Sadam ni Rather están ya en sus mismas posiciones, Saddam subió al cadalso hace rato y Rather tuvo que abandonar la TV.
    Lo interesante del caso es el valor de la credibilidad del periodista y de un conductor de noticias.

(Escrito el 2004)

Monday, June 18, 2007

RESCATANDO LAS DORADAS MANZANAS DEL SOL


      Físicos de la NASA se esmeran en rescatar el material solar contenido en las pequeñas celdas de la cápsula espacial Génesis, que se estrelló la semana anterior al fallar la apertura de su paracaídas cuando regresaba a la tierra.
    Las celdas recuperadas y no dañadas se llevaron a los laboratorios, donde con gran cuidado, los científicos tratarán de abrirlas para obtener su precioso contenido: puñados de átomos brillantes que escaparon de la corona del sol y que en su conjunto no pesan más de 20 microgramos.
        Según se informa, esa minúscula porción tiene el aspecto de diminutos granitos de sal.
       Génesis salió al espacio para cumplir esa tarea el 2001. Avanzó apenas un centésimo de la distancia porque acercarse más era riesgoso, si se tiene en cuenta que en la superficie del sol los termómetros marcarían seis mil grados. En órbita y fuera de toda interferencia, abrió sus celdillas construidas de oro, diamante y otros materiales preciosos para recoger algo todavía más valioso: una pizca de sol.
   Esta historia me recordó el maravillo cuento Las Doradas Manzanas del Sol, de Ray Bradbury. En la ficción, un cohete inicia un viaje a la superficie del astro rey, para recoger una muestra de su ardiente material. Antes de salir, los astronautas de aquella nave, llamada Copa de Oro, cargaron dos mil limonadas y mil botellas de cerveza en los refrigeradores de nave para mitigar el calor. Sólo así pudieron cumplir la misión y volver con un pedacito de sol guardado en una copa sellada. Recuerdo la curiosa orden del capitán en el despegue desde la tierra: «¡Al sur! ¿Por qué? Porque cuando uno vuela hacia la luz amarilla del mediodía y hacia la pereza, no hay otra dirección», añade el relato.
   Lo que hoy están haciendo los científicos es recuperar las muestras de Génesis. Dicen que al estudiar aquellos novedosos átomos, podrán triangular información y conocer más acerca del origen del sistema solar y de la vida. ¿Para eso gastaron 260 millones de dólares?. Para mí que sólo querían darse un gusto: acariciar las doradas manzanas del sol.

(N. de la R.: texto escrito el 2004)

LA FEROZ QUEMADURA DE LA MEDUSA


       Leo en la enciclopedia Hispánica que el contacto fortuito con una medusa al nadar, produce una irritación en la piel. Deduzco que el especialista que hace esta descripción tan ingenua es un tipo que no conoce a esos animales, porque conocer es tocar.
Medusa, Caravaggio, museo Ufizzi, Florencia, Italia.
(Foto, Nelson Palma Jr.)
   Recostado sobre una tabla me deslizaba en el lomo de una ola rompiente, sin percatarme que debajo iba enredada una medusa. Como el animal es transparente dado que su cuerpo es agua en un 95 por ciento, no es fácil verlo contra el fondo verde oscuro del mar. Ajeno a su presencia y al terminar mi recorrido en la orilla, me levanté. Fue en ese instante cuando sentí algo así como el azote de una lámina de hierro al rojo vivo contra mi muslo derecho. Di un grito por la sorpresiva quemadura en medio del agua helada. Quejándome y con mi pierna a la rastra me fui a la arena seca, donde en vano traté de aplacar el ardor y la angustia con toallas mojadas.
      Me tuvieron que llevar a una posta donde me limpiaron la zona enrojecida y me suministraron un calmante. No es pura irritación, como dice Hispánica, ¡es quemarse con agua hirviendo!
    Estos invertebrados semi invisibles inyectan venenos en la piel, a través de espinas diminutas. Así cazan peces y otras especies. Sus víctimas se paralizan. Con sus tentáculos, la medusa lleva a sus presas a una cavidad bucal debajo de la umbrella, esa estructura con forma de hongo, donde las devora.
    Los biólogos dieron en el clavo al bautizar a estos animales con el nombre de uno de los seres más temibles de la mitología. Los griegos contaban que la medusa (foto de escultura) tenía serpientes venenosas en lugar de cabellos, y que quien la mirara se convertía en piedra, o sea, quedaba paralizado. A esa medusa maldita la mató Perseo, observándola a través del espejo de su escudo para poder golpearla. Pero, cuidado bañistas, porque no hay Perseos en la playa.
(N. de la R.: texto escrito el 2004)

¿EL TERRORISTA CARLOS ESTUVO EN HUALPÉN?

