Thursday, June 29, 2006

LO POSIBLE FRENTE A LO PROBABLE

       Las cosas que son posibles nos causan esperanza o temor. Y adquieren la categoría de «posibles» si nos consta que hayan sucedido; o sea, estamos ciertos que tales eventos pueden repetirse. Las cosas probables, sin embargo, están más distantes. En esta diferencia se basa la distinción entre la tragedia y la poesía clásicas. Las primeras causaban temor o piedad porque los hechos narrados eran posibles; las segundas nos hacían meditar sobre cuestiones generales, porque abordaban asuntos probables.
      Pero, vamos a las cuestiones concretas. La mayoría no había visto un tsunami hasta el año pasado, cuando la televisión mostró esas imágenes terribles del mar enloquecido barriendo poblaciones enteras con sus moradores en balnearios tropicales del Índico. Si el desastre se produjo allí, también puede ocurrir acá. Ésa es la lectura.
      Estamos seguros que alguna vez un enorme cometa o tal vez muchos asteroides cayeron sobre la tierra causando la muerte de millones de seres vivos. Esos episodios horrendos cambiaron el rumbo de la historia. Si esa pesadilla ocurrió ¿puede producirse de nuevo? Tal vez.
      Si un solo hombre, por distintas circunstancias, se hace poderoso y tiene en su mano todos los ejércitos, puede pretender dominar el mundo. Hace apenas poco más de sesenta años uno de nuestra especie hizo el intento y hoy sabemos el costo en vidas humanas de esa locura. Si la guerra fue posible entonces, por esa causa, bien podría ocurrir otra vez.

      Hoy vemos en la televisión grupos aprendices de nazis haciendo su juego, copiando métodos, predicando sus sueños. Son organizaciones marginales, cuyos integrantes exhiben poco seso. Pero, de esa misma manera florecieron en Alemania a finales de 1920, con los resultados de todos conocidos. Si inferimos desde la perspectiva de la tragedia griega, tenemos que aceptar que el desenlace de esta trama es una cuestión posible.

(Foto www.stern.de)

Wednesday, June 28, 2006

NUESTROS ABUELOS NOS INVITAN A SU MESA


       















La globalización podría dejarnos sin comida. Nuestro afán de copiar ha hecho cambiar nuestros hábitos alimentarios. Siguiendo esas pautas hemos ido de lo mejor a lo peor. Así, en lugar de comer bien hacemos lo contrario y lo que es más triste, no lo disfrutamos. Recuerdo que antes ir a la mesa era un relajo, un placer.
            Hay iniciativas privadas, que por su trascendencia, deberían convertirse en políticas públicas, como por ejemplo, la alimentación saludable. La Universidad Católica, la Asociación Chilena de Seguridad y Dole, empresa productora de hortalizas y frutas, firmaron un acuerdo para recuperar la alimentación mediterránea en nuestro país. Esto es una dieta abundante en ensaladas y la comida casera tradicional.
      Chile perdió esa costumbre de nuestros ancestros y hoy la obesidad, por el desorden alimentario, es el mal de la modernidad. Por su ubicación geográfica, nuestro país, dispone de alimentos de naturaleza mediterránea, igual que California, el sur de Australia, Sudáfrica y la cuenca del Mediterráneo.
     Estudios médicos descubrieron hace cincuenta años que los países bajo ese régimen de comidas presentaban menos enfermedades y eran longevos. Y se determinó que la razón era su dieta, que se denominó mediterránea. Pero, con la globalización Chile fue perdiendo el hábito y derivó en lo que es hoy: mucha comida chatarra y porquería.
    Una estrategia privada para recuperar nuestra tradición es entregar dietas mediterráneas en los casinos de las empresas. De esta forma serán los trabajadores los que experimentarán los saludables resultados, menos obesidad y menos problemas cardiovasculares. Así serán ellos los que lleven el hábito a sus casas y de esa forma, se espera que nuestra población vuelva a nuestras ricas y recordadas comidas antiguas.

Tuesday, June 20, 2006

LA TECNOLOGÍA: ¿AGUAFIESTAS DEL FÚTBOL?

