Yo no había recorrido Talca, ciudad por la que uno pasa tangencialmente cada vez que va por el longitudinal al sur. Me sorprendió esta ciudad de unos 200 mil habitantes, por lo bien cuidada, con su hermosa alameda , sus edificios señoriales en torno a la plaza de armas y su bella universidad.
Lo primero que les pregunté a los talquinos fue la razón o el origen de ese viejo dicho conocido en el país y que también circula en Europa de “Talca, París y Londres”. Y lo digo en serio, pues en una oportunidad en la capital británica, una mujer me lo recordó cuando le dije que yo provenía de Chile.
El cuento es bien largo, me dicen en la capital de la séptima región. Y me informan que las versiones son muchas.
Una, que el eslogan se lo ganó la ciudad por su fama de sucia, igual que la nombrada que llegaba del viejo mundo sobre la falta de aseo en las capitales francesa y británica.
Dos, que por su ubicación, en un sector bajo del valle central, Talca era brumosa en invierno como lo es Londres. Entonces alguien dijo a modo de comparación: Talca parece Londres. Después cambiaron el verbo por un sustantivo así que el dicho final quedó Talca, París y Londres.
Y la versión más difundida es que había una famosa tienda de sombreros en el centro de la ciudad, a comienzos del siglo XX. Su propietario le decía orgulloso a sus clientes que sus exclusivos productos los vendían sólo en Talca, en París y en Londres. Como la idea marquetera era buena, el mismo propietario escribió debajo del nombre de su tienda la siguiente frase: “Talca, París y Londres” la que substió por muchos años, hasta que el negocio cerró.
Por último, los talquinos me contaron que otra historia a este respecto apunta a una persona que llegó a vivir a Talca. Nadie pudo confirmar nunca su verdadera procedencia, pero hablaba con acento extranjero. Les dijo a sus vecinos que por fin llegaba a vivir en el mejor lugar de la tierra, que había tenido la suerte de hallar Talca después de haber vivido en París y en Londres. Esta afirmación conquistó a los vecinos quienes lo acogieron con cariño, una rareza, me dicen, porque los talquinos "somos famosos por constituir una sociedad harto cerrada".
Friday, August 18, 2006
Wednesday, August 16, 2006
LAS PESADILLAS PUEDEN SERNOS MUY ÚTILES

Por alguna razón, los seres humanos queremos ver cosas extraordinarias: la más grande imaginable, la infinitamente chica, la más lejana, la más antigua. Nos gustaría llegar a los límites si es que ellos existieran. Por nuestra naturaleza pecadora incurrimos muchas veces en la grave falta de tratar de encontrar una explicación para la existencia misma de Dios.
Veo esas imágenes creadas computacionalmente de un hipotético devastador terremoto en Valparaíso. El sismo es el máximo imaginable, por cierto, casi grado diez Richter. Y, obvio, el fenómeno azotó de día claro, con un sinfín de cámaras instaladas en puntos estratégicos y enfocadas precisamente ahí donde ocurrió lo más destructivo. Y por suerte, justo había también camarógrafos sobrevolando la zona.
Luego de exhibidas parte de estas imágenes, fue posible construir una lógica: a alguien se le ocurrió hacerlo a lo Hollywood, vimos las escenas extremas, vinieron las críticas y las amenazas de demandas por atemorizar a tanta gente. Pero, pasado este primer impacto del sismo, nació lo más importante: la ciencia. Me informo que se harán estudios para tratar de conocer qué efectos tendría un fenómeno semejante en la zona del puerto y los balnearios cercanos.
En Estados Unidos inventaron películas cataclísmicas con el choque de cometas y asteroides. La gente fue a los cines, las vio por televisión. Y se produjo esa lógica, salieron de alguna parte los recursos para los estudios de eventos posibles de esas proporciones, porque era un materia de preocupación pública. Eso es lo que está ocurriendo con el terremoto virtual registrado en Valparaíso. ¿A nadie se le habrá ocurrido una explosión tipo Cracatoa en el volcán Villarica?, ¿Qué pasaría con Pucón?
La ficción antecede a la ciencia. Y la ficción nace por esa motivación de la que hablábamos al comienzo: sueños o pesadillas con cosas catastróficas, olas de más de 30 metros, terremotos grado diez, caída de gigantescos cometas incandescentes, lluvia de estrellas. O algo más cercano, mega construcciones, mega proyectos, mega puentes...
Mejor no sigamos hablando de este asunto.
Monday, August 14, 2006
EL ARTE, LOS PINGÜINOS Y MARCUSE
En una reunión, oigo a Claudio di Girólamo, jefe de la División de Cultura del Ministerio de Educación y gran pintor muralista hablar con un reportero. Hacía declaraciones sobre la libertad, desde el punto de vista del arte. Estas fueron las respuestas que le oí:
«La libertad sin riesgo no existe. La libertad se prueba en el riesgo. La libertad no es tener las veredas más anchas que la calle. Tenemos mucho trecho que correr como raza humana respecto de la libertad. Yo creo que la libertad no se puede conculcar con mil cosas. Pero, también es muy importante que sepamos usarla. Debemos ser sólidos en nuestros principios éticos para usar nuestra libertad».
«La libertad debemos usarla para la excelencia. La creatividad siempre supone un riesgo de ruptura con las cosas existentes. Pero, la cultura se basa es una especie de espiral donde uno crea valores, después empieza a transgredir esos valores y termina subvirtiendo esos valores que creó para inventar otros nuevos».
«Mando un mensajito cuando veo los cabros de hoy. Cuando ellos dicen "no estamos ni ahí"; no están ni ahí con los valores de ahora, pero están creando los nuevos valores. ¡Ah, sorpresa, nos despertamos frente a la revolución de los pingüinos. Ah, qué espanto! Pero, si se sabía que venía eso. Porque realmente, ellos están creando y me encanta que ellos hayan dado en el clavo, que no se quedaron en el pase escolar gratuito o la PSU, etc. Sino que dijeron aquí hay un problema de calidad en la educación. Y calidad en la educación no es saber más matemáticas o más inglés. Es otra cosa, más calidad en la educación».