            Salvador, mi colega reportero de entonces en Concepción, colgó el teléfono. Estaba pálido de nervios y de emoción. Me dijo con voz trémula: «Me llamaron para decirme que acaban de ver a Carlos (foto 1), en persona. Está en Talcahuano. Llegó sin aviso y en este momento va a una reunión clandestina con dirigentes de tomas ilegales en Hualpencillo. Me voy a reportear. Tengo que entrevistarlo». Se puso su chaqueta, le gritó a Machuca, el fotógrafo, para que lo siguiera y ambos salieron corriendo. Este episodio ocurrió en 1970, en el Diario Color, hoy desaparecido. Eso equivaldría en el presente a: «vieron a Osama Bin Laden en Penco...»
                A la sazón, Carlos era el terrorista más temido del mundo, el más buscado por las policías. El venezolano Ilich Ramírez Sánchez, Carlos, cargaba numerosos crímenes a la espalda, secuestros de aviones, atentados con bombas y baleos a inocentes. Era como James Bond, con licencia para matar. Aparecía como un fantasma y para nada bueno, en cualquier parte de la tierra. ¿Por qué no, entonces en Hualpencillo (hoy Hualpén) si tenía pasaporte chileno falsificado con el número 035857?
David Yallop, escritor británico, fallecido
el 2018 a los 81 años.
            Temido y odiado, sin embargo era tratado como rey por los gobiernos a los que servía. Pese a sus crímenes, nunca lo detuvieron, hasta que en Sudán terminaron sus años de gloria. Las autoridades de ese país africano, que eran sus amigos y le brindaban protección, le pegaron la desconocida. La madrugada del 15 de agosto de 1994, su propia escolta policial lo detuvo, lo llevó al aeropuerto de Jartum y lo entregó a agentes franceses encubiertos, quienes lo secuestraron y lo condujeron a Francia. Ramírez Sánchez pertenecía a una organización llamada “El Brazo Armado de la Revolución Árabe” que reconocía alero bajo la Organización para la Liberación de Palestina, OLP.
                  Su pandilla operaba en el Medio Oriente, con base en Beirut. Allí conoció a Yasser Arafat. Pero, Carlos interactuó más con Abú Nidal, Habash y Haddad, guerrilleros palestinos que ya no existen. Los servicios de inteligencia de occidente apodaron a Ramírez Sánchez el Chacal. El escritor e investigador británico David Yallop sostiene que por «la desinformación y el mito de los medios de comunicación, este criminal se convirtió en un asesino descarado. Los gobiernos le daban privilegios porque le tenían miedo. Carlos se creyó el mito y la prensa mundial fabricó a este antihéroe».
            Yallop llegó a la convicción que todo aquel ejercicio de desinformación y el invento del personaje se montó en Siria para destruir a Arafat ante su pueblo y ante el mundo árabe, propósito que, por cierto, nunca consiguió. El destino quiso que ambos terminaran sus días en París, Arafat murió en un hospital militar francés y Carlos (foto 2) permanece condenado a perpetuidad en la prisión de La Santé, por la serie de atentados con bombas y secuestros, pero principalmente por haber asesinado a dos policías franceses.
             Aquella tarde de 1970 en Concepción, a la que me refería al inicio, mi amigo Salvador regresó al diario con las manos vacías, frustrado, después de haber recorrido toda la barriada de Hualpén a la siga de Carlos. Si verdaderamente el Chacal estuvo allí no dejó ninguna pista, ni ningún dirigente de tomas de esos años habló del asunto, hasta este momento.

(N. de la R.: texto escrito el 2004)