JOSEPH BLATTER
       Joseph Blatter  se opuso ─por ahora─ al empleo de imágenes de televisión para apoyar a los árbitros. Su postura es coherente, porque si la autoridad de la FIFA da luz verde a esta propuesta, se armaría la grande en el campo de juego. ¿Cuándo correspondería revisar y cuándo no? Sin los videos, el juez resuelve de acuerdo a lo que vio o lo que vieron sus ayudantes.
    Alguien me podría rebatir diciendo que estoy contra la tecnología. ¿Por qué apoyo y aliento su empleo en todas las actividades humanas salvo aquí? Porque cuando una cosa funciona bien, como es el trabajo del juez, lo importante es mejorar y no complicar. Usar los videos significaría todo un procedimiento complejo que atentaría contra el espectáculo. Habría que detener el juego, todos mirarían las imágenes grabadas y cada cual emitiría su juicio, lo que se convertiría en un foco de más discusión. Las apreciaciones las podemos tener todos, pero el fallo es potestad de uno solo.
      Los supuestos afectados desafiarían al árbitro ver las imágenes. Así, emplearlas durante el partido para juzgar podría dejar en ridículo y despojaría de autoridad al más pintado de los jueces. No existe una constante de errores en los cobros tan escandalosos como para recurrir necesariamente a los videos. Un árbitro sabe que su fallo tiene que ser ecuánime, acorde con el reglamento, porque hay cámaras encendidas. Una mala decisión suya inocente o intencionada queda grabada. Está expuesto a que lo denuncien más tarde en las noticias y en los comentarios. Ellos tienen también una reputación que resguardar y mantener su empleo.
    Los videos cobran valor después, porque de lo contrario se trastornaría todo. Un ejemplo: una pelota cruza la línea de meta y un defensor rapidísimo la saca antes que el juez se dé cuenta. ¿Es gol o no es gol? Aquí no hay discusión por lo siguiente: no porque el balón llegue a la red y lo grite Carcuro es gol, sólo es tal cuando el árbitro lo confirma. Volvamos a nuestro ejemplo, advertido por los reclamos el juez detiene el juego y pide revisar el video. Ve que la pelota entró. Lo consulta con sus ayudantes. Anota en su libreta. Pasan unos segundos de tensión e indica la mitad de la cancha. Es gol. ¿La emoción sería la misma?
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(Post scriptum (2019): la tecnología se probó, se reglamentó y funcionó. Pero, la pregunta del final de mi texto están aún sin respuesta).

Wednesday, June 14, 2006

LA CULTURA DEL ULMO Y LA CULTURA DEL ASCENSOR

Un ulmo, en el área de Ensenada, Región de Los Lagos.
Detalles de la flor sin peciolo del ulmo.
          En un camino vecinal de tierra me detuve frente a un hermoso árbol que me sorprendió por lo alto, por sus hojas verde brillantes, pero por sobre todo, porque estaba todo cubierto de abundantes flores sésiles blancas. Mientras lo contemplaba, vi de reojo que en sentido contrario se acercaba un jinete. Cuando pasó junto a mí le pregunté:

        ¿Este árbol es un arrayán? Y apunté con mi mano hacia el follaje. El jinete, un señor mayor, muy delgado, de manta y sombrero detuvo su caballo, no miró al árbol y se dirigió a mí:

          «Buenos días, señor», me dijo. En ese segundo sentí vergüenza por no saludar antes de preguntar. (¡Qué falta de educación!).

           Traté de arreglar las cosas y le dije, buenos días amigo y el viejo giró la cabeza hacia donde yo apuntaba mi dedo. «Es un ulmo», señor, me dijo. Sonreímos y nos despedimos. Yo seguí mi camino y el veterano agitó las riendas de su caballo que reinició la marcha meneando la cola.

            Fue una lección de urbanidad aprendida en medio del campo.
         En la capital voy a mi trabajo. Para llegar debo usar un ascensor. Ingreso y busco una ubicación en los tres metros cuadrados, entre harta gente. Se ve que son personas educadas. Pero, ni yo ni ninguno de los pasajeros del ascensor nos saludamos. Entonces se me viene a la mente el viejo del árbol florido. Si él ingresara también al cubículo de seguro que saludaría en voz alta «Buenos días». Y yo apostaría a que todos miraríamos para otro lado.

Tuesday, June 13, 2006

LOS LADRONES DE LIBROS



         Don Emilio Benavídez fue un periodista, que alcanzó su máxima notoriedad como director de prensa radial a la cabeza del equipo que producía y ponía en el aire El Correo de Minería, un programa de alcance nacional. El espacio incluía noticias duras y hartos comentarios políticos llegando a ser el más influyente y el de mayor sintonía. Hablo de finales de la década de los sesenta.
      Años más tarde, don Emilio llegó a TVN, donde se desempeñó como editor de prensa. Un hombre de bajo perfil, riguroso en el escribir, con una bella caligrafía aprendida en el Colegio Alemán de Valdivia. Tenía una apariencia dura en la interacción, pero descubriéndolo estaba lejos de ser lo que parecía. Cultivaba un humor político refinado, gran observador y capaz de intuir lo que se avecinaba.
     En TVN tuve el agrado de encontrarme con don Emilio. Luego de algunos años de trabajar juntos, lo conocí más a fondo y he aquí por qué sentí la necesidad de compartir esta pequeña historia, muy sutil, que una vez me ocurrió en mi trato con él.
   Frecuentemente un señor pasaba vendiendo libros por el canal. En prensa tenía dos clientes fijos: Jorge Argomedo y yo. Cada uno compraba, pagando en cuotas, algún ejemplar de interés. En una oportunidad don Emilio vio toda esta operación informal, desde que el librero desplegó su oferta hasta que nosotros elegimos y nos quedamos con los volúmenes. Yo adquirí dos y Jorge algunos más que él guardó de inmediato en su cajón con llave; los míos los dejé sobre mi escritorio.
    Terminada la jornada, nos retiramos. Le hice dedo a don Emilio y salimos del canal en un taxi rumbo a Plaza Italia, sector donde él vivía y para mí, el punto preciso para tomar locomoción. Nos bajábamos del auto cuando me acordé que se me habían quedado los libros.
    Le expliqué mis temores de que alguien pudiera tomarlos, porque por mi oficina transitaba mucha gente, entre periodistas, camarógrafos, productores, choferes y otros. «No te preocupes, hombre», me dijo quietamente a modo de consuelo y con una sonrisa cómplice que anticipaba la broma bien intencionada. «Conociendo a esa gente como la conozco, te garantizo que cualquier cosa se te podría perder, menos un libro. Yo me preocuparía si se me quedara alguna barra de chocolate, una botella de bebida, alguna camisa recién comprada. Pero, dime ¿quién se interesaría por llevarse un libro en prensa de TVN?»
     En medio de las risas nos despedimos.