De vuelta en mi casa leo un párrafo del libro Un Ensayo sobre la Liberación, del filósofo y sociólogo alemán Herbert Marcuse publicado en 1969, diez años antes de su muerte. Se refiere a los cambios en el arte y sus juicios son categóricos. Dice:
«La reconstrucción en el arte, después de la primera guerra mundial, fue brutal. El nuevo arte no se rebeló contra un estilo u otro, sino contra el significado del arte tradicional. Su irrupción se vio en la destrucción de la sintaxis, la fragmentación de las palabras y las frases, el uso explosivo del lenguaje ordinario, la composición sin partitura, sonatas para cualquier cosa. Esta revuelta en el arte duró muy poco, sin embargo, porque fue absorbida en galerías de arte, dentro de las cuatro paredes, en la sala de conciertos y en el mercado o adornando los vestíbulos de los prósperos establecimientos de negocios».
HOY UN PASADIZO, AYER UN GRAN CAFÉ
Una fuerte corriente de aire se cuela entre la gente que avanza por el pasadizo que conecta a la peatonal Barros Arana con la galería Alessandri en Concepción. Hoy es un corredor remodelado, pero ayer fue la sede del Llanquihue, un legendario restaurán y fuente de soda, con un largo mesón que daba hacia Barros, donde se vendía café espresso. Y esta oferta única en el centro de la ciudad, preparada en una enorme máquina La Cimballi, de puro bronce, era la atracción de periodistas, futbolistas, políticos, comerciantes y vendedores viajeros. En torno a ese café se hacían transacciones de jugadores, se arreglaban entuertos municipales y se generaban noticias.
En consecuencia no era extraño encontrar allí al Maestro García, la Totocha Inostroza, el chico Silvio Arriagada, Iván Cienfuegos, José Salerno, Luis Álamos, Pancho Bernasconi, “Cacharro” Thibaud, Ulises Cochimín Pozas, Bernardo Pelén, Osvaldo Patabendita Castro, Quintín Oyarzo, Patricia Bauer, Guido Bascur, Guillermo Silva, Hernán Osses, Mónica Silva, Antonio Álvarez, Alfonso Urrejola, Víctor Machuca, Max Wenger, Antonio Jaén y para qué seguir enumerando. Entre las once de la mañana y las dos de la tarde, los protagonistas del quehacer penquista pasaban en romería por el Llanquihue. Era un lugar para mostrarse, para decir presente a la sociedad local, para estar vigentes.
Hasta que apareció el Haití, con la franquicia de Santiago, y esta pléyade de personalidades se trasladó al sector del hotel El Araucano. A partir de entonces se diversificó la oferta del café espresso y el Llanquihue fue quedando atrás. Al final de sus días, avanzado los años setenta, el pelo de la clientela había cambiado nivelando hacia abajo, por lo que perdió todo glamour y atractivo.
Fin del cuento, el negoció cerró, retiraron el mesón, sacaron las sillas del restauran que estaba hacia el interior, desinstalaron La Cimballi de puro bronce y se la llevaron, llegaron los albañiles. Los arquitectos diseñaron un pasadizo muy ad hoc y el viento que sopló después se llevó la historia de treinta años, tal vez los más atractivos, del ya también lejano siglo veinte.
En consecuencia no era extraño encontrar allí al Maestro García, la Totocha Inostroza, el chico Silvio Arriagada, Iván Cienfuegos, José Salerno, Luis Álamos, Pancho Bernasconi, “Cacharro” Thibaud, Ulises Cochimín Pozas, Bernardo Pelén, Osvaldo Patabendita Castro, Quintín Oyarzo, Patricia Bauer, Guido Bascur, Guillermo Silva, Hernán Osses, Mónica Silva, Antonio Álvarez, Alfonso Urrejola, Víctor Machuca, Max Wenger, Antonio Jaén y para qué seguir enumerando. Entre las once de la mañana y las dos de la tarde, los protagonistas del quehacer penquista pasaban en romería por el Llanquihue. Era un lugar para mostrarse, para decir presente a la sociedad local, para estar vigentes.
Hasta que apareció el Haití, con la franquicia de Santiago, y esta pléyade de personalidades se trasladó al sector del hotel El Araucano. A partir de entonces se diversificó la oferta del café espresso y el Llanquihue fue quedando atrás. Al final de sus días, avanzado los años setenta, el pelo de la clientela había cambiado nivelando hacia abajo, por lo que perdió todo glamour y atractivo.
Fin del cuento, el negoció cerró, retiraron el mesón, sacaron las sillas del restauran que estaba hacia el interior, desinstalaron La Cimballi de puro bronce y se la llevaron, llegaron los albañiles. Los arquitectos diseñaron un pasadizo muy ad hoc y el viento que sopló después se llevó la historia de treinta años, tal vez los más atractivos, del ya también lejano siglo veinte.
Tuesday, August 08, 2006
FIDEL CASTRO ESPERANDO UN TREN
| FIDEL CASTRO en un tablado en Playa Blanca, Coronel, frente a los mineros del carbón. |
«¿Un Tren?», preguntó Fidel Castro acercándose al micrófono en un escenario al aire libre en Playa Blanca, al sur de Coronel, al oír que la multitud congregada en una vega junto a la carretera le gritaba que esperara, que no iniciara su discurso todavía, puesto que venía un tren atrasado de Lota con mineros que querían oír al comandante. «Ah, un tren. Buenos esperemos», añadió levantando las manos.
La máquina Diesel hizo rechinar sus ruedas metálicas para frenar y permitir la bajada de los trabajadores. De ese modo aumentó considerablemente el número de personas en la audiencia. El incidente del tren le dio tiempo al inquieto reportero del Diario Color de Concepción, Salvador Schwartzmann para abrirse paso en la multitud, hacerse amigo de los guardaespaldas y lograr llegar hasta el mismo lugar donde estaba el comandante. Le habló y con su mano estirada le entregó un ejemplar de su diario, antes de ser barrido por los guardias de civil, los carabineros, los comités de seguridad de los trabajadores y la multitud. El fotógrafo captó esa escena de Fidel abriendo el Diario Color, que salió en portada al día siguiente.