UNA DEUDA CON EL AVIADOR LUIS ACEVEDO

El piloto Luis Acevedo junto a su Bleriot. Año 1913.
     Crucé a pie el puente Llacolén sobre el Bío Bío porque quería ver el potrero desde donde despegó el Bleriot de Luis Alberto Acevedo en el que fue su último vuelo. Suponía que desde ese punto podría imaginar la trayectoria que siguió el avión volando primero sobre el río, pasando cerca del cerro Chepe y girando hacia el sur, en un intento del piloto por volver al potrero en vista de los problemas surgidos por el exceso de carga. El Bleriot cayó “de espaldas” en el rio, cerca de La Mochita, donde la profundidad se medía apenas en centímetros. Pero fue suficiente para matar al tripulante de 1.90 m de estatura.
      Cuando llegué al cabezal del puente, que toca a la comuna de San Pedro de la Paz, me detuve y comencé a buscar con la mirada, pero sin suerte, el lugar escogido por Acevedo para iniciar su aventura. Una población se levanta hoy en la antigua pista que recorrió el Bleriot entre la laguna y el río.
      Acevedo quería ser el primer aviador en volar sin escalas entre Concepción y Santiago. Para conseguirlo, agregó a su avión dos estanques, uno de combustible y otro de aceite. Pero, las modificaciones excedieron el peso y alteraron la estiba del avión. En un primer intento el Bleriot no alcanzó la potencia necesaria y hubo que cambiar la hélice para poder levantar vuelo. Era pasado el mediodía de ese 13 de abril de 1913. Miles de penquistas observaron el despegue con alegría y con horror presenciaron el desenlace, momentos después. El frágil avión se sostuvo en el aire por 5 minutos. Acevedo quiso intentar un aterrizaje de emergencia, pero no alcanzó a salir de la zona del río y una ráfaga lo lanzó contra el cauce. Su esposa lo había despedido en el potrero.
     Concepción se volcó a las calles para el funeral y en Santiago, las exequias fueron apoteósicas. Luis Acevedo tenía 28 años. En la ciudad penquista, una plaza honra su nombre. Pero, en San Pedro de la Paz, parado ahí, yo al final del puente y aterido por el frío de esa tarde, eché de menos un monumento que recordara como se merece a este valiente.
(N. de la R.: este artículo lo escribí el 2004)

Friday, June 01, 2007

LAS CONSECUENCIA DE UN DERRAME DE PETRÓLEO

Esta foto, en que se observan las siluetas de mi hijo y mía, en la playa de Lenga, es posible divisar a la derecha, el muelle de Enap Bío Bío. La imagen la captó Patricia.)

        En un reciente viaje a Talcahuano, visitamos con mi hijo y su señora, la caleta Lenga, distante siete kilómetros al sur de ese puerto y situada en el último rincón de la bahía de San Vicente. El camino de pavimento presenta a la derecha el mar quieto por el resguardo de los cerros y a la izquierda, dunas con pinos, humedales llenos de junquillos, aves nativas y casas de trabajadores agrícolas en la distancia.
     El viaje a Lenga remata en un estrecho puente de madera que cruza el estuario del mismo nombre. Vimos desde arriba cómo el mar entraba en los humedales inundando espacios que durante las horas de baja marea, quedaban a la intemperie. Desde ese punto, hay que regresar. Apenas unos metros más al norte, existe una parada «obligada» ─los restauranes del lugar─, para bajarse del auto a probar machas, tortillas de rescoldo o empanadas de mariscos y para entibiarse junto a los hornos de barro.
    Al abrigo de esos hornos, con una tortilla en una mano y en la otra una sarta de machas, miré hacia el mar gris de un día frío y nublado, pero bello. La vista detectó a la distancia un largo muelle, al final del cual era posible ver enormes barcos tanqueros que descargaban petróleo.
    Ese viaje a Lenga fue premonitorio. Sin haber intuido siquiera, dos días después de mi visita, un derrame de 400 metros cúbicos de crudo, trajo la desolación a la plácida playa. Falla en los ductos de Enap Bío Bío causaron la tragedia de la vida silvestre y de la microeconomía de esos restaurantes que viven del turismo.
    Afortunadamente la reacción de la empresa y de la Armada para controlar la situación, dio frutos, no sin antes haber provocado una mortandad de especies que estaban en su hábitat. Es en estas situaciones cuando surge la pregunta de si se respeta de verdad un concepto de moda: la responsabilidad social empresarial. ¿Se preocupó Enap de velar por el buen mantenimiento de sus instalaciones?, ¿Qué hacían sus profesionales y técnicos, que reciben muy buenos suelos? No tengo respuesta.
     Esta negligencia no afectó a la empresa, golpeó a los actores más frágiles: los pescadores artesanales y la vida silvestre. El gobierno tampoco se ha preocupado de exigir que se cumplan las reglas establecidas y acordadas en Talcahuano para preservar el fino encanto de Lenga y el delicado ecosistema de la bahía de San Vicente. Así de cierto. No hay sensibilidad.




(Las dos fotos al pie del texto son de Sur Urbano y muestran el impacto del derrame.)