LAS LECCIONES QUE NO QUEREMOS APRENDER

(Foto: Río Petrohué en junio de 2006)
      La Naturaleza tuvo la gracia de regalarnos un país cíclico, que nosotros no queremos aceptar. Se desprende de lo que comprobamos en cada temporada, a cada momento.
  Veamos, sabemos perfectamente bien que desde mediados de abril y hasta avanzado el invierno, en días de buen tiempo no hay vientos y que se produce un fenómeno de inversión térmica. O sea, el aire no circula con la velocidad que quisiéramos, por lo que baja su calidad. Y éste no es sólo un problema urbano. Los invito a que recorran la ruta cinco sur en este tiempo y verán smog casi ininterrumpido hasta Puerto Montt.
      Su consecuencia son las enfermedades respiratorias. Imágenes en televisión: cabros chicos llorando en los consultorios con vaporizadores como máscaras.
   Las lluvias de junio, por moderadas que sean, causan inundaciones. ¿Cómo cruzar las calles anegadas? Es un problema. Si precipita más fuerte, se llueven las casas modestas. Condición, que estén recién inauguradas.
      Pasa el invierno y llega la primavera. Sobreviene otro problema conocido: los plátanos orientales comienzan a arrojar su polen. Desde agosto ya hay una brisa constante, en septiembre aquélla permite encumbrar volantines y en octubre el viento desparrama la pelusa de los árboles por la ciudad, lo que trae consigo las alergias.
    A pesar de la ventaja que se nos ofrece de conocer el ciclo, hemos hecho poco como sociedad para morigerar los efectos. Nos falta previsión, no actuamos antes que el problema sabido se nos venga encima. ¿Qué ocurriría si no lo supiéramos? Es esta mentalidad la que podría mantenernos encadenados al subdesarrollo por más que luzcamos una macro economía boyante o que la mayoría de nuestras empresas e instituciones aprueben las normas ISO.

Friday, June 09, 2006

REMEDIO PARA MELANCÓLICOS(*)


     El olvido puede ser un remedio o la prueba que se ha pasado de una situación a otra. Unos dicen: demos vuelta la hoja; otros: etapa superada; algunos: eso es cosa del pasado; y los menos: de eso ni me acuerdo.
    Pero, hay páginas de nuestra historia personal que quedan eternamente abiertas. Leí en un diario un artículo que hablaba de las nostalgias de algunas treintonas, que no sueltan a su Hello Kitty ni cuando se duermen. Hace un par de días otro informe de prensa decía: sexo a los once años y adolescencia hasta los 27 y más allá.
     Hay una o dos generaciones que se quedaron pegados en la Guerra de las Galaxias. Imagino que el responsable, George Lukas, sabrá que marcó a fuego a millones de jóvenes, hoy adultos. Por eso, a veces vemos en los escritorios de oficinas réplicas de arturitos, czripios, chewbaccas o Yodas. Lucir un casco negro del maestro Vader brinda aun más estatus. Cualquier hombre de un poco más de treinta años agradecería y hasta se conmovería con un regalo de estos íconos.
     ¿Qué pasó entonces? ¿Esas personas no dieron vuelta la página?
   Creo que el asunto es como la música popular, que tiene temporalidad y contexto histórico. Oír discos antiguos muy de tarde en tarde nos evoca aquel momento preciso y especial; pero el escucharlos todos los días desvirtúa el mensaje cálido del recuerdo. Así, esa música adopta otro sentido y deja de representar el valor que pudiera guardar si la oyéramos en dosis bajas.
    Pienso que para los seguidores de la Guerra de las Galaxias los arturitos ya no son lo mismo y para el caso de las Hello Kitty, tampoco. Tener estas imágenes frente a sí a cada rato es una aspirina, remedio para melancólicos, porque la historia y los contextos ya pasaron. Los que se quedaron pegados son como los niños mayorcitos que no sueltan el chupete.

(Foto: Newsweek, septiembre de 1999)


(*Este título lo copié del cuento de Ray Bradbury)

Wednesday, June 07, 2006

EN EL FÚTBOL LA SALUD NO ES EXIGENCIA PARA TODOS


        La FIFA no quiere sorpresas deprimentes en el mundial que se inicia mañana viernes. Como, por ejemplo, que se muera un jugador en la cancha. Ni tampoco pruebas positivas por uso de drogas prohibidas.