Esta imagen se me viene a la memoria, cuando veo que el diario El Sur inicia una serie de publicaciones con las 29 horas del jefe cubano en la zona. Sólo en Concepción se habla de la zona para involucrar una difusa área geográfica que va desde el Itata hasta Curanilahue, más o menos.
Fidel estuvo en dos puntos de alto voltaje para la época, noviembre de 1971. Primero, con los mineros carboníferos en Playa Blanca como hemos dicho. Un segundo evento masivo programado en la toma de terrenos de Cuatro Esquinas cerca del Club Hípico se canceló por problemas de horario. Allí centenares de pobladores que levantaron carpas para vivir que ellos llamaron «el vivificante Campamento Lenin» querían verlo y oírlo también. Instalaron un podio junto a la carretera para escuchar las arengas del comandante. Pero, la caravana oficial no se detuvo y pasó rauda ante los ojos largos de los organizadores quienes seguían agitando banderas. Por último, el dirigente cubano dio un discurso en la Universidad de Concepción ante la comunidad universitaria. También respondió a preguntas de estudiantes de todo el espectro político.
A esta fecha, 2006, treinta y cinco años después de ese suceso político, Playa Blanca sigue siendo un balneario que recibe a un número infinito de turistas de todos los pelajes cada verano, pero no a presidentes ni a comandantes. El Campamento Lenin, ¿alguien se acuerda? El área de la toma es ahora un núcleo habitacional con casas de material sólido, centros comerciales y escuelas. Y que yo sepa, hace tiempo que ya no se llama así. Las escalas del foro de la Universidad de Concepción están limpias de letras con pintura rojinegra. Aunque es posible ver alguna imagen del Che en un muro universitario, el trazo de su rostro carece de ideología. No creo que alguien recuerde todavía alguna palabra de lo que Fidel dijo en sus intervenciones. El Diario Color, que intentó un periodismo moderno y tecnológico en Concepción, desapareció.
Los tiempos han cambiado a concho en Chile. ¿Y Fidel? algo se ha actualizado, como que ahora usa traje y corbata. En las fotos antiguas se lo ve con el mameluco verde.
PD: Fidel Castro murió en La Habana, el 25 de noviembre de 2016. Tenía 90 años.
A LAS MUJERES CHINAS TAMBIÉN LES GUSTA EL FÚTBOL
(N. de la R.: por una operación inapropiada del sistema, esta entrevista virtual publicada en julio de 2006 en este blog se perdió. Sin embargo, pude rescatar el texto para publicarlo de nuevo. El contenido de esta conversación es autétnico, sólo que la circunstancia es ficticia. Mi amiga Jingjing me envió esta foto suya posando con su bicicleta en un parque de Beijing para ilustrar esta publicación. Gracias.)

Para esta entrevista virtual con Jingjing, me encuentro con ella en un café para turistas en una concurrida calle cerca del puente Marco Polo, en el sector oriente de Beijing. Mientras yo pido un café italiano, ella se inclina por un vaso de aromático té jazmín.
─¿Por qué a una niña como tú le gusta tanto el fútbol?
─Debo decirte que soy una fanática por adopción, no auténtica fanática. Pero, es que el mundial de fútbol es una moda aquí en China. Nos reunimos en las noches a ver los partidos. Hay que estar en onda y hablar con conocimiento de causa sobre este deporte en la oficina, en todas partes.
─¿Es un fenómeno nuevo acá?

─Al principio era como una lluvia suave, pero ahora es un aguacero. Todos nos mojamos y yo estoy estilando.
─¿Cuál es tu equipo favorito y por qué?
─Me gusta Brasil, pero lo mandaron de vuelta a casa. A mí y a mis amigas nos fascinan los jugadores brasileños, son todos atractivos. En cambio, mis amigos hombres admiran como juegan los argentinos. Además en nuestra conversación anterior tú me dijiste que creías que el campeón sería Francia. Veo que estás cerca, el jengibre viejo es más aromático que el nuevo, según decimos aquí en China.
─¿Y cómo ves los partidos?
─En China tenemos un canal del deporte y lleva en vivo los partidos. China y Alemania son los únicos países, según me han dicho, que transmiten durante el mundial absolutamente todos los encuentros. Y no solo eso, también ponen en el aire partidos antiguos, históricos. Como puedes comprobar los chinos estamos locos por el fútbol.
─¿Y qué pasará ahora que Brasil ya se fue?
─¿Tú me preguntas que quién sonreirá hasta el último minuto?
─Sí.
─Quién sabe. Para mí Portugal puede ser, porque su arquero es un hombre interesante. Quisiera que ese equipo siguiera adelante. Te cuento que un comentarista muy famoso de acá causó una tremenda conmoción en el país al término del partido Italia-Australia. Después del penal que clasificó a los italianos gritó: «Larga vida Italia, me carga Australia». Y lo sacaron del set. Pero, como seguramente tiene amigos en la televisión, dio explicaciones, diciendo que había sido una reacción humana, en caliente. Y volvió a los comentarios. ¿Ahí en Chile es igual?
─No, Jingjing acá nuestros comentaristas son condescendientes con todos. Lo más que pueden decir es: «Me pongo de pie», lo que se podría traducir como «me quito el sombrero ante ti».
Termina nuestra entrevista, a la salida del café Jingjing toma su bicicleta y se va a su oficina, yo me dirijo caminando a mi hotel cerca de ahí.
Wednesday, August 02, 2006
NO NOS QUEDARÁ OTRA OPCIÓN QUE RECERTIFICARNOS

La postmodernidad nos ha traído nuevas obligaciones, que imagino, ustedes ya habrán captado. Las empresas y las instituciones luchan por conseguir certificaciones e incluyen nuevas metodologías impensadas hace apenas diez años.
Todo el mundo habla de las certificaciones ISO, que son normas de estandarización internacional, para ganar en prestigio, en excelencia y en un mejor servicio para los clientes. Hay instituciones internacionales que certifican, realizan auditorías periódicas y le hacen un seguimiento a esas empresas. Cada tres años hay que recertificarse y de tanto en tanto, vamos con más auditorías. De otro lado se incorporan nuevas tecnologías como, por ejemplo, la Six Sigma, un procedimiento que permite lograr enormes ahorros con el sólo hecho de evitar las imperfecciones o corregir los desvíos del foco en los procesos productivos.