Monday, May 28, 2007

ÁRBOLES FORZUDOS



     Me sorprende la fuerza de los árboles. Lucen el poder de un levantador de pesas pero, sin descansar, sin elongar, sin hacer ruido. Observo y me deslumbra la potencia de poderosas raíces bajo los pavimentos. Me pregunto cómo ese ramaje subterráneo levanta pesadas losas de concreto, cómo se hunde en la tierra dura y pedregosa sin usar palas o azadones.
     El otro día vi un pavimento pulverizado por las raíces aceradas de una acacia y después, un muro y una vereda torcidos por la fuerza subterránea de un aromo. Me pregunté ¿cómo es posible liberar tanta energía sin músculos, sin palancas? ¿El crecimiento vegetal puede tener en sí mismo tanta fuerza? ¿Alguien habrá calculado cuantos kilos por centímetro cuadrado puede ejercer una raíz?
     Cuando uno se compra un arbolito y lo lleva a su lugar de destino, debemos tener a mano una pala de hierro, un azadón y un chuzo ─así llaman a una barra de metal con un extremo afilado como un atornillador─. Hay que hacer el hoyo de alguna manera. Y toma un buen rato excavar, retirar la tierra y dejar el orificio listo. Quienes lo hemos hecho, estamos claros que la tierra es dura y a veces durísima. Los chuzos rebotan en el suelo rocoso.
     Cuando el arbolito ocupa su puesto, empieza su crecimiento, muchas veces sin riego. Su raíz delicada se vuelve fuerte y agresiva horadando la tierra más dura que podamos imaginar. Si hay pavimento, esa raíz empuja hacia arriba, quebrándolo, en la construcción de su propio espacio. Pero, ¿cómo se genera la fuerza necesaria para ese pesado trabajo? La única respuesta es el crecimiento, que puede llegar a demostrar tanta fuerza, como el que pueda tener una retroexcavadora.

(Foto: www.ciudadjardinmalaga.es)

LOS TEMAS PROPIOS IMPROPIOS DE LA TV


Durante dos décadas --entre finales de los setenta a finales de los noventa--, los canales nacionales se preocupaban de informar a sus audiencias, bien o mal con o sin omisiones. Un telespectador promedio quedaba con un barniz de lo más importante en política, en internacional, en policía, en medio ambiente, en asuntos regionales, en espectáculos, en variedades y en cosas insólitas. Aquellos espacios incluían comentarios sobre política, tecnología, sobre hechos del exterior. Los editores de entonces enviaban equipos de reporteros a distintas partes, con el fin de estar presentes en la cobertura de noticias duras.

La excepción se daba sólo para los lanzamientos de un noticiario renovado. En esas fechas, los editores creaban espacios entre las noticias, para insertar temas propios, llámese un reportaje de una gira por el exterior, una o dos notas exclusivas de regiones.

Yo creo que ése fue el génesis de los “temitas propios”, como hoy llaman los editores a sus coberturas, apartándose de la agenda de interés nacional. Así, en los noticiarios abundan reportajes tales como el submundo de la droga, las pandillas que asaltan bencineras, la trata de blancas, el tráfico de baterías usadas, etc. Pero, no es extraño deducir que esta moda se haya originado en las llamadas "pautas blancas", generadas durante el régimen militar.

Los temitas propios tienen dos fuentes: los pensantes de una reunión de editores y los pensantes de los departamentos comunicacionales que asesoran a empresas, instituciones, corporaciones y el gobierno.

Un reportaje se puede fraguar en una oficina corporativa con periodistas y comunicadores, muy lejos de un departamento de prensa independiente. Los profesionales corporativos pasan el dato de su asunto de su interés, a un editor amigo y le ofrecen medios, movilización, hospedaje o imágenes para su realización. El editor le da vueltas al ofrecimiento y plantea la idea en reunión de pauta. Allí los pensantes barajan la opción de producir el reportaje ofrecido, al que agregan complementos y se arma el cuento: tenemos listo un temita propio.

De ese modo, los noticiarios de hoy se llenan de hechos de este tipo que se presentan con llamados rimbombantes: el oculto robo hormiga en los supermercados, la verdad detrás de las carreras clandestinas de automóviles y no sigo.

Hay editores arrogantes en los medios que desprecian las noticias de la agenda nacional, diciendo que no interesan a nadie. Así, privilegian sus hechos puntuales, que son fruto de su creación la mayoría de las veces. Pero, en ciertos casos, con clara influencia corporativa.

Los temitas propios interesan más al medio y a las corporaciones que a los millones de telespectadores. No niego que dan rating y que son rentables por lo extraño, las imágenes o el asombro pasajero. Pero, de eso no queda nada en los discos duros de la población. En vista de estas realidades, propongo crear dos noticiarios por estación de tv. Cuarenta minutos para “temitas propios” y diez minutos para los hechos que nos interesan a todos y que hoy son los grandes ausentes de las pantallas.