        Los organizadores no quisieran ver las imágenes de un Marc Vivian Foé agonizando en la cancha, como ocurrió en 2003 en la Copa Confederaciones; ni a un Maradona del brazo de una norteamericana rumbo a hacerse los exámenes químicos.
      Haciendo uso de una táctica proactiva, la institución del fútbol ordenó que su propio equipo médico emitiera certificados de salud del corazón y de los riñones de los integrantes de cada equipo. Pero, estas medidas apuntan también a la dirigencia deportiva. Son una advertencia para que sean rigurosos en el autocuidado referido al dopaje.
    De todas maneras, quienes quedan fuera de estas medidas de seguridad y salud exigidas por la FIFA serán los seguidores del fútbol. ¿Cuántos ataques cardíacos se registrarán alrededor del mundo durante el desarrollo de los partidos en esta copa?

Tuesday, June 06, 2006

NEGOCIAR BAJO PRESIÓN NO ES NEGOCIAR


        Una norma de buenas prácticas defendida por la Organización Internacional del Trabajo, OIT, dependiente de Naciones Unidas, es que en ningún caso en que haya intereses en juego, se debe negociar bajo presión. La premisa se la escuché ayer a Guillermo Pérez, representante en Chile de esa agencia internacional, durante una presentación titulada: Diálogo Social, una Visión de la OIT.
           Y me pareció que esta idea viene muy al caso, a la luz de las movilizaciones estudiantiles y el proceso de entendimiento que sus dirigentes mantienen con el gobierno. No se puede negociar bajo presión si se busca el beneficio para ambos protagonistas de esta crisis.
           Sin embargo, la presión existe por ambas partes: los estudiantes salen a las calles a manifestarse pacíficamente unos; violentamente otros. El gobierno los intercepta con carabineros con luma y sin luma. Si nos apegamos a la cita de la OIT, el fruto de un diálogo bajo esas circunstancias no sería provechoso.
          El ex Presidente Lagos dijo que «éste no es el Chile que queremos ver. Lanzar piedras corresponde a otra época». A diferencia de Bachelet que avaló las protestas pacíficas como un derecho democrático, Lagos las dejó de inmediato fuera de contexto. La historia es otra, los tiempos que corren son diferentes. Su intervención fue una parada de carro en seco a los revoltosos.
        Los tiempos son los del diálogo con participación de todos los actores, aunque no todos piensen lo mismo, aunque no estén de acuerdo. Por eso es bueno recordar lo que una vez dijo el Premio Nacional de Ciencias, Humberto Maturana: es el momento de oír al otro desde la perspectiva del amor al otro.

Friday, June 02, 2006

DEL DERECHO AL HECHO


       Mi amigo estadounidense, Bruce Atwood, me dijo una vez que le desagradaba nuestra conducta chilensis de pasar sobre los derechos de los demás. Se refería a que él necesitaba circular por una calle que fue temporalmente cortada al tránsito, para permitir el desarrollo de una carrera de ciclistas. «No puede ser, esto es un abuso de la autoridad. Así no entiendo la democracia», se me quejó.

       Pero, eso fue hace tiempo.
    Dos días atrás le oí al ministro del Interior, Andrés Zaldívar, decir algo parecido. «Hay que proteger los derechos de otras personas también, no sólo los de los estudiantes». Se refería sutilmente a que las manifestaciones de secundarios obligaron a cortar el tránsito en el más concurrido sector de la Alameda.
     Aunque no nombró a nadie por su actividad, el ministro incluía a los vendedores de maní, a los suplementeros, los establecimientos de comida rápida, los oficinistas del sector ─entre los que me incluyo─, el comercio, el metro, las micros, los taxis, los automovilistas, la gente que tiene que hacer trámites en el sector. Todas las personas de esas actividades y sus usuarios vieron conculcados sus derechos, por las manifestaciones callejeras.
      Los reclamos de los jóvenes parecen justos, pero yo me refiero a las movilizaciones. Quiero traer al primer plano el malestar y las pérdidas económicas de esas miles de personas anónimas que en un santiamén vieron arrebatados sus derechos por los muchachos que creen tener chipe libre para tomarse recreo en las calles. Por eso me acordé de mi querido amigo Atwood. Cuánta razón tenía respecto de nuestra conducta chilensis.