La capacitación gana adeptos entre los trabajadores y es parte de la preocupación de la empresa, esto es que su personal no se quede atrás, que sepa todo lo nuevo relacionado con sus tareas. Escuché el rector de la Universidad Central, Luis Lucero, decir que esa casa de estudios estaba abierta a todos los adultos que quieran seguir cursos, diplomados, postgrados, postítulos, maestrías, etc. Porque el haber obtenido un título profesional, no significa cerrar los libros de estudio, como ocurría antes.
Y aquí viene mi hipótesis. Así como van las cosas, me temo que muy pronto vamos a tener que certificar nuestras profesiones. No me extrañaría que a alguien se le ocurra que las Universidades extiendan los títulos profesionales con fecha de expiración, al modo como las municipalidades otorgan los carnés para conducir vehículos. Uno se podría negar a este procedimiento, me dirá usted, pero quedaría en franca desventaja frente a aquel que sí acepte y se titule de nuevo.
Monday, July 31, 2006
A QUIÉN ECHARLE LA CULPA
Creo que hemos sido afortunados de compartir una frontera tan extensa con Argentina. Creo también que los gobiernos sucesivos de la Casa Rosada tienen siempre una tendencia al populismo, hecho que nos afecta. El país se une muy rápido en torno a llamados políticos con dosis de nacionalismo.
Una pena, porque estoy convencido que hay otra Argentina, de intelectuales, científicos, empresarios, trabajadores que les gustaría mantener la efervescencia propia de sus genes, pero atemperada para no incomodar a los vecinos.
Con este asunto del gas, veo que vuelven al presente fantasmas de la guerra de Las Malvinas. Y el argumento lo oí a alguna gente de la calle. «Acuérdense de Las Malvinas», han dicho por la televisión, como una advertencia, cuando algún reportero plantea en encuestas callejeras las informalidades de la administración para cumplir compromisos con el gas.
Son voces que nos recuerdan que en ese conflicto estuvimos a favor de los ingleses. Sin embargo, para evitar el surgimiento de complejos de culpabilidad, veamos los contextos:
Primero, la guerra fue declarada por un alicaído gobierno militar encabezado por el general Leopoldo Fortunato Galtieri, quien ordenó invadir las islas y fue incapaz de permanecer en ellas. Fue una apuesta política sin éxito ni fe, con el único fin de salvar una dictadura desacreditada.
Segundo, en Chile existía la preocupación por que esta conducta de invadir islas se volviera contra nosotros, de tener éxito la incursión contra los ingleses. No en vano estábamos enfrascados en el problema del Beagle.
Tercero, las democracias no deberían dar argumentos que sólo favorecen la imagen de regímenes militares, la antítesis de gobierno de elección popular.
Cuarto, la guerra es la última opción. ¿Fue ésa acaso la última herramienta para que los argentinos recuperaran las Malvinas?
Claro, que Argentina será más grande teniendo esas islas bajo su soberanía, pero que esas voces no nos culpen del fracaso de la estrategia de militar para recuperarlas; ni menos algunos saquen del baúl la frase «acuérdense de Las Malvinas». Pero, ¿deberíamos preocuparnos de estas cosas? Si no, digamos por si acaso.
BIENVENIDOS AL MUNDO DEL FUTURO
(Foto: www.anblick.cl)

La buenamoza Katharina Kastowsky, jefa de comunicaciones de la pista concesionada Vespucio Norte Express (VNE), me dice que su empresa llegó a acuerdo con todas las comunidades locales por las que cruza la moderna vía y que se ha llegado a feliz acuerdo, para que los habitantes de esos sectores vean en VNE una amiga. «No en vano vamos a tener que convivir por treinta años», me añade la rubia, señalando que la empresa hará parques y otras obras para mitigar el impacto.
Me reúno con Jorge Millán, vicepresidente de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), y me dice que su organización está preocupada planificando lo que viene. «En veinte años más ─me remarca─, prácticamente todos los trabajadores tendremos que tener más de un empleo para mantener el estatus. El mercado nos obligará a buscar una segunda ocupación, debido a la flexibilidad laboral. Tener dos empleos puede ser algo bueno, si nos preocupamos ahora. No quisiéramos que nos sorprenda ese momento sin haber tomado todos los resguardos».
Por la Alameda veo que el proyecto Transantiago sigue construyendo paraderos para sus buses modernos. Las líneas del metro continuarán en expansión. Las nuevas autopistas hallaron la fórmula para proseguir extendiendo el pavimento, transan con los vecinos. El gobierno promulgó una ley de seguro en el trayecto que favorece a quienes por razones de trabajo se trasladan de un lugar a otro: en particular los suplementeros y los profesores.
Tenemos carreteras nuevas, metros, buses, seguros, menos horas de labor a la semana. O sea, la inferencia es súper simple: Tendremos que trabajar en más de un lugar para poder sobrevivir. Y esa premisa será válida para todos.
Thursday, July 27, 2006
ABUELOS TRABAJADORES SIN BENEFICIOS
La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, llamó a todas las empresas del país, incluidas las estatales, a que adhieran a la iniciativa que surge del sector privado para dar un trato preferencial a las trabajadoras y a los trabajadores que son papás.
Bachelet dijo que cuando los trabajadores se sienten respetados en su dignidad, con empleos decentes, etc., esas buenas vibras se extienden a la familia y en consecuencia se beneficia toda la sociedad.
Ya hay una ley que otorga cinco días de licencia postanal para los padres. La Presidenta citó ejemplos de la vigencia de estas iniciativas en los países escandinavos donde los papás reciben un mes de vacaciones para estar junto a su hijo recién nacido.
Me parece un excelente propósito esto de hacer la vida más humana en el trabajo por la vía de estas preocupaciones de la empresa para con sus trabajadores que son padres o madres.
Pero, hay un factor que estas ideas parece que no acogen y es que la sociedad cada vez se hace más vieja. Eso plantea, entonces, una nueva opción, que muchos trabajadores sean abuelos. Me pregunto si se incluirán las excepciones para dar todas estas interesantes franquicias a quienes por alguna u otra razón tienen nietos, cuyos padres ya no están. ¿Habrá jardines infantiles para esos niños en las empresas donde trabajan sus abuelos?