Thursday, May 17, 2007

LOS MINISTROS, LAS LLUVIAS Y LOS DIOSES


    Desde distintos sectores han molestado al ministro René Cortázar por afirmar que él rezaba para que no lloviera en Santiago. Mi comentario al respecto no pretende ser una talla más, sino un razonamiento.
      Cortázar cometió un primer error y fue su intento por involucrar a los dioses, como lo hacían los héroes atenienses antes de entrar en batalla. Les pidió una ayudita. Si en el Olimpo frenaban la lluvia, él se evitaría un grave problema: un millón de usuarios del Transantiago no se mojarían, resfriarían y eventualmente morirían esperando un bus en los paraderos inconclusos.
    ¿Pero, qué pasaría si estos ruegos fueran atendidos? Sería un gran favor para Cortázar. Pero, derechamente los dioses se meterían en política. No por los beneficiosos efectos de sus decisiones en los pasajeros de los buses, sino porque detener las lluvias causaría otros problemas mucho peores para el gobierno de Bachelet.
      Veamos, el hecho de no tener lluvias a estas alturas del año ha generado la mayor contaminación del aire de la capital en casi una década. Flaco favor de los dioses, en tal caso, para la intendenta Del Piano. Sin agua ni vientos, el aire viciado queda dentro de la cuenca capitalina afectándonos a todos.
    Consideremos otro impacto de la falta de precipitaciones. Los trabajos de la agricultura, de la preparación de las tierras para los próximos sembrados pueden sufrir un retraso. El afectado sería el ministro del ramo, Alvaro Rojas, quien a su vez seguramente comenzaría a invocar a los dioses para evitar las quejas de los agricultores y su eventual aumento en las tasas de desempleo en ese sector.
   Por último, los ruegos de Cortázar podrían ser una fea bofetada para el flamante ministro de energía, Marcelo Tokman. Porque sin agua se secan los embalses y en consecuencia escasea la electricidad. Yo creo que los dioses deben estar reflexionando a esta hora entre meterse o no en la política local.

Thursday, May 10, 2007

¿QUÉ ES UN SER HUMANO?


     Mi profesor de Física en el Liceo Enrique Molina Garmendia, el gran Marcos Ramírez Cofré, en una clase ─a título de no sé qué─, nos dio su definición de hombre o, digamos, ser humano, para no herir a nadie por el género. Dijo con su voz carraspeada, fruto del abundante consumo de cigarrillos y con remarcada pronunciación de las s, casi como sh: «hombre es el animal que mide».
     En ese momento le hallé sentido, pero después advertí que de alguna manera los animales también miden, si bien no como los hombres, ellos calculan con un buen grado de acierto. Por ejemplo, en una competencia de equitación, un caballo salta sólo los obstáculos que calcula puede pasar. Un mono en la selva salta de una rama a otra cuando está seguro que la puede alcanzar, de lo contrario, no. O sea, los animales miden a su manera, no en centímetros o en otra unidad, pero miden.
       Una definición más atinada que la anterior la leí años más tarde: «hombre es el animal religioso». Pero, después de ver tantas barbaridades, llegué a la conclusión que hay hombres que están muy lejos de la religión o que hacen chambonadas dentro de ella. ¿Dejan de ser hombres en tal caso?
      Creo que deberíamos convencernos que un ser humano no es un animal, porque tiene un alma, porque es capaz de establecer comunicación con otras esferas, porque puede oír una voz que le dice aun sin palabras: «eso está bien o eso está mal. Ten cuidado. Sé prudente. Ahora es el momento. ¡En marcha!»
    A cuarenta años de aquella clase de Física, hoy si pudiera le diría al fallecido gran Marcos Ramírez Cofré: el hombre mide. Sí, pero no es un animal. Para comprender qué es un ser humano, hay que desprenderse de la condición animal y aceptar que el hombre no tiene nada en común con los perros o con los gatos, salvo los huesos.
    Para finalizar, creo que la definición más certera de todas, la dio el filósofo británico John Locke en el siglo XVII: el hombre es el lobo del hombre.