Monday, May 29, 2006

LA DELGADA LÍNEA ENTRE EL ELOGIO Y LA CENSURA

(foto www.esmas.com)


      La decisión de las autoridades del fútbol de marginar de la selección a los jugadores González y Navia debe ser considerado un buen modelo de disciplina de cara a los jóvenes que aspiran a ser profesionales del balompié. La firmeza de los dirigentes en este caso merece mis respetos.
       No voy a hablar de los detalles, que ya el público los conoce. Me quiero centrar en la censura y la respaldo, porque las faltas cometidas fueron indignas de personas profesionales, puesto que las realizaron en el marco de un programa serio. Estaban representando al país. A lo mejor nadie les hubiera dicho nada si lo hacen en otro contexto, porque son gente grande.
     Sin embargo, surge de inmediato un problema, como ambos son jugadores talentosos hacen falta en la selección. Dirán que nos les importa el castigo porque saben que tienen una enorme cuenta corriente en el favoritismo de los hinchas. Existe la tentación de que asuman una actitud rebelde. O sea, en un par de partidos más, borrón y cuenta nueva.
    La televisión farandulera de las mañanas ha tomado el asunto con frivolidad. Ya saldrá un opinólogo que defienda a Navia y González y con sus juicios revierta lo censurable, en algo digno de loas. Me temo que en algún momento así va a ocurrir.
   Pero, el problema de fondo es otro. Esos jugadores tienen admiradores entre jóvenes y niños que quisieran ser como ellos. Aristóteles dijo que la manera más eficiente de aprender es a través de la imitación. Vean ustedes el modelo para imitar. De allí que soy partidario de esta censura impuesta, como también me inclino porque esos jugadores asuman su responsabilidad y acaten. Sólo de esa manera volverán al sitial moral que no debieron perder.

Tuesday, May 23, 2006

LOS GOBIERNOS PUEDEN EDUCAR A TRAVÉS DE CAMPAÑAS

























Entre las reacciones políticas que escuché luego del discurso inaugural de Bachelet, la más interesante de todas, pero al mismo tiempo la más tímida: «el gobierno no hace campañas». No me pidan que identifique a quién la dijo, pero fue así.
    Nadie en la administración ha ideado campañas de apoyo para que la ciudadanía adopte actitudes favorables frente a asuntos que se pueden corregir. Por ejemplo, un programa de difusión a través de todos los medios para ahorrar energía. Una retórica simple y algunas imágenes básicas bien presentadas, podrían ayudar a ahorrar millones de dólares. Y es cosa de ver: un muchacho joven deja la tele de su pieza encendida cuando va a tomarse una ducha. No la apaga, tampoco la luz, habiendo muchas veces luz natural. Si se despierta la conciencia apelando a deberes éticos, potenciando valores para cuidar los recursos, podemos avanzar en ser una sociedad más civilizada.
     Falta una buena campaña pública contra la delincuencia. Por ejemplo, contra la pedofilia. Nadie ha hecho nada, a través de los medios masivos, para poner en alerta a los niños, que son las víctimas. También un video de 20 segundos ayudaría a enseñarles a ellos que deben cuidarse por sí mismos frente a ofertas dudosas pero de tentación que emplean sus victimarios.
   Qué decir de una buena campaña para preservar el medio ambiente, ahorrar el agua dulce, clasificar la basura doméstica, etc.
     No hay campañas, falta imaginación y es cosa de pensar en tantos males que nos agobian y de los que podríamos librarnos por nosotros mismos. Pero, con una ayudita del gobierno.
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POST SCRIPTUM. Entiendo perfectamente al lector que puede pensar: esta idea vale también en sentido contrario, que el elector corrija tantas deficiencias de sus gobernantes...

Friday, May 19, 2006

SOMOS HIJOS DE REYES Y PORDIOSEROS



LOS ANGELES TIMES


     Suena como un absurdo pensar que haya descendientes de Jesús, según la trama del Código de Vinci, sostiene un artículo de opinión publicado hoy en el diario Los Angeles Times. Señala: La gente puede tener unos pocos descendientes directos por dos o tres generaciones, pero de ahí para adelante el número se torna incontrolable. A razón de dos hijos por pareja y así sucesivamente, una persona, al cabo de 250 años puede llegar a tener mil descendientes. El artículo añade que resulta imposible manejar un linaje genealógico de manera de asegurar que una persona tenga descendientes limitados.
     De manera que a estas alturas Jesús tendría millones de descendientes. Pero, que no se nos vayan los humos a la cabeza, dice el artículo, pensando que por nuestras venas circula sangre de Jesús y por tanto de Dios. Aplicando la misma lógica también por nuestras venas correría sangre de Herodes y Poncio Pilatos. Y añade: somos hijos de reyes y pordioseros, de mercaderes y esclavos, de jueces y criminales. Pertenecemos a una familia gigantesca, enredada en la genealogía, disfuncional y única.

ABC: ESPAÑOLES DUDAN DE LOS TERRORISTAS


         Los españoles están preocupados por su seguridad que no le creen nada a los terroristas de ETA. El texto del diario ABC dice lo siguiente:

       Más de la mitad de los españoles acogió con "escepticismo y dudas" el anuncio de alto del fuego permanente realizado por ETA el pasado 22 de marzo y casi el 50% cree «poco» o «nada» probable que esta decisión pueda llevar a una solución definitiva al problema de la violencia en el País Vasco. Sin embargo, para el 42,3% de los encuestados piensa que es «muy» o «bastante» probable que con el cese de los atentados «pueda llegarse a una solución definitiva al problema de la violencia en el País Vasco».