Esta propuesta pareciera ser risible, pero muy pronto llegará a ser una posibilidad más que cierta.
(Foto www.elsur.cl)
Wednesday, July 19, 2006
FALTA UN SUPERMÁN DEL PUEBLO

Los pueblos sin líderes pueden ser un bocado para embaucadores, cuentistas, charlatanes y toda esa pléyade de personajes que derrochan simpatía con el fin de hacer el mal. Y lo peor es que a veces hasta los que son elegidos para jefes y por tanto avizores, se cuentan entre las víctimas. No me cabe dudas que los estafadores en gran escala eligen con pinzas la comunidad sobre la que darán el zarpazo. Fue lo que pasó con la comuna huasa de Coltauco.
Todo el mundo sabe lo que pasó en Coltauco, por lo que no me detendré en los detalles, sino en el aspecto general del problema. ✿Advierto que las comunidades carecen de un estado mínimo de alerta frente a la llegada de extraños. Si bien todos allí reconocen a los afuerinos, están más llanos a acogerlos que a sospechar de sus movimientos. Porque vienen de afuera, de tierras extrañas, de países remotos. O sea, son personajes exóticos, interesantes y entretenidos. Y ahí caen en el encantamiento.
Creo que la comunidad debería tener al menos a una persona en estado de alerta. Y esa persona debería ser el alcalde. Si el edil asume esa responsabilidad se quedaría al margen del negocio, claro, pero respondería ante sus electores manteniéndolos informados, dando consejos o entregando opiniones o pálpitos respecto de los afuerinos. Cuando mucha gente se mete en un cuento con extraños donde hay plata de por medio, alguien tendría que sospechar algo. Falta un sistema mínimo de inteligencia y esa brecha la usan los estafadores.
Recientemente, otra comunidad enfrentada a una situación similar, esta vez tentada con el negocio de unas casas muy bonitas y muy baratas, perdió grandes sumas de dinero, que se llevaron los cuenteros. Lo malo fue que el alcalde recibió a los delincuentes en su oficina municipal y ahí mismo mordió el anzuelo y con él todos los demás.
Se me ocurre que hay que crear el cargo de “guardián del pueblo”, que sea una especie de superman contra los charlatanes.
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✿ LA TERCERA (08-07-2015):
Hace nueve años, esta comuna de la Sexta Región vivió una verdadera fiebre de los «quesitos mágicos». Un negocio increíble, que resultó ser la estafa del siglo. Giberte Van Erpe prometió el cielo y luego se hizo humo. Ayer, en París, fue condenada a la cárcel por el insólito fraude ocurrido en Chile.
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✿ LA TERCERA (08-07-2015):
Hace nueve años, esta comuna de la Sexta Región vivió una verdadera fiebre de los «quesitos mágicos». Un negocio increíble, que resultó ser la estafa del siglo. Giberte Van Erpe prometió el cielo y luego se hizo humo. Ayer, en París, fue condenada a la cárcel por el insólito fraude ocurrido en Chile.
GILBERTE VAN ERPE
condenada en Francia por estafas en Chile y Perú.
Tuesday, July 18, 2006
EL CONDORITO

El peluquero me alcanzó la revista Condorito para matar el tiempo mientras llegaba mi turno. Miré los dibujos, leí los chistes al pasar, me encontré con los personajes de tantos años y de tantas generaciones. Los mismos. No han cambiado, sólo los diálogos parecen actuales.
¿Qué diferencia a este ícono nacional de otras tiras cómicas? No es el contenido de los chistes ni las tallas bien chilenas. Hay algo permanente que salta a la vista y que como es tan evidente, cuesta adivinarlo. Vea usted cómo Condorito no pasa de moda y cada vez engancha a nuevos seguidores. Por eso, los ejemplares están tirados en las mesitas de centro de las salas de espera y hasta se los pude comprar en tiendas de Nueva York.
Yo le voy a decir, según mi entender, cuál es la clave. Todos los personajes de la tira cómica tienen una característica que no ha variado. Fijémonos en los doctores, por ejemplo, son señores gordos, altos, de bigotes y lentes de marcos gruesos. Los jueces, sentados sobre enormes sillones, son calvos, enérgicos, de abundante mostacho. Las enfermeras, delgadas o gruesas, pero igualmente mayores. Grupos de personas reunidas, todas grandes, vestidas formalmente como si tuvieran muchos años, pero activas y vivaces.
¡Ésa es la clave!
Pepo nos muestra a todos sus personajes desde la perspectiva de un niño. Alguien que recién haya cumplido siete años, por ejemplo, verá a los integrantes de la sociedad de ese modo: gente grande, formalmente vestida, de muchos años, pero vitales. Porque si invertimos el escenario, para usted o para mi, un médicos puede ser perfectamente un tipo muy joven. La televisión nos muestra a los jueces de la nueva justicia y son casi adolescentes. Pero, si se lo preguntáramos a un niño, nos diría que estos ejemplos son como los muestra la tira cómica: gente mayor, seria y formal.
¡Bingo!, por eso Condorito tiene para largo, aunque su creador haya partido ya hace rato. Los personajes, digamos, de la sociedad «condorítica», están presentados como los vería un niño. Y aquél cuando haya crecido seguirá identificándose con el personaje por los lazos emocionales que le recordarán la niñez. Por eso, ya mayor, aceptará con agrado que el peluquero le alcance el Condorito para matar el tiempo.