Thursday, May 03, 2007

ATRAPADOS EN EL PENSAMIENTO

     Pensamos porque hablamos. No tendríamos pensamientos complejos si careciéramos de nuestro lenguaje aprendido. Por eso, ─dicen los estudiosos─ los animales no piensan y ésa es otra gran diferencia con los seres humanos.
     Pero, ¿cómo pensamos? Nuestros pensamientos siguen el patrón aristotélico. Son operaciones de lógica formal. Esto es que usamos premisas y sacamos conclusiones como las sumas o las restas. Es el pensamiento racional de Occidente el que nos hace ser como somos. Aristóteles dice que hacemos ciencia de las cosas que ocurren habitualmente y que no es posible teorizar sobre asuntos ocasionales.
     Y como pensamos de esa manera, estamos acostumbrados a hacer que el mundo funcione dentro de esa cancha rayada por la cultura. Si los hechos no calzan en esa dinámica mental, los descartamos por inservibles, absurdos y lo demás.
     Debido a esa forma de pensar, es que queremos racionalizar la religión, por ejemplo, entender a Dios como un fenómeno de ocurrencia histórica. A nuestro pensamiento le cuesta comprender un milagro o los misterios divinos. Estamos atrapados en esta forma de pensamiento que se ajusta muy bien a la vida ordinaria, pero que no da el ancho para comprender los vericuetos de la realidad poco común.
    Este intro viene al caso, para aceptar que, por al menos un momento, hay que dejar de lado el pensamiento aristotélico para abrirnos a la comprensión de otras realidades. 

Wednesday, May 02, 2007

EL PODER ASOMBRADO FRENTE A LA IRA

Nada tienen en común la ciudad sureña de Río Gallegos, en Argentina, ni la humilde localidad de Empedrado, en las serranías costeras de la séptima región, salvo por los hechos registrados el pasado fin de semana. En ambos puntos, dos personas tomaron equipos pesados, para dar rienda suelta a su furia.

En Argentina, el chileno nacionalizado, José Mancilla, tomó un camión cargado que no era suyo, y corrió varias cuadras, chocando a otros vehículos, hasta volcarse a doscientos metros de la residencia desocupada del hijo del presidente Kirschner. La Casa Rosada habló de un atentado contra la vida del mandatario. Pero, la prensa demostró que Mancilla estaba fuera de sus cabales. Aparentemente su ira se desató por las injusticias del gobierno contra el gremio de profesores. En todo caso, un hecho insólito y sin parangón en una ciudad apacible como Río Gallegos.

Otro lugar apacible –supongo—es Empedrado. Allí el protagonista fue Claudio Carrasco Chamorro, de 23 años, un trabajador forestal, retenido por Carabineros, aparentemente por estar bebido. Cuando vi esta noticia por televisión me formé la siguiente idea de los hechos:

La policía sostuvo un entrevero con Carrasco y le dijo algunas cosas desagradables a él y a su esposa. No se metan con ella, les advirtió el trabajador molesto. Terminado el asunto, el obrero, ofendido, pudo haberles dicho a los agentes: “esperen, que vuelvo”, como Shwartzeneger en Terminator.

Carrasco dejó a su mujer camino de su casa y él se dirigió a su empresa. Dicen que ingresó por la fuerza, porque ya era de noche. Allí, tomó las llaves de un cargador frontal pesado que él operaba en su trabajo diario, hizo el contacto, arrancó el motor y partió conduciendo el equipo forestal en dirección al retén de carabineros.

En el lugar, los policías estaban enfrascados en sus quehaceres. Por eso, se sorprendieron al oír retumbar un motor tan cerca. Carrasco embistió a los vehículos policiales estacionados en la calle y después chocó de frente contra los postes del corredor del recinto. Parte de un muro se vino al suelo y también la techumbre. El carabinero que quedó adentro logró salir corriendo como los otros. Carrasco giró las palancas de su máquina y comenzó a perseguir a este último agente, aparentemente la misma persona con la que tuvo el altercado. Aquél se dirigió hacia el centro de la plaza.

El cargador frontal pesado subió a la vereda arrancando luminarias y escaños. Mientras huía, el policía miraba para atrás y veía como se le venía encima una enorme mole amarilla con sus luces encendidas, rugiendo y avanzando a escasos metros. En los mandos venía Carrasco echando chispas por los ojos y haciendo rechinar los dientes. Desesperado, el carabinero se escondió detrás de unos tilos de la plaza. En ese momento el monstruo mecánico quedó varado en la pileta central. Después, obvio, Carrasco fue reducido y hoy está preso. Probablemente una agresión de este tipo no está en los manuales de contingencia de Carabineros.

Moraleja: La ira frente al abuso de poder puede adquirir ribetes de una película de terror, como lo visto en Río Gallegos y en la apacible –supongo-- localidad de Empedrado.