DAILY MIRROR: SE DIVORCIA MAC CARTNEY

     El Daily Mirror en portada informa que devastada y en silla de ruedas se encuentra Heather Mills, la esposa del ex Beatle Paul Mac Cartney, luego de una separación que ya se prolonga por dos semanas. Heather, de 38 años, quien perdió una pierna al ser atropellada en Londres, ha vuelto de nuevo al quirófano para más operaciones a su extremidad cercenada. Por el momento se encuentra en silla de ruedas y convertida en un mar de lágrimas. Entre tanto, sus abogados negocian un millonario divorcio de la ex modelo y activista por los derechos humanos.

Wednesday, May 17, 2006

LA CONFUSIÓN DE LA BATALLA NAVAL Y LA CUENTA PÚBLICA

(Foto: www.odisea.ucv.cl)

     No fue una buena idea política fijar la apertura legislativa el 21 de mayo, en la que el Presidente de la República rinde cuenta ante el Congreso Pleno y ante el país de su administración.

     La memoria histórica de la Batalla Naval de Iquique es de significación máxima para los chilenos, por lo que el evento político se convierte en una cuña. Los discursos presidenciales tienen sus detractores, los que se manifiestan violentamente en las calles de Valparaíso. Aquellos aprovechan la oportunidad para emplear los medios de comunicación en su beneficio.
       De este modo, la atención periodística tiene tres focos el 21 de mayo en lugar de uno: el discurso y sus reacciones, los desórdenes y, por último, los homenajes a Prat. Desde hace años que ésta es la rutina.
    Veamos qué pasa con Prat. El acto central se desarrolla en la plaza de los Héroes en Valparaíso, bajo un fuerte cordón policial. El pueblo, que también quisiera tributar honores, queda lejos en las calles aledañas. En definitiva, algo que debiera ser una fiesta de fervor popular, se transforma en un acto apto solamente para verlo por televisión.
    La causa son ciertamente las tensiones políticas, que se expresan en las calles de Valparaíso. Eso, a simple vista, porque la verdadera causa es otra, fue haber materializado la idea de juntar cuestiones que no tienen nada que ver en un solo día. Pero, si de prioridades se trata, el 21 de mayo se lo ganó Prat hace 127 años.

Thursday, May 11, 2006

PRAT: LOS HÉROES PUEDEN SER PERSONAS COMUNES Y CORRIENTES

El autor de este texto junto a la boya de Iquique. (Foto de N.Palma Jr.)
        Imagino que la batalla naval de Iquique puede ser comparado con la batalla de las Termópilas. La historia cuenta que un puñado de soldados espartanos y su líder Leónidas murieron tratando de impedir el paso de la maquinaria de guerra persa, con Jerjes a la cabeza, a través del paso de las Termópilas. Infinitamente inferiores en número, todos cayeron acribillados por las flechas. Aquel episodio de supremo sacrificio humano golpeó fuerte en la Antigüedad y se convirtió en un paradigma.
      La batalla de Iquique, de nuestro Arturo Prat, también se inscribe como un ejemplo de la máxima manifestación de valor que pueda expresar un ser humano.
      Veamos el escenario: un barco de madera incapaz de moverse, atacado a discreción desde escasos metros de distancia por todo el poder de fuego de un buque de acero, modernísimo y tecnificado. Los marinos peruanos se protegían tras por el blindaje, los chilenos permanecían en cubierta expuestos al fiero cañoneo. Izar la bandera blanca parecía lo más razonable.
     ¿Cómo fue posible que un hombre atildado, en uso de razón como el capitán Prat no se rindiera? La explicación la encontramos en un extraordinario don de honor que poseen algunas personas. De ese modo sólo seres humanos muy superiores en su esencia y comunes en apariencia pueden enfrentar a la muerte luchando en defensa de símbolos tan preciosos como la Patria o la bandera.

    La conducta de Prat en la batalla excedió los límites de la razón, para ascender a niveles supremos y alcanzar aquellos lugares celestiales donde todo es Gloria. Por eso me gusta ver en cada plaza de las ciudades y pueblos de Chile una estatua o un busto en su honor. Porque en la vida diaria, Prat fue un hombre común y corriente: esposo, padre, profesor, amigo, marino y buena onda. Sólo que frente al reto no se amilanó y encaró el problema con resolución como un bravo. Así fue nuestro Prat, modelo por partida doble, como hombre común y como héroe.

Tuesday, May 09, 2006

ORGÍA DE CREACIÓN Y DESTRUCCIÓN


Todo es temporal. Pasamos por el caos de la vida y después somos un recuerdo, para algunos. Sin embargo, el arte parece ganar esta batalla por permanecer en el tiempo. Allí están las pinturas rupestres de Altamira, los bajo relieves del hombre pájaro en Isla de Pascua, los frescos de la capilla Sixtina o el mural de la ex estación de Ferrocarriles de Concepción.

Pero, en Chile tuvimos un arte de origen partidario, cuyos creadores construían conscientes que la obra sobreviviría apenas un par de horas. Los expertos lo llamaron arte efímero. Los pintores los hacían, les tomaban fotos y lo bellamente realizado se caía a pedazos, como los castillos de arenas alcanzados por la marea. Debido a que el mensaje era político, los contrarios convertían su destrucción en una orgía.