Monday, July 17, 2006
UNA VACUNA CONTRA EL CIGARRILLO

Una vacuna contra la nicotina, aún en fase de prueba, promete ser capaz de romper el ciclo que crea el hábito de fumar, informa en su primera plana el diario Los Angeles Times. Hasta ahora habían salido parches, gomas de mascar y pastillas, pero nunca una vacuna. Se cree que esta herramienta enseñará al sistema inmunológico a reconocer la nicotina y a cerrarle las puertas del cerebro. En la medida en que el fumar se torne menos placentero será más fácil salirse del círculo. La vacuna llamada NicVAX ha mostrado promisorios resultados aún en aquellas personas que no han hecho planes de dejar el cigarrillo. El laboratorio fabricante, Biopharmaceuticals de Boca Ratón, Florida, ha recibido todas las promesas del gobierno para que avance lo más rápido posible. Hasta ahora los diversos ensayos con otras terapias han resultado incluso en lo contrario, que quienes lo intentaron hoy son fumadores más impulsivos que antes. El anuncio de esta vacuna constituye una gran noticia, puesto que sólo este año, se espera que mueran unas 400 mil personas en Estados Unidos por enfermedades asociadas al vicio del cigarrillo. Diversas encuestas señalan que 55 millones de norteamericanos que fuman han expresado su deseo de poder dejar de fumar. El 40 por ciento de estas personas se han sometido a diversos tratamientos, pero sólo el 3 por ciento de ellas logra abandonar el hábito definitivamente.
Los científicos han dicho que esperan que esta nueva vacuna ayude a fumadores a salir del círculo, en particular a aquellos que no han sido capaces de marginarse de la nicotina por otros medios. La vacuna será un arma poderosa en la dura lucha de la guerra contra la nicotina y su slogan parece que será “hazlo o muere”.
EL TEMPLO EN LLAMAS
(Foto:www.univision.com)
El Líbano, que progresaba en paz después de su cruenta guerra civil, vuelve a ser objeto de ataques. En defensa propia, Israel bombardea cuarteles de Hezbolláh. Pero, también destruye el aeropuerto, los estanques de combustibles y los muertos suman.
Siempre quise conocer El Líbano. Una vez estuve muy cerca; no pude pasar desde Israel y la segunda; no logré el ok de mi empleo de entonces para llegar a Beirut por vía marítima, pese a la paciente producción de un amigo cristiano maronita del gobierno libanés que había conseguido los enlaces: volar desde París a Chipre y de ahí en lancha a la capital libanesa. Resumen, en dos ocasiones no pude llegar.
Leí hace un tiempo el libro denuncia del afamado escritor rumano Constantin Virgil Gheorghiu, titulado «Cristo en El Líbano», donde critica los bombardeos de fines de los años 70. A propósito de este nuevo conflicto, desempolvo ese volumen oculto en mi biblioteca, lo abro y se me eriza la piel.
Gheorghiu dice que Moisés fue un gran amigo de Dios, tal vez más amigo que ninguna otra criatura. Cuando en la soledad del monte Sinaí Moisés le pidió «haz que vea tu gloria» (Éxodo 33,18), Dios le respondió: «me verás de espaldas, pero no verás mi faz» (Éxodo 33,23). Así Moisés fue el único hombre que ha visto a Dios aunque fuera de espaldas.
Dice el libro que Moisés le suplicó: «Señor, ¿podría llegar allá abajo y ver ese país feliz y esa feliz montaña que se llama El Líbano?». Esta solicitud irritó a Dios: «¡Basta, no me hables más de este asunto!» (Deuteronomio 3,27). Gheorghiu interpreta este pasaje bíblico como el rechazo divino a que un judío como Moisés cruzara el Jordán y entrara en El Líbano. Moisés murió sin haber visto aquel país. El escritor agrega, «esa gracia que Dios negó a su mejor amigo me fue concedida a mí». Y de ahí, para adelante, narra su experiencia en El Líbano desgarrado.
La palabra Líbano significa blanco y en sentido figurado, templo. «Si vuestros pecados son como escarlata se tornarán Líban, es decir, blancos como la nieve» (Isaías 1,18).
Gheorghiu afirma que Dios no permitió a Moisés llegar a El Líbano, porque para sus amigos destina otros lugares, como la tierra prometida, por ejemplo. Los montes de cedros, las blancas montañas libanesas y las hermosas playas del Mediterráneo oriental fueron para que Él mismo residiera allí. La elección divina no fue por la belleza del país, Él quiso tener allí su templo, afirma el escritor rumano fallecido en 1992.
Mientras tengo este libro en mis manos, miro hacia la pantalla de televisión y veo el estallido de las bombas, la destrucción del templo evocado por Gheorghiu. Y yo, aún sueño con ir a El Líbano.
Thursday, July 13, 2006
COPIAR NO ES SINÓNIMO DE PIRATERÍA

Todo parece indicar que hay espacios para inspirarse en otras ideas e incluso copiar, sin caer en la piratería. Y esto no es nuevo, lo descubrieron y lo pusieron en práctica los chinos, los coreanos, los japoneses y vea usted donde están. Porque simplemente copiaron.
Recientemente una compañía norteamericana se querelló contra una empresa china porque le copió un equipo y un software para comunicaciones. El caso, que se inició en 1995 terminó con el fallo de la Suprema Corte favorable a los chinos. La réplica que habían hecho perfectamente la podría realizar cualquiera. Nada tan oculto, exclusivo o irrealizable había en lo que hicieron los chinos.
Los japoneses echaron por tierra la fama de la precisión de los relojes suizos. Simplemente los copiaron. Los coreanos copiaron los autos. Fueron astutos y no se pusieron limitaciones a la inspiración ni a los negocios.
Si esos países que exhiben grandes progresos copiaron, ¿qué nos impide a nosotros emprender iniciativas inspiradas en otros modelos? O sea, si la rueda ya está inventada, copiemos la rueda. La gracia es cómo la copiamos a menor precio.
Los empresarios chilenos miran y analizan, es posible que estemos a punto de dar el paso de mirar y hacer como hacen otros y lograr productos tan buenos y a precios mucho más bajos.
Tuesday, July 11, 2006
... Y DIOS DIJO: «¡QUE SEA EL SONIDO!»

Cuando vemos televisión, ¿qué es más importante, el sonido o la imagen? Un camarógrafo salta de su asiento y dice: la imagen; el operador de una mesa de audio mueve negativamente la cabeza y dice: el sonido.
Analicemos un ejemplo. Estamos viendo una película y se corta la imagen, pero el sonido continúa. En la oscuridad nos quedamos esperando a que se restablezca «el mono», pero mientras tanto seguimos la trama con el oído. No hay problema.