Friday, April 27, 2007

EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Es comprensible el temor y el nerviosismo de los ayseninos por las fuerzas de la naturaleza. Quieren salir de allí, dejar sus casas, sus vidas y sus historias. No es para menos, por los fuertes temblores y las olas gigantes. Por experiencia y por cultura chilensis, sabemos de eso, que no es agradable vivir con esa tremenda presión sobre los hombros.
 
Me sorprende la pasividad de las autoridades y del resto país frente al drama de nuestros compatriotas. Los primeros se han enfrascado en una lucha política, olvidando el dolor de esa gente, más preocupados de ellos mismos. No han sabido llevar aliento, optimismo, energía. No han levantado al país en una gran cruzada de solidaridad. No han organizado nada comunicacional, de contenido humano para aliviar las tensiones de nuestros sufridos ayseninos.
Cuando digo que el país no se ha inmutado, me refiero a los medios de comunicación. No han ideado, por ejemplo, secciones con saludos de personajes, del pueblo, de trabajadores, de profesionales, para enviarlos a través de las pantallas de manera que los sureños se sientan acompañados y noten que todo Chile los apoya en su sufrimiento. ¿Por qué los noticiarios centrales no terminan su edición cada noche con una voz de aliento, con testimonios reales de tanta gente que quiere ayudar, que quiere mandar cariños, besos a estos ayseninos abandonados?
En Estados Unidos, por ejemplo, la cadena AFN, envía periódicamente saludos a sus soldados en ultramar, de actores de cine, de políticos, de gente común, choferes de taxi, vendedores de supermercados y una infinidad más, para levantarles la moral.
 
En este sentido, me preocupa este atolondramiento nacional, esta insensibilidad de quienes tienen la manija de los medios de comunicación, de los pensantes sentados en escritorios en La Moneda. Es lamentable. Por esta razón se me viene a la memoria esa canción de Joan Manuel Serrat, con letra de Mario Benedetti: “El sur también existe”. Saludos amigos anónimos de Aysén. Aquí va un trocito de la canción:

Pero aquí abajo, abajo, cerca de las raíces donde la memoria

ningún recuerdo omite y hay quienes se desmueren, y hay

quienes se desviven y así entre todos logran lo que era un

imposible que todo el mundo sepa que el sur,

que el sur también existe.

Tuesday, April 24, 2007

SI TAN SÓLO ALGUIEN HUBIERA TENIDO UN ARMA

"Dos maneras de protegerse de un ataque violento".
Un amigo me dijo que la trágica historia de la Universidad Virginia Tech habría sido otra, si alguno de los estudiantes abatidos por las balas del criminal --o al menos uno de los tantos testigos presentes en el campus--, hubiese tenido un arma.

Pero, los hechos fueron como fueron, y hoy solamente oímos lamentaciones. Si al igual que el sujeto que compró las armas y las municiones para realizar su juego infernal, otro estudiante, en sus cabales, hubiera adquirido una pistola o un revólver para portarlo en su mochila, habría sido capaz de dejar al asesino fuera de combate antes de que aquel matara a todos los que mató.

La misma persona que me hizo este comentario, me recordó un antiguo adagio estadounidense que dice que es mejor tener un arma para enfrentar al mal, que adquirirla después de los acontecimientos.

Sin embargo, le rebatí diciendo que si siguiéramos esta lógica, al final todos deberíamos portar armas. Y mi amigo, muy juicioso y ya de edad mayor, me respondió que efectivamente sería lo mejor, porque así los delincuentes o los asesinos lo pensarían dos veces antes de actuar.

El sudcoreano que disparó en Estados Unidos procedió con la cobardía propia de un enajenado que sabe que sus víctimas estaban indefensas. En realidad, el razonamiento de mi amigo tiene mucho sentido.