El grupo exponente del arte efímero en Chile fue la Brigada Ramona Parra (BRP), proveniente del Partido Comunista. Pintaron en las defensas del Mapocho, en la Alameda y en otros lugares expuestos. Pero esos murales coloridos y brillantes tenían su tiempo contado, por las razones señaladas.

Sin embargo, existe un mural de la Brigada Ramona Parra que desafía el tiempo y que permanecerá por muchos años. Está en el hall del hospital del Trabajador de Santiago. ¿Cómo? Claro, el grupo participó en un concurso convocado por esa institución en 1972 y lo ganó. Pintaron en un muro de 12 metros de largo por tres de alto, bajo techo y protegido, garantía de permanencia. Estamparon una soberbia alegoría con predominio de mujeres y de palomas. Dicen que cuando terminaron, sus artistas siguieron el clásico rito callejero de la BRP . En el hall dieron su grito de batalla: “¡Brocha, pincel y garra. Brigada Ramona Parra!”

(La foto es propiedad del autor de esta nota)

Monday, May 08, 2006

DESCENSO A LOS INFIERNOS


(Foto Time)

          Cuatro años y medio tomó el juicio al único detenido en los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, Zacarías Moussaoui. El marroquí francés, que admitió su participación en esta trama del mal, recibió la sentencia: pasará el resto de su vida en una celda, 15 metros bajo tierra, de una cárcel de alta seguridad. Y recién tiene 37 años, o sea le queda para harto rato. Se salvó de la pena de muerte, en todo caso. Al oír la condena se mostró desafiante y sonriente. Dijo en tono burlón: gané, ustedes perdieron. La jueza le respondió: usted nunca más verá el cielo y nunca más hablará en público.

         Un amigo que trabajó como productor para la cadena CNN  en Atlanta me narró una experiencia increíble con otro preso famoso. Él integró un equipo de prensa para entrevistar a un cabecilla del cartel de Cali, que también cumple cadena perpetua en una cárcel de alta seguridad en Estados Unidos. Lo extraditaron desde Colombia para evitar que siguiera haciendo negocios desde la cárcel. La siguiente fue la historia tétrica que me contó:

         “Volamos desde Miami a Denver donde arrendamos un auto y nos dirigimos al lugar. Salimos de la ciudad y nos internamos kilómetros y kilómetros por caminos secundarios hasta que llegamos a una alambrada, donde paramos el auto frente al portón, nos bajamos, no había un alma. Desde lo alto de un poste, nos escrutaba una cámara de televisión. Pulsamos al timbre, una voz nos pidió identificarnos. Se abrió la puerta de rejas metálicas e ingresamos al recinto y la reja se cerró, ya estábamos dentro del área de la cárcel de alta seguridad. Por un parlante nos dieron instrucciones: avanzar sin desviarnos unos 20 kilómetros por ese camino de tierra”.

          “Luego de varios minutos, llegamos a un muro de concreto muy alto, otro portón, otra cámara, nueva identificación. Entramos con el auto y un guardia se acerca. Nos dice que el equipo de prensa debe subir a un vehículo especial, para seguir viaje. Subimos. Otros 20 minutos por camino de tierra acompañados por guardias. Hasta que llegamos a un edificio circular, muy grande, pero de baja altura. Entramos, revisión personal y de los equipos. Nos reciben otros guardias, los que nos habían escoltado en el vehículo carcelario se quedan ahí. Los cuatro integrantes de nuestro equipo de prensa avanzamos por un largo pasillo iluminado, que más bien parecía un túnel. Llegamos a la puerta de un ascensor, abordamos, nuestros acompañantes, no. En el elevador nos reciben cuatro guardias armados. Se cierra la puerta y comenzamos a descender. Varios segundos bajando, quizás cuántos metros. El ascensor se detiene y bajamos. Un gran hall iluminado”.

          “Nueva revisión personal y de equipos. Otros guardias nos guían a través de un largo túnel, como un laberinto, claustrofóbico. Estamos bajo tierra, pura luz artificial. Entramos en una pieza pequeña, donde apenas cabíamos. Uno de los agentes de la cárcel nos dice que en ese lugar será la entrevista. Preparamos los equipos: trípode, una luz para ambientar, micrófonos, audífonos. Decimos: estamos listos. El guardia nos mira y comprueba que ya no desplegaremos nada más. Le da una orden a su colega ubicado más cerca de la puerta, quien la cierra con llave. El guardia le dice al entrevistador que tome asiento y acerque su silla a una mesa redonda, en la otra se sentará el entrevistado. Pulsa un timbre. Silencio, se abre otra puerta, se sienten muchos pasos y aparece el colombiano. Viene encadenado, nos saluda, a una orden del guardia toma asiento. Y comienza la entrevista, sólo diez minutos. Después le ordenan pararse, se despide y regresa a su lugar de encierro permanente”.

          Ahí termino yo con lo que me contó mi amigo productor de CNN. El marroquí sentenciado por los atentados de 11 de septiembre de 2011 no será autorizado para entrevista de este tipo. Estará en incomunicación total durante 23 horas cada día. No verá la luz del sol confinado en esa estrecha celda subterránea. Si se considera que no tiene parientes en Estados Unidos, su vida en esas condiciones será como estar vivo en el infierno.

Friday, May 05, 2006

EN TEORÍA PODRÍAMOS SER INVISIBLES

(Foto: www.artnet.com)

      Matemáticos han descubierto un truco, que según interpreto, puede hacer desaparecer los objetos de la vista. Nicolae Nicorovici y Graeme Milton publicaron en la revista británica Proceedings of the Royal Society el resultado de su investigación.

       Una combinación óptica denominada súper lentes puestas por delante de los objetos, haría que éstos se desvanezcan del campo de visión sin dejar rastros. El fenómeno lo denominan resonancia análoga localizada, que funciona bien en las matemáticas, pero que no ha sido probado en la realidad.

         Construir un dispositivo de invisibilidad siguiendo estos principios es, sin duda, un desafío mayor. La tecnología para tornar invisibles los objetos es un recurso común en las historias de ciencia ficción de cine y televisión. La operan, por caso, los malos de la serie "Viaje a las estrellas", como los Romulanos y los Klingons.

           Entiendo que el súper lente haría que la luz se comporte de manera no habitual, como que forzaría a las partículas concretas a no reflejar sus destellos. Si los objetos están dentro del campo que abarcan los lentes estos impedirían el paso de la luz que reflejan, desaparecerían de la vista, pero seguirían estando allí.

       La materia quedaría enmascarada por los súper lentes. De este modo, si la miráramos a través, no la veríamos.

      No me cabe duda que ya le deben estar buscando el uso militar a este descubrimiento. Imagínese un ejército invisible al enemigo.

CULTURA PERRUNA URBANA

       No me había dado cuenta hasta que le oí el comentario a un taxista y, observando, comprobé que tenía toda la razón.

       Me dijo: «Fíjese lo educados que son los perros vagos del centro de Santiago».

        ¿Perdón?, le pregunté.

      «Claro, ─continuó─ vea que no atraviesan las calles en cualquier parte. Se van a las esquinas, cruzan por el paso de cebra, siempre y cuando el semáforo esté en verde. Se mezclan entre la gente y pasan seguros».

       Le dije que me parecía sorprendente esta suerte de cultura perruna, producto de la observación de lo que les ha ocurrido a otros perros.

      Y continuó el taxista, muy observador él también: «Estos perros son muy pillos, nada que ver con sus congéneres caseros. Esos sí que son tontos, vea usted lo que ocurre cuando los sueltan, lo primero que hacen es salir corriendo y cruzan la calle. Y ahí, cataplum, les pasa un auto por encima».

     La foto de esta nota la tomé en Ahumada con Alameda. En ella se ve un orondo Rotweiler callejero atravesando la Alameda con otra gente, en la seguridad de estar haciendo lo correcto.

    Observador el taxista.

Thursday, April 27, 2006

LA AUTENTICIDAD VALE MÁS QUE UN PERSONAJE DE CARTÓN



      El gerente de una empresa de comunicaciones, a quien considero un gran amigo, un día me habló de su fórmula para que el equipo humano bajo su mando alcanzara el éxito y lo disfrutara. Puede que no sea tan simple, me dijo, pero hay que crear un compromiso entre todos para hacer bien el trabajo, una especie de complicidad positiva. Si uno no está, el otro cubre su puesto.
      Es un estilo de gestión que da buenos resultados. Sin embargo, hay uno muy distinto que compruebo con cierta frecuencia y que, como sea, también da buenos frutos. Es la relación jefe-empleado no sustentada en la complicidad defendida por mi amigo, sino en la adulación.
     Esto es, cuando el jefe hace algo, dice algo, anuncia algo, el empleado lo halla genial, extraordinario, increíble. Y así, al revés, el jefe responde con una sonrisa, un chiste, unos golpecitos en la espalda. Nada hay más mentiroso en esta forma de interactuar. Aristóteles afirma que la adulación funciona, porque el jefe necesita retroalimentarse. Pero eso no siempre tiene que ser así. Lo que vale es lo auténtico, lo espontáneo, lo sincero.
     Hay una nueva oleada de gerentes inclinados al mesianismo. Hablan con energía, su discurso es fuerte en la emoción, transmiten identidad por la camiseta, el orgullo de pertenecer a la empresa, sonríen a diestra y siniestra esperando el aplauso de sus subordinados. Hartos fuegos artificiales. Es gente que se cree el cuento. Pero, son reiterativos, predicadores, hablan del sueño de tocar el cielo. Esos personajes no me gustan, porque son superficiales, gente de cartón, muy próxima al fascismo.
    De estos dos estilos, me quedo con el primero, donde la amistad calza en la idea de complicidad para alcanzar los objetivos empresariales de crear riqueza, producir y alcanzar el bienestar de todos.