Frente a la misma película, se interrumpe el audio y la cinta sigue rodando muda. Ah, aquí hay problemas. Pasó algo; ¿qué fue lo que pasó?, nos preguntamos de inmediato.
Por estas dos reacciones empíricas me atrevo a pensar que la verdadera continuidad está en el sonido, aunque se molesten los camarógrafos. No en vano Aristóteles decía que uno de los grandes placeres es la música.
No imagino un mundo sin sonidos. Por lo tanto, me complazco oyendo que cada movimiento, cada golpe, cada paso, el agua, la lluvia, la noche, un día soleado tienen sus sonidos propios e inconfundibles. Pero, hay seres humanos que viven en la sordera profunda y no conciben, no entienden siquiera la idea de los sonidos.
Hace veinte años irrumpió la tecnología del implante coclear, que devuelve en algunos casos el sentido de la audición. A través de un procedimiento quirúrgico se hace llegar un fino cable al oído interno donde hay 16.000 células receptoras. El cablecito trae desde el exterior el sonido eléctrico, estimula esas células y el impulso sigue viaje a la corteza cerebral. ¡Ése es el sonido!
Los médicos que hacen estos implantes en el Hospital Barros Luco, gracias a un programa del Ministerio de Salud, en niños que nacen sordos. El resultado es increíble. Cuando el paciente oye por primera vez cree que es otra forma de ver, de sentir, de oler, de saborear. Algo maravilloso les ocurre, porque han ingresado recién a la dimensión del sonido. El gobierno espera que estos resultados sigan dando frutos, para poder continuar invirtiendo en chilenos sin capacidad auditiva.
----COMENTARIO: Creo que en tiempos del Presidente Reagan, cerebros de sus aparatos comunicacionales se propusieron hacer una prueba sobre el impacto de imágenes y sonido en forma de texto simultáneo. Las imágenes mostraban al Presidente en varias situaciones positivas y también otras como las del atentado que sufriera el mandatario. Al mismo tiempo, se daba curso a un texto leído en el que se emitían críticas y ataques a Mr. Reagan. Un focus concluyó que las personas recordaban casi perfectamente las imágenes y mucho menos las críticas y ataques.
De todas maneras... ¡Viva el sonido!
Cordiales saludos,
Max Wenger
Monday, July 10, 2006
LA FÁBULA DEL CABALLERO Y EL ENERGÚMENO
(foto: LUN)

COMENTARIO: Quizás para convencer de su inocencia, el “cándido” Materazzi se pasó de listo o mejor dicho, “se fue de lengua”. Dijo que él era tan ignorante que ni siquiera sabía lo que era un musulmán ni tampoco un terrorista. Quise hacer una pequeña prueba al respecto y le pregunté sobre lo mismo a un muchacho de 34 años que estudia en una escuela especial para deficientes. Me respondió: Musulmán es un tipo con turbante y que cree en un solo Dios que se llama Alá. Terrorista, es el que tira bombas... Conclusión: Materazzi, sería mucho menos que un deficiente.(M.Wenger)

Recuerdo el dicho «Sálvame Dios de las aguas mansas que de las bravas me libro yo». Y se me vino a la mente cuando vi la actuación del jugador Zidane con la que se ganó la tarjeta roja.
La prensa internacional condenó a Zidane por el cabezazo contra Materazzi, yo no.
¿Por qué?, porque el jugador es un ser humano y los seres humanos reaccionamos. ¿Qué le habrá dicho el italiano al francés? Según un diario británico The Guardian, lo tenía hasta más arriba de la coronilla con «argelino terrorista», «argelino terrorista» y la cadena O Globo: «tu hermana es puta».
Desde el punto de vista de la sanción, el árbitro debió averiguar un poquito más, consultando al guardalíneas más próximo, habría sabido la verdad y por tanto debió expulsar también a Materazzi. Pero, ya pasó.
La salida de Zidane, en la forma como ocurrió, empañó la finalísima del mundial, tal vez como ningún otro en la historia y, de alguna manera, le restó brillo al triunfo italiano. En mi opinión, la alegría itálica ya no es la misma, teniendo en cuenta la imagen del cabezazo, que quedará grabada en la mente de millones. Porque Materazzi empleó el mal para liquidar al adversario y del mal no puede devenir el bien.
Pero, más allá de este hecho puntual, de aquí puede salir una fábula, como por ejemplo que hay que tener mucho cuidado con los caballeros o con aquellos de aspecto de caballeros, porque en el momento menos pensado abandonan la caballerosidad. No importa cuál pueda ser la explicación para una reacción tan fuera de tono; pero con el estímulo adecuado, el caballero más pintado se vuelve un energúmeno. He ahí la moraleja.
---COMENTARIO: Quizás para convencer de su inocencia, el “cándido” Materazzi se pasó de listo o mejor dicho, “se fue de lengua”. Dijo que él era tan ignorante que ni siquiera sabía lo que era un musulmán ni tampoco un terrorista. Quise hacer una pequeña prueba al respecto y le pregunté sobre lo mismo a un muchacho de 34 años que estudia en una escuela especial para deficientes. Me respondió: Musulmán es un tipo con turbante y que cree en un solo Dios que se llama Alá. Terrorista, es el que tira bombas... Conclusión: Materazzi, sería mucho menos que un deficiente.(M.Wenger)
Friday, July 07, 2006
BARBARIE EN BROADWAY

Función en Broadway a las 8 PM. La reserva la hice desde mi hotel, el Russel, por lo que bastaba con que me presentara en la boletería para retirar el ticket y listo. Con otros dos amigos, un maltés y un nigeriano, nos dirigimos al espectáculo bajando hacia el W por la calle 51.
Un grimillón de gente. Oficinistas regresaban a sus hogares en New Jersey o Long Island, mientras nosotros avanzábamos conversando. Y, ojo, que había que caminar en estado de alerta, no para ir relajados.
Mi amigo Sammut, que vive en La Valetta, capital de la Isla de Malta, se encontró de frente con un pordiosero que venía con una bolsa de papel en la mano. El sujeto de barba y muy desaseado se abalanzó sobre él, como en el fútbol, y luego de chocar se lanzó a tierra, como si fuera víctima de un foul. Debí sujetar a Sammut para evitar que corriera igual suerte. Pero mi amigo estaba firme. El pordiosero había fingido el porrazo. Por cierto que la bolsa de papel saltó lejos. Y he ahí la trampa: una botella de trago en su interior se hizo añicos.