Tuesday, April 17, 2007

EL ORGULLO INCONDUCENTE DE LOS TREINTONES


     Una persona de La Moneda me dijo que equipos de treintones diseñaron el proyecto Transantiago, con las consecuencias de todos conocidas. Trabajaron durante meses en sus computadores hasta que llegaron al producto que sustituyó el sistema de transporte público de las micros amarillas. La idea de hacerlo era buena, pero no como lo hicieron.
        Sin embargo, mi asunto de análisis no es ése, sino aquello que está detrás.
      Posiblemente el lío del Transantiago, que ahoga al gobierno, cae en el espacio de la lucha generacional, donde hombres y mujeres que pisan los treinta creen que les llegó el turno de tomar las riendas del manejo de la sociedad. Una persona en los treinta considera que ya lo sabe todo, por tanto actúa, con abierto desprecio por la experiencia. Este fenómeno social, a mi juicio, es nuevo, porque la historia nos dice que en los proyectos antiguos los jóvenes ponían la energía y los viejos o los consejos de ancianos aportaban con la experiencia.
     Por tanto, estimo que existe una torpeza treintona que emana del orgullo propio de esa edad promedio, de no saber escuchar, de no comprobar, de falta de vivencia. Entonces vemos jóvenes ejecutivos arrogantes y, por cierto, grandes metedores de pata. Así cuando dejan la embarrada, salen los políticos a poner la cara o a bajar el perfil al problema.
    El problema del Transantiago  es un ejemplo patente de la egolatría treintona, sustentada en modelos teóricos, lejos de la realidad. Quienes pagamos las consecuencias somo quienes esperamos horas en los paraderos, viajamos colgando en las micros, guerreando con otros pasajeros, a garabato limpio con los choferes.
     Y de la torpeza treintona tengo más ejemplos, que omitiré por el momento.
   Pero, como aquí no estamos para quejarnos, propongo que en la educación básica, media y universitaria se abra un espacio para enseñar a las futuras generaciones que tomen conciencia del peligro del «síndrome treintón», porque las embarradas, fruto del mal orgullo, hacen sufrir a millones de personas. Sólo así podríamos atenuar otros «resbalones» del porvenir.

Friday, April 13, 2007

ME TINCA QUE SÍ, ME TINCA QUE NO


Hace años oí que los médicos eran más o menos certeros dependiendo de su género. En este sentido el pálpito femenino se convertiría en un plus para diagnosticar y para combatir enfermedades siguiendo un camino distinto al que intentaría un hombre. Se me grabó esto de las doctoras instintivas, quienes con la ciencia como base, se lanzaban a tratar los males humanos con el arma de su instinto.
Esta propiedad psicológica, vinculada a las emociones, también ha sido objeto de estudios. Así, entonces, existe un instinto gregario, uno de supervivencia y otro de reproducción; añadiendo algunos estudiosos un cuarto instinto: el religioso.

Por lo que he averiguado, ningún investigador ha incluido en la clasificación científica el instinto político.

En consecuencia como no hay asidero, hoy en día presenciamos una polémica por la afirmación de nuestra Presidenta, quien declaró que su tincada le decía “no pongas en marcha el Transantiago”. Ella es médico y mujer, o sea tiene el plus para diagnosticar con un poquito de más certeza que un hombre.

Pero, no hay que mezclar las cosas, el rol de médico instintivo valdría para las enfermedades, no para la cosa pública. Por eso, nuestra Presidenta es objeto de fuego cruzado desde adentro y desde afuera.

No se puede gobernar para tanta gente siguiendo el dictado de los instintos. Lo más aconsejable es seguir el método científico. Las tincadas hay que dejarlas para jugar al Loto.

Thursday, March 29, 2007

LA BELLEZA DE LA FEALDAD

¿Cómo es posible que una cosa fea pueda alcanzar belleza? Escenas de dolor o entes repugnantes por naturaleza resultan a veces agradables de ver. La respuesta a esta contradicción, nos la entrega, Umberto Eco, quien señala que es el arte el que tiene el poder para representarlas de manera hermosa.

Lo anterior, sin embargo, no significa que la cosa fea sea hermosa en sí misma. La belleza se la otorga la representación artística, porque en la realidad la cosa fea es chocante e indeseable.

En cambio, los hechos hermosos de la naturaleza no tienen un fin, ellas causan placer per se, porque simplemente son. Pero, el arte es el fin de una causa. Esa es la diferencia entre lo hermoso natural y lo hermoso en el arte.

En la Edad Media, dice Eco, los ricos adornaban sus cuerpos con ropas exquisitas y extravagantes para sobresalir, en cambio los pobres se vestían con harapos descoloridos por el uso. La única opción que le quedaba a los desposeídos era la armonía de sus cuerpos, si la tenían. De lo contrario, no. A propósito de esto, un profesor me decía: 'no busque la belleza en el pueblo'.

Y la única hermosura gratis que los pobres podían ver era la que les regalaba generosamente la naturaleza: un hermoso árbol, un río, un amanecer, una arrebolada, una luna llena, el campo florido. No tenían acceso al arte o a los adornos.
Hoy en día, el asunto es un poquito más distinto. La diferencia respecto de la Edad Media es que los pobres hoy pueden ver la belleza desde la pobreza de sus humildes hogares, gracias a los medios de comunicación como la tele. Algo hemos avanzado. Buena conclusión, mi amigo.