Sammut se puso rojo e increpó al tipo que estaba en el suelo, por su falta de cuidado. Pero, mejor no lo hubiera hecho, porque el hombre se paró e hizo un escándalo mayor ahí mismo en la esquina de la Quinta Avenida. «Señor, usted es un irresponsable. Mejor pídame disculpas y págueme la botella que me ha quebrado. Era un regalo muy caro. Págueme o llamo a la policía». El tipo gritaba y Sammut le respondía. Advertí a mi amigo que no siguiera involucrándose con el tipo. Me hizo caso, pero el hombre nos siguió y nos gritaba en las orejas. Los tres caminamos impávidos, hasta que el sujeto se dio por vencido dos cuadras más allá. Estaba claro que quería dinero para comprar más trago, el incidente era su estrategia.
Llegamos al teatro comentando este episodio del cuento del tío en plena Gran Manzana.
Nos pusimos a la cola que llegaba hasta la esquina para retirar nuestras entradas. Detrás de nosotros había dos mujeres de aspecto asiático, parecían japonesas. Por su ubicación en la fila estaban definitivamente en la vereda junto a la acera. Conversaban. De pronto, un cabeza rapada en skate irrumpe a toda velocidad y se lanza contra la fila gritando «¡a un lado!», para que lo dejaran pasar. Y embistió a la japonesa de mayor edad, la que saltó lejos. Por suerte no cayó, gracias a que su amiga le dio una manito. La víctima, roja también, las iba a emprender a gritos contra el sujeto que se alejó haciendo slalom entre el público. Pero, su amiga la contuvo diciéndole. «Contrólate, ¡esto es Nueva York!»
Thursday, July 06, 2006
EL DOLOR QUE NO MUESTRA LA TV
Los noticiarios nos muestran los accidentes del tránsito: autos destrozados, ambulancias en el lugar, camillas con heridos y la cinta amarilla de la policía cercando el sector. Las causas: fallas mecánicas, excesos de velocidad, conductores que se duermen al volante, alcohol. Nuestra reacción es de asombro y pesar.
Pero, la historia no termina ahí. Recién comienza.
Lo que los noticiarios no nos muestran es el dolor que sigue a los accidentes. Por razones profesionales hice un recorrido por el Hospital del Trabajador de Santiago. Admito que no me gustan estos recintos; si puedo evitarlos, los evito. Conversé con dos pacientes. Me hablaron con tranquilidad, con plena conciencia de lo que me estaban diciendo. Al verlos y oírlos me quedé helado.
Luis Gutiérrez lleva diez meses en cama. Volcó su camión y se rompió la columna vertebral. El daño fue brutal. Quedó parapléjico, obligado a usar una silla de ruedas de por vida. Sin duda ha tenido una asistencia preferencial de parte del equipo de médicos y paramédicos que lo atienden. Está resignado y mira con serenidad.
En la pieza vecina, mi interlocutor lleva un año y cinco meses postrado. Cuenta los días para volver a su casa, pero las heridas no cierran como debieran pese a todos los esfuerzos de los médicos. Me cuenta que los fines de semanas son eternamente aburridos allí tendido en la cama. Su único refugio es la literatura que en abundancia le ofrece el hospital. Recuerda aún el día que un auto lo arrolló mientras él caminaba por la vereda.
Me retiro del recinto agradeciendo al Cielo la suerte de poder caminar. Fui testigo del dolor que causaron los accidentes del tránsito muchos meses después que los mostrara la televisión. Se me recoge el alma pensando cuántas personas más sufrirán lo mismo, no obstante estar aún a tiempo para evitarlo.
Monday, July 03, 2006
LA VOZ GOL TAMBIÉN ESTREMECE AL GIGANTE CHINO

Una brisa fresca que baja de las montañas del norte, ahí donde serpentea la gran muralla, hace más agradable la quieta noche estival. Ya pasó la hora del rash de las bicicletas, con cientos de miles de beijineses regresando a casa desde sus oficinas. Algunas parejas caminan tomadas de la mano cerca de la plaza Tianamen, mientras se oye el tañido de una campana distante proveniente del barrio del Templo del Cielo. El verano es tórrido en Beijing, con su clima seco, mediterráneo.
En el séptimo piso de un edificio de departamentos, a unas diez cuadras del China Academy of Launch Vehicle Technology ─la Nasa de los chinos─, Jingjing chatea con un amigo de ultramar. Su ventana que da a la calle del puente Marco Polo está abierta. Ella respira esa brisa fresca de las montañas justo a la medianoche.
La televisión de su pieza está encendida. Termina a esa hora un programa de deportes extremos y viene a continuación un especial del circo chino. Jingjing sigue chateando mientras oye los címbalos y otros instrumentos de percusión típicos del folklore local, que presenta la tele. Ella no mira a la pantalla de la tv, porque sigue concentrada en la pantalla de su computador.
De pronto la programación del circo en tv se interrumpe y aparece una locutora que anuncia que a partir de ese momento la televisión estatal conectará con Alemania. Jingjing gira la cabeza y escribe en el chat: «fue un gusto hablar contigo. Pero, ahora empieza el fútbol. Veré un match de la copa del mundo. Me gusta Brasil. Me gusta ese jugador de rulos y dientes de conejo que llaman Little Ronald. Mañana seguimos, adiós».
Es ya cerca de la una de la madrugada y el fútbol mundialista estremece a más de la mitad de la población de China, dispuesta a trasnochar. En ese país hay clubes en las universidades, en algunos barrios, en Shangai, en Honkong, en Zxen-Zxen, en numerosos pueblos del norte cerca de la gran muralla. En medio de la noche de verano, el locutor de la tv, en volumen bajo, grita ¡gol!, los fanáticos chinos saltan y se abrazan, porque ésa es la palabra más universal de todas.
Muy pronto tendremos el equipo rojo y amarillo en las eliminatorias, porque el fútbol es un nuevo argumento para que el gigante asiático se inserte en el mundo.